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sábado, 22 de diciembre de 2018

Don Tomás Zumalakarregi : Tio Tomás o el Lobo de las Amezkoas.



'Según toda la bibliografía oficial española, Tomás Zumalakarregi fue un gran militar español, absolutista y retrógrado, que se enfrentó al liberalismo progresista y emergente que intentaba llevar a España a la modernidad.

Sólo algunos vascos osaron en su día proponerlo como un prócer independentista.

Jesús de Galíndez dijo de él :

“No fue un caudillo absolutista, fue un héroe de la independencia vasca. Le faltó una idea clara, pero en el fondo de su mente y de su corazón ardía la llama de patriotismo; luchó por su fueros, por sus libertades, por su raza”.

Sin embargo, estas opiniones fueron siempre despreciadas por la historiografía española.

(...)

Empero, éramos muchos los que sospechábamos que, como en tantos pasajes de nuestra historia, algo se nos ocultaba. Y nos sorprendía la ligereza con la que muchos se quitaban de encima a los testigos incómodos.

Así, el zuberotarra Chaho, que tenía claro el objetivo independentista de la guerra carlista, era despreciado por la cátedra españolista. Un loco.

Del norteamericano Mackenzie dice Jaime Del Burgo, que “la ligereza de criterio y su poca preparación le hacen creer” que la idea de la República se había infiltrado entre los vasconavarros :

“Tanto nos importa Carlos como Cristina y nos da lo mismo el rey que la reina. No echamos de menos ni un Dios que nos juzgue ni un rey que nos mande. Si no podemos ser españoles a nuestro albedrío, nos arreglaremos a nuestro modo”.

Recogió el “poco preparado” Mackenzie entre nuestro paisanaje.

“Zumalacárregui era el ídolo de su pueblo y se hablaba sin reparo de alzarlo con la corona de Navarra y hacerlo rey de los vascos”,
escribió el prusiano Laurens.

Cosas similares dijeron el aragonés Lassala y los británicos Somerville y Wilkinson.

Otros autores remarcan el carácter republicano, federal o confederal, de la sublevación vasca.

En 1836 el francés Viardot repara en la contradicción de que el nombre de D. Carlos esté inscrito en las “banderas republicanas” de los vascosnavarros, pero :

“Si se reconoce de una vez que Navarra y las provincias vascas no luchan por otra cosa que por su independencia, y no por la causa carlista, la cuestión se simplifica”.

El príncipe alemán Lichnowsky también reparó en 1837 que los vascos :

“Unen a una gran altivez aristocrática ciertas ideas de libertad republicana”.

El británico Borrow, escribía en 1842 :

“Se suponía que Basconia era la fortaleza del carlismo y que sus habitantes eran religiosos fanáticos que creían en peligro su religión. La verdad es que los vascos se preocupaban poco de D. Carlos y de Roma (…) No hay en el mundo pueblo más orgulloso que el vasco, pero el de ellos es un orgullo republicano. Entre ellos no hay clase aristocrática y no toma a nadie como superior a los demás. El carretero más pobre tiene tanto orgullo como el gobernador”.

El alemán Cherbuliez, dijo que el carlismo era “una enfermedad desesperante” que reclutaba “sus bandas entre republicanos con abarcas”.

Para acabar con la sublevación carlista, Lataillade, agente secreto del gobierno francés, decía que debía proponerse a Zumalakarregi la restauración de la independencia nacional de las cuatro provincias,
“Que pueden federarse y concluir tratados… todo bajo la garantía del Rey de los franceses”.
Para Lataillade era cosa sabida que, Zumalakarregi era “ante todo un buen vasco” y que para él, Don Carlos no era “sino otro instrumento de combate”.

Aviraneta, agente secreto del gobierno español, también cita en su Memoria las intenciones de crear una República de Vasconia, de organización foral, integrada por las cuatro provincias.

Antonio Pirala, el primer gran historiador español de la guerra carlista, afirmó no saber cuáles fueron las miras secretas de Zumalacárregui :

“Aunque hay barruntos para creer que trataba de declarar la independencia de las provincias”.

Panfletos de 1836 hablan de la idea de:

“Formar un Estado independiente con Navarra y las Provincias Vascongadas”.

Etc., etc.

Ante tal cantidad de citas de todos los colores y países,
¿cómo es posible el poco interés mostrado por los historiadores en algo tan crucial, que podría presentar la primera carlistada como la primera gran guerra nacional de los vascos por su independencia?
En la misma pregunta yace la contestación.

Afortunadamente, en este país todavía hay historiadores que no tienen las gafas empañadas de españolismo y que investigan sin las orejeras del academicismo colonial.

Atando y desatando legajos de nuestro Archivo General, Mikel Sorauren ha encontrado un documento probatorio de que todos los anteriores no hablaban por hablar. 

Se trata de una carta que escribe en 1834 José Antonio Zurbano, agente de negocios de la Diputación de Navarra en Madrid, dirigida al secretario de la misma José Basset. Es decir, una comunicación al más alto nivel. 

En la misma, Zurbano le informa que ha llegado a Madrid :

“Una proclama de Zumalacárregui en la que dice que en atención a la inadtitud y abandono con que mira la defensa de su causa Don Carlos, se declara el Reino de Navarra y las Provincias Vascongadas en República Federal y para ello se convocarán a los Estados, luego que las circunstancias de la guerra lo permitan”.

Unos meses más tarde, Tomás Zumalakarregi moría en el sitio de Bilbao, sin haber podido convocar los Estados de Navarra ni proclamar dicha República Federal, que tantos barruntos dejó sembrados. 

Este proyecto de federalismo vasco se adelantaba tres décadas a la primera república española y podemos considerarlo como pionero del nuevo y revolucionario concepto.

La carta encontrada por Mikel Sorauren cambia la historia, es un regalo a la historiografía del país y nos hace sonreír a cuantos abogamos por una Euskal Herria libre y republicana. 

Ahora resulta que bajo la txapela roja del Tigre de las Amezkoas, parece ser que había un carlista circunstancial y un republicano independentista y federal vasco. Mikel no nos podía haber hecho mejor regalo.

La pregunta siguiente es cómo nadie había reparado antes en ese documento, ni nadie ha encontrado en Madrid la citada proclama. Quizás sea porque algunos se han dedicado a ocultarla con el mismo afán que han silenciado, o desacreditado, a cuantos han hecho menciones al independentismo subyacente en aquella sublevación vasca.

Todavía hay mucho que pelear en la batalla del relato sobre el carlismo decimonónico. 

Pero mientras nadie contradiga a Sorauren (y a Chaho, Mackenzie, Viardot, etc.) los ateneos y partidos que se dicen republicanos tendrán que colgar el cuadro del prócer Zumalakarregi en sus sedes.

(...)'

(Jose Mari Esparza Zabalegi,
'Zumalakarregi, republicano federal', Nabarralde, 29/11/2018)

domingo, 2 de diciembre de 2018

Carlistas y Liberales en el siglo XIX: ¿Tradición vs. Progreso?


o0o

Zumalakarregi en campaña, 
con el embajador inglés, 
quien le regaló un catalejo

Mapa Político 
de la España del S.XIX

▪Zona 1

Uniforme 
o 
Puramente Constitucional
☆
Los fueros medievales 
de las villas castellanas, 
merecidamente
logrados 
de los reyes,
peleados,
defendidos,
ganados,
por las milicias concejiles
y la caballería villana,
(o serrana, o parda),
igual o mejor
que la 'noble',
y considerada
como 
'jinetes vigorosos'
en las luchas 
contra los musulmanes,
y admitidos como
'baja' nobleza
durante la repoblación, 
(siglos XI-XII-XIII)
fueron ignorados 
al advenir 
la Casa de Austria, 
en concreto Carlos I, 
tras la Guerra de 
las Comunidades de Castilla
1520-1522

•Causas:
Arrogancia y conveniencia
económica
monárquica e imperial.
*
Tras 
las Cortes de Cádiz, 
1812, 
empezó 
un periodo 'constitucional' 
turbulento.
☆

▪Zona 2

 Incorporada 
o 
Asimilada
(Desaforada)
☆
Los Fueros de Cataluña 
fueron abolidos 
por los Borbones, 
en concreto 
por su primer monarca
peninsular,
Felipe V,
tras 
la Guerra de Sucesión,
1701-1713,
en la cual
Cataluña luchó
en su contra.

•Causas:
Represalia monárquica
e intereses económicos.
☆

▪Zona 3

Foral
(Aforada)
☆
Euskal Herria
peninsular
hasta 1876
☆

Carga de caballería 
del Escuadrón de Lanceros 
de Navarra

o0o

Alexander Slidell Mackenzie, estadounidense, 
(Nueva York, 1803-1848),
marino e historiador militar,
así como hispanista.
Refiriéndose a los vascos, 
en su visita durante 
la Primera Guerra Carlista
(1833-1840),
escribió:

'Hence, 
it is not the love of despotism, 
but the dread of losing a liberty 
which has descended to them 
as a birthright, 
which stimulates them 
in this deadly contest. 

"We care neither 
for Carlos or Christina, 
neither 
for King or Queen",

said a Biscayan to me, 

"¡We shall never want 
a God to judge us 
or a king to command us! 
If we cannot be Spaniards 
on our own terms, 
we will set up for ourselves, 
and have a bran new king 
of our own 
every year." 

It would hence seem, 
that the idea of the republic 
has already dawned 
upon them, 
and, indeed, 
it perhaps 
only depended upon 
Zumalacarregui 
to have placed himself, 
long since, 
at the head 
of a popular movement 
in declaring 
the Free Provinces and Navarre sovereign and independent.

To the duration, 
therefore, 
of such a war, 
there can be no assignable limits: carried on, 
as it is, 
by voluntary service, 
and 
as a matter of amusement, 
without any interruption 
of agricultural labour, 
and 
at the least possible expense.'

▪Traducción:

'Así que, 
no es el amor al despotismo, 
sino el temor a perder 
la libertad 
que adquieren 
por derecho de nacimiento 
lo que les estimula 
en su lucha mortal.

“Tanto nos importa 
Carlos como Cristina 
y nos da lo mismo 
el rey que la reina", 

me dijo un vizcaino, 

"¡No echamos de menos 
ni un Dios que nos juzgue 
ni un rey que nos mande! 
Si no podemos 
ser españoles 
en nuestros propios términos,
nos arreglaremos 
a nuestro modo, 
y tendremos 
un nuevo rey nuestro 
cada año." 

De aquí se deduce, 
que la idea de una república 
ya ha despertado en ellos, 
y en verdad, 
dependió 
sólo de Zumalakarregi 
haberse puesto él mismo, 
hace mucho, 
al frente 
de un movimiento popular 
declarando 
las Provincias Libres y Navarra 
como entidad 
soberana e independiente.

Respecto a la duración, 
por tanto, 
de tal guerra, 
no puede haber 
límites predecibles:
basada, 
como está, 
en el servicio voluntario, 
y como asunto de interés, 
sin interrupción ninguna
de las tareas agrícolas, 
y al menor costo posible.'

(Mackenzie, 'Spain Revisited', 1836)

o0o

Al acabar 
la última guerra carlista en 1876, 
tuvo lugar 
la abolición 
de los Fueros Vasco-Navarros, 
siendo sustituídos 
por los Conciertos Económicos, 
con la fiscalidad 
a cargo de
las Diputaciones Forales. 
España clamaba 
a favor de ello, 
y reinando 
Alfonso XII de Borbón,
siendo el ejecutor 
Cánovas del Castillo, 
se llevó a cabo 
tamaña felonía,
incluso, 
peor aún,
tamaño error.

•Causas:
Ruindad estatal,
ignorancia y envidia
populares,
intereses económicos
de la oligarquía.

o0o

El lema 
"Dios, Patria, Fueros, Rey" 
era común en las filas carlistas. 
Pero la prioridad 
Vasco-Navarra 
eran los Fueros, 
los usos y costumbres, 
incluído el propio idioma, 
las tierras y montes
comunales, 
y la minería local, 
no exportable, 
del hierro. 
Acostumbrados 
a autogobernarse 
en juntas y concejos,   
les sobraba la constitución 
aprobada en España. 
No eran conservadores, 
sino tradicionalistas. 
Para el régimen foral, 
en sí, 
era indiferente 
la monarquía, 
o la república,
que no conocían. 
Los Fueros 
garantizaban 
el autogobierno 
y la autonomía. 
Su abolición 
costó 
varias largas 
y sangrientas 
guerras 
y el surgir 
del nacionalismo 
independentista 
y republicano.
*
Por otro lado, 
los liberales 
también eran católicos, 
si bien no clericales, 
y patriotas, 
incluso monárquicos, 
no absolutistas, 
pocos 
eran republicanos. 
En el País Vasco, 
incluso eran foralistas.
No eran 
tradicionalistas, 
pero tampoco 
muy progresistas, 
sino comerciantes 
y banqueros foralistas 
partidarios 
de cambiar 
fronteras aduaneras 
y del libre comercio 
del hierro 
y otras mercancías. 
Su victoria 
causó el nacimiento 
de una clase 
oligárquica y capitalista, 
aliada 
con el capital inglés. 
Sus minas, 
altos hornos 
de siderurgia 
y navieras, 
causaron 
el surgimiento
en Euskal Herria
del socialismo 
y el comunismo
foráneos, 
junto al nacionalismo,
ya presente
como 
continuador 
evolucionado 
del carlismo foralista 
derrotado,
pero no vencido,
y cada vez 
más residual.
El siglo XX
llamaba a la puerta.

o0o

▪Nota:

Sobre Cánovas 
conviene añadir algo más. 
Era integrante 
de uno de los grupos de presión, llamados "Ligas", 
que abogaban 
por la pervivencia del esclavismo 
en las colonias.
Pese a ello, 
y debido a la presión 
de los grupos abolicionistas, 
firmó la definitiva abolición 
de la esclavitud en España 
en 1880.

Tras el atentado 
contra la Procesión del Corpus 
en Barcelona en 1896, 
cometido por anarquistas, 
ordenó el arresto 
de anarquistas, socialistas y sindicalistas. 
Fueron presos 
en el castillo de Montjuich 
y sometidos a tortura. 
Además,
aprobó una nueva ley 
contra el anarquismo, 
también en 1896,
que llegó a aplicar 
de forma retroactiva 
contra presos absueltos, 
los cuales fueron deportados 
fuera del país.

Cánovas murió asesinado 
con tres tiros de pistola
el 8 de agosto de 1897,
en el balneario 
de santa Águeda,
en el municipio 
guipuzcoano
de Mondragón,
por el anarquista 
italiano
Michele Angiolillo.

Angiolillo fue detenido inmediatamente,
juzgado y ejecutado
con presteza
mediante garrote vil
el 20 de agosto
de ese mismo año
de 1896
en la cárcel de Bergara.
Declaró 
que había matado 
a Cánovas 
en venganza 
por los fusilamientos 
del Proceso de Montjuich.

o0o

1
"Iya guriak egindu,

badegu zeñek agindu;

ez oraindik umildu,

alkarrengana bildu;

gerra nai duben guziya,

berari kendu biziya!

  
2
Okasiyua prestatzen,

lotan daudenak esnatzen;

etzait neri gustatzen

maliziyan jostatzen

iñorekin ibilltzia;

ark merezi du illtzia!

 
3
Gerraren billa gau t'egun

etsaiak arturik lagun;

arrazoi ote degun

edo zer datorkigun

asitzerako pentsatu

fusillak nola dantzatu!

 
4
Ez naiz ni gerraren zale,

baizik pakearen alde;

zeñek nai duen galde,

berari tira dale,

bala bat sartu buruan,

aspertuko da orduan!

 
5
Umildadean alkarri

errespetua ekarri;

lege eder bat jarri

bizi gaitezen garbi;

ori deseo nuke nik,

ixuri gabe odolik!

 
6
Gaitzak gerade umiltzen

eta pakean unitzen;

ez da errez ibilltzen

anaiak alkar illtzen,

zer dan entenditu gabe;

ortan galduko gerade!

 
7
Gu gera iru probintzi,

lengo legerik ez utzi;

oieri firme eutsi,

naiz anka bana autsi;

jaioko dira berriyak,

gu gera euskal erriyak!

 
8
Alabes eta bizkaino,

gu gera gipuzkoano;

aitak ill ziran baño

semeak oraindaño

legea degu guardatu;

letra zarrik ez ukatu!"

(Frantzisko Petriarena
"Xenpelar"
1835-1869)

*

"Liberalak diyote

egoteko umill,

lengo lege zarrikan

eztutela nai ill;

gu tontuak bagiña

oiek beti abill,

oraindik asuntua

fandanguan dabill."

"Xenpelar"
1835-1869

*

1
Milla zortzireun eta

irurogei ta zortziyan

asunto bat asi da

gure probintziyan;

gerra kalte degunak,

nere iritziyan,

euskal erriyak gauden

lengo dezentziyan.

 
2
Oraiñ urte berriyan

sartuak gerade,

bañan lengo zarrian

asiyak dirade;

lege onetan gauden

ganbiyatu gabe,

iñor egin eztedin

euskaldunen jabe.

 
3
Araba ta Bizkaiak

legezko indarrak,

Gipuzkoan ez gaude

laguntzalle txarrak;

ona iru probentzi

kantabriatarrak,

sostenitu ditzagun

lengo fuero zarrak.

 
4
Guk pakia nai degu

ez gerrarik emen,

zarrak eman ziguten

giyamentuan len;

mudantzak asi dira

egun gutxi barren,

anparatu gaitzala

Jaungoikuak arren!

 
5
Nere kristau fielak,

legi au guardatu,

mudantza berririk ez

memoriyan artu;

zer egin bear degun

orra enkargatu,

bizirik ez gaitezen

infernuan sartu.

 
6
Orra klaruan esan

nere ditamena,

umiltzia nai nuke

gaizki dabillena;

gerrak askorentzat du

ondorian pena,

pakian konpontzia

gauzarik onena.

 
7
Liberalak diyote

egoteko umill,

lengo lege zarrikan

eztutela nai ill;

gu tontuak bagiña

oiek beti abill,

oraindik asuntua

fandanguan dabill.

 
8
Erregiña emendik

bialdu ta sarri

asunto bati digute

askorentzat jarri;

zertarako dabiltzan

kausari igarri,

begiratu nola dan

asiera orri.

 
9
Notiziya gaiztuak

dirade azaldu,

kristau fielak ori

egin bear al du?

lengo legerikan nai

ezpazuten galdu,

jesuitak zertako

kanpora bialdu?

 
10
Legiaren kontrako

makiña bat etsai

azi txarrak banatzen

kanpuetan lasai;

sazerdoterik iñork

eztu ikusi nai,

pikardiyan dabiltzan

majaderuak bai.

 
11
Debaldekua dala

aur bataiatzia,

gañera iltzen dana

enterratutzia;

ezpazaie tokatzen

jornalik artzia,

alferrik da orduan

estudiatzia.

 
12
Barbero, mediku ta

letraduai galde

ia ote dabiltzan

jornalikan gabe;

lanian trabajatzen,

gorputza debalde,

iñor ezta alferrik

enpeñatu zale.

 
13
Jornala irabazten

daukan enpleuan,

apaizak ere ala

dirade munduan;

zeñi beria kendu

biar dan moduan,

oientzat zer esanik

eztago orduan.

 
14
Nastuta gabiltzanak

alkargana bildu,

Jaunaren justiziyan

obe da umildu;

gerrari laga eta

pakiari eldu,

inozente gaudenak

ez gaitezen galdu.

 
15
Alkar ezin ikusi,

au mundu argala!

uste degu betiko

jaiuak gerala;

alferrik da artzia

indarraren gala,

aingeru guardakuak

anpara gaitzala.

 
15
Kortian jarri berri

gizon bat umilla,

berari entregatu

ezpata ta silla,

etsaiaren indarra

utzi dezan illa;

ori deseatzen det

ala izan dedilla."

(Frantzisko Petriarena
"Xenpelar"  
1835 -1869)

o0o

☆ Canovas-en alargunari:

"Hil da Cánovas, fuera Cánovas
pikaro gaizki heziya,
galdu zituen gari zelaiak,
gailendu zaio sasiya;
galdu zituen ipar garbiak,
gailendu trumoi nasiya,
galdu zituen fueruak eta
Jaungoikuaren graziya,
galdu zituen bizi-lekuak,
galdu du bere biziya.


Hiru reloju, hiruna kate,
hiru mailakin bakoitza,
buruan hiru korona eta
petxuan hiru horratza;
Amoriyua hiru dobletan
tximista bezin zorrotza,
hiru tirokin utzi zizuten
zure senarra hilotza,
hiru ezpatak zulatzen dute
señora, zure bihotza."

Jose Manuel Lujanbio Retegi
"Txirrita"
1860-1936


▪Traducción:

 A la viuda de Cánovas

Murió Cánovas, 
fuera Cánovas
pícaro mal educado,
echó a perder los trigales,
le invadieron las zarzas;
perdió el limpio viento norteño
y le invadió el inestable trueno,
echó a perder los fueros 
y la gracia de Dios,
echó a perder un lugar donde vivir,
perdió la vida.

Tres relojes, 
tres cadenas,
con tres eslabones cada una,
en la cabeza tres coronas, 
y tres agujas en el corazón;
el amor en tres dobleces
tan agudo como un rayo,
con tres tiros le dejaron
cadáver a su marido,
tres espadas agujerean,
señora, 
su corazón.

o0o

Zumalakarregi

Mackenzie

Altos Hornos 
de siderurgia
en Bizkaia 
tras la abolición foral
o0o