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viernes, 8 de mayo de 2015

El discernimiento y los... ¿héroes ineptos?





Para no confundir ciertas actitudes y aptitudes, lo cual suele ser frecuente, hay que discernir entre variopintas situaciones: 

1.- Normal
Actuar en circunstancias normales y sin mayor riesgo.

2.- Cobarde
Huir del peligro necesario (no innecesario). No puede ser Apta.

3.- Valiente
Actuar sin huir del peligro necesario (no innecesario).

4.- Heroica
Hacer cosas extraordinarias en condiciones extraordinarias corriendo peligro necesario (no innecesario). Puede ser Victoriosa o Derrotada, Apta o Inepta.

5.- Osada, Temeraria o Imprudente
Afrontar peligro innecesario. Puede ser Exitosa o Fracasada. A no confundir con Valiente o Heroica.

6.- Prudente
No afrontar peligro innecesario.

5.- Competente o Apta
Saber hacer algo y lograr metas.

6.- Incompetente o Inepta
No saber hacer algo y no lograr metas.

7.- Triunfante, Victoriosa, Ganadora o Exitosa
Lograr algo superando o venciendo a otros en competencia. No confundir con Valiente ni Heroica. Puede ser Prudente o Imprudente. Suele ser Competente y Normal o Valiente.

8.- Fracasada, Derrotada o Perdedora
No lograr algo siendo superado o vencido por otros en competencia. No confundir con Cobarde, puede ser Valiente, incluso Heroica. Puede ser Competente, o Imprudente e Incompetente, o 3S (Simplemente Sin Salida) por circunstancias aleatorias y fortuitas, o por desigualdad y falta de recursos.
Casi todas las ya mencionadas suelen ir combinadas con estas otras siguientes:
 
9.- Diligente
Actuar con rapidez, eficacia y eficiencia.

10.- Negligente
No actuar, o actuar con lentitud y con descuido, de forma ineficaz y tardía.

11.- Honesta
Actuar éticamente.

12.- Deshonesta o Fraudulenta
No actuar éticamente.

13.- Rutinaria
Actuar de modo y manera ya conocida y utilizada anteriormente, conservando la realidad existente.

14.- Innovadora
Actuar con modos y maneras nuevas y no utilizadas anteriormente, transformando la realidad existente.

15.- Sostenible
Actuar de modo que algo pueda durar y renovarse en lo técnico-económico, en lo social y humano, y en lo medioambiental.

16.- Insostenible
Actuar de modo que algo no pueda durar y renovarse en lo técnico-económico, en lo social y humano, y en lo medioambiental.
 
El discernimiento expande los límites del conocimiento humano, del conocimiento de uno mismo y del de los demás, y ayuda a saber y actuar rectamente.
Que cada cual discierna, que no es nada fácil.
 
Pensar > Suponer > Reflexionar > Discernir > Conocer > Preconizar > Probar > Saber
 
 
 

domingo, 23 de febrero de 2014

Comunales y Concejos.





En general en toda Europa, el siglo XIX vio cómo las tierras comunales pasaron a ser de provecho exclusivo. A partir de mediados del siglo XVIII en la mayoría de los países europeos las propiedades colectivas son el objeto de ataques cada vez más violentos en nombre de concepciones nuevas que se imponen. Hasta entonces, esas tierras eran mayoritariamente consagradas al pasto común, pudiendo ser objeto del litigio entre señores y habitantes, entre comunidades vecinas o en el seno de cada una de ellas, pues los individuos trataban de acapararse de su goce o de su propiedad. Los ataques asimismo resultaban de los problemas financieros de las colectividades, y la venta de sus tierras pudo servir para compensar deudas en períodos difíciles. Pero hacia 1750 la naturaleza de los ataques cambia radicalmente pues estos se basan en un fundamento ideológico al nacer el pensamiento económico liberal. (…)
De esta manera, resultaría imposible hacer marcha atrás. En la montaña vasca, se cerraba la página histórica del comunalismo. Este ya no subsistiría más que en ciertas prácticas concretas y parciales o en ciertos lugares, de manera residual o testimonial, e incluso estos resquicios han sido atacados.

(Santos, S y Madina, I. Comunidades sin Estado en la Montaña Vasca, 2012. Citando a Demélas, M.D. y Vivier, N. Les propriétés collectives face aux ataques libérales (1750-1914), Europe occidentale et Amérique latine.)

Lo mismo se puede decir de la minería. Las guerras carlistas y aboliciones forales del siglo XIX están relacionadas, entre otros factores, por los intereses ya citados.
Hoy día, corren peligro las Juntas Administrativas, Concejos y Concejos Abiertos, por los mismos motivos, además del intento de eliminación de la democracia directa. Para ello se argumenta en nombre de la racionalización administrativa del territorio. Pero es por lo ya citado por lo que se pretende eliminar los Concejos y similares, agrupándolos en Ayuntamientos y Municipios, regidos por los mismos partidos políticos que rigen las Diputaciones, a veces incluso forales, los gobiernos y los estados. Todo ello regulado por “adecuadas” leyes electorales y de partidos. O sea, votar cada 4 años,  democracia representativa, y privatizaciones.
Las propiedades Comunales y los Concejos, más aún si son abiertos, molestan desde el siglo XVIII, y vienen desapareciendo desde el siglo XIX. Pero los que quedan merecen ser defendidos, porque bajo las engañosas razones en su contra yacen las razones de siempre: dinero y poder.




 

sábado, 15 de febrero de 2014

La destrucción del sector industrial.



 

El problema alcanza tales niveles de desastre industrial que va más allá de simples errores de estrategia empresarial. Es un caso de sociología industrial más que un problema de gestión. Estamos ante un caso muy particular de abierto desprecio por la economía del país. Esta es una historia de liquidación por derribo, a través de la cual nos hemos convertido en uno de los perdedores de la crisis dentro del escenario internacional. Lo más triste es que se ha acabado por volver insoluble el problema del paro, un ejemplo de que en las crisis desaparece cualquier reflejo de solidaridad.
Pérez Calleja, Antón. “La Reconversión Industrial: el cuento de nunca acabar”, Revista Ekonomiaz  nº20, 1991. Edit. Centro de Publicaciones GV.
 
 

 

domingo, 25 de noviembre de 2012

Sobre la evolución del espacio rural y la planificación del territorio.





Lo rural y su evolución tienen relación causa-efecto biunívoca con la planificación del territorio, que no debería sólo ser tema para expertos, y políticos, por la repercusión que tiene para toda la ciudadanía.
En una primera aproximación, lo rural parece presentar unas características objetivas y subjetivas, que conviene analizar para poder profundizar en ellas.
Entre las características objetivas se encuentran los conceptos: campo, natural, agricultura, ganadería, lo que rodea la urbe, ecológico, uniforme, y no urbano.
Y entre las subjetivas: el diferente concepto de tiempo, otro estilo de vida, comunidades pequeñas, distinto control social, información interna, desinformación externa, uniformidad de personas y cosas.
El espacio tiene su propia evolución, del espacio natural al rural, del rural al urbano, del urbano al virtual.
El espacio rural puede ser definido con  :
-          Variables simples: población, suelo, etc…

-          Actividades propias: agricultura, ganadería, residencias secundarias, etc…

-          Actividades personales y sociales: relaciones interpersonales, control social, concepto de comunidad, comportamientos electorales, etc…

-          Aproximaciones subjetivas: supuestamente, lo urbano como más dinámico, lo rural como más “atrasado”…
El tiempo urbano es un tiempo social, mientras que el tiempo rural era un tiempo natural, regido por la luz (día, noche), las estaciones del año, las tareas del ciclo agrario anual, y  las propias de atención al ganado. Pero la industrialización rural aproxima el tiempo natural y el social.
En el concepto de lo rural se incluye lo litoral, entendido como marítimo-pesquero, aunque con las diferencias psicológicas  y funcionales propias del mar y del campo. Lo urbano tiene connotaciones industriales, comerciales, y de servicios.
Cuando el ámbito rural se industrializa, lo hace de varias formas:
-          Actividades propias: agropecuarias, pesqueras, conserveras, etc…

-          Nuevas actividades industriales.

-          Otras nuevas actividades: ocio, turismo, deportes, recreación, hostelería.

-          Usos de servicios  urbanos: logística (almacenes, plataformas), aeropuertos, cárceles, energías alternativas.

-          Puertos pesqueros, comerciales, deportivos.
 El espacio rural tiene tres tendencias propias:
-          Despoblamiento.

-          Consolidación.

-          Repoblación (con otra población, no la originaria)
 
 

En el caso del despoblamiento se dan tres fases:
1.- Disminución de la actividad agropecuaria y pesquera, que se vuelve poco rentable, o mejor dicho, puede producirse con menos personas, por lo que la población originaria emigra, y se producen explotaciones intensivas y extensivas.

2.- Trabajo a domicilio u obrero-campesino. Con una producción industrial artesana, o de economía sumergida, más un trabajo industrial con explotación agrícola o pesquera familiar y a tiempo parcial, junto con terreno en barbecho. Es el espacio rural de población urbana, en el que se ven vehículos 4x4, antenas colectivas, energía solar, etc…

3.- Fase final de despoblación. Con envejecimiento de la población del área rural, excedentes de mano de obra, envejecimiento local progresivo, cierre de la escuela (umbral del no retorno, el municipio sin escuela tiene los días contados…), siendo algunos hombres ya ancianos los últimos habitantes.
Se produce un problema preocupante en el lugar de destino, normalmente la ciudad. Y un problema en el lugar despoblado: el lugar queda alterado, no vuelve a ser un espacio natural.
No se deben confundir los parques naturales no habitados, con las reservas de la biosfera habitadas pero que deben ser sostenibles para personas y actividades, y los despoblados no habitados.
 
 

En el caso de la repoblación, se presentan cinco casos:
1.- Desarrollo de residencias secundarias. Ocupación temporal del espacio, con círculos expansivos de “permanentización”. Problemas relacionales entre dos tipos de habitantes,  con relaciones y consecuencias económicas, sociales, políticas mezcladas con interés y dependencia. Frecuentemente conviven “de espaldas”, o se enfrentan “subterráneamente”. No socializan.

2.- Dinamismo urbanístico y sociodemográfico en áreas próximas a ciudades. Son los suburbios-dormitorios, con nueva población de familias jóvenes de clase media, casas unifamiliares o adosadas, movimientos pendulares campo-ciudad, para trabajo y estudio. Mejora la accesibilidad, y se produce un incremento del sector servicios.

3.- Implantación de actividades comerciales y de servicios con gran demanda de suelo. Son nuevas actividades urbanas: grandes centros comerciales, plataformas de transporte y logística, actividades no deseadas (prisiones, centrales eléctricas, papeleras, refinerías, etc…). Se genera algo de empleo y residencia.

4.- Proceso de repoblación de áreas rurales. Vuelta o regreso de población jubilada y residencias secundarias de población urbana. Buscan el alejamiento, los paisajes, y los precios…y demandan nuevos servicios, de los que ya han dispuesto en la ciudad. Se plantea también el riesgo de “divorcio” entre poblaciones con diferentes percepciones.

5.- Sustitución de población en áreas rurales remotas. Actividades de nuevo cuño: esquí, deportes, turismo de aventura, centros de vacaciones, etc…con inmigración de población especializada. Se produce una especialización de la comarca.
 
 

Por último, la consolidación del ámbito rural presenta cuatro casos:

1.- Consolidación de la actividad económica agropecuaria y pesquera de actividad rentable.

2.- Desarrollo de industria rural: alimentaria, u otras no vinculadas a las actividades agropecuarias o pesqueras.

3.- Explotación de la industria del Ocio: turismo, deporte, recreación, cultura.

4.- Desarrollo tecnológico y teletrabajo. Ámbito favorable a la creatividad, sin necesidad de conmutar espacios diariamente, pero limitado tamaño de población.
 
Temas de tal trascendencia deben ser planificados en el ámbito experto-político, pero sin sustraerlos al debate y la participación de la ciudadanía implicada y afectada.
 
 

 

 

 

 

viernes, 16 de noviembre de 2012

Sobre la sobreexplotación, la contaminación, la sostenibilidad, y el consumo.




El Desarrollo Sostenible es un  puente de enlace entre presente y futuro, teniendo en cuenta que los recursos a sostener no son sólo ecológicos, sino también económicos y sociales.
La “crisis” actual es tan grave que ha cambiado el “statu quo”, y por primera vez hace que se plantee la cuestión sobre si el futuro va ser peor. La liberalización de los recursos del sistema, genera que haya más riqueza concentrada y más pobreza general.
En esta problemática están incluidos servicios públicos, entidades con ánimo de lucro, entidades sin ánimo de lucro, y los ciudadanos, quienes deben de tener en cualquier caso derechos civiles y políticos, pero también responsabilidades. Entre las responsabilidades de la ciudadanía están incluidas el uso y el consumo razonable de bienes y servicios.
La democracia participativa puede cambiar de imagen, pasando de estar mal vista por los gobiernos, cuando el poder tenía “cara y ojos”, a estar mejor vista porque la podrían necesitar los gobiernos, cuando el poder no tiene “cara y ojos”, porque lo detentan transnacionales y fondos de inversión, contra los cuales los propios gobiernos no saben cómo debatirse. De ahí lo conveniente del asociacionismo, y de su deseable  independencia económica, frente a la actuación de partidos políticos y su actuación vía subvencionismo. Con o sin partidos, los DDHH y las constituciones otorgan a los ciudadanos libertad de pensamiento, opinión, expresión, y reunión. Votar cada 4 años no significa callar durante 4 años.
Los medios de comunicación, y la prensa en concreto, con su especial “crisis”, hacen plantearse la necesidad de buscar en la red versiones digitales alternativas. La propiedad de los medios pasa a inversores que buscan rentabilidad e ideología, lo cual implica censura y filtro, directo o indirecto, y deja a cada persona la tarea de buscar fuentes de opinión alternativas para crearse un recto juicio.
La sostenibilidad se ve afectada por la  contaminación y por la sobreexplotación, que es económica y social, y afecta al modelo económico- social.
La sobreexplotación es el consumo desaforado de recursos, que afecta a la biosfera, y reduce los recursos naturales y la biodiversidad. Ante esto hay opciones y acciones personales posibles, si bien están siempre condicionadas por el sistema. Pero la cultura, la educación, y la decisión personal dejan un margen al “decir NO” personal. Se trata de dejar una huella ecológica liviana.
Las prácticas de sobreexplotación son sistémicas, y se dan en todos los ámbitos de las actividades humanas. La sociedad civil es también responsable, pero está sin estructurar, aunque en casos extremos puede mostrar grandeza y solidaridad, o también vileza y egoísmo. La responsabilidad ciudadana tiene su “curva de recorrido”, que da lo que da, pero da para algo.
La potencial amenaza ecológica de China, donde todavía “sólo” hay 100 millones de personas de clase media, pero creciendo, es temible.
Los “think tanks" deberían ser también consideradas asociaciones responsables de la sostenibilidad mundial o de todo lo contrario, así como las fundaciones, que dicen que financian la cooperación para el desarrollo, pero en realidad financian el soporte académico de su ideología en universidades de prestigio, incluso con premios Nobel de economía que no abarcan la ecología y la sociología en sus temas de estudio y actividad.
La contaminación de la biosfera por el consumo de  materiales y energía afecta al cambio climático, y no en tiempo geológico (largo), sino en tiempo social (corto)
A este respecto:
-          La cooperación internacional para el  desarrollo, y los acuerdos internacionales sobre temas ecológicos y medioambientales, no se cumplen.
-          La ordenación del territorio no es compatible con prácticas de “fracking”, por ejemplo.
-          La conservación de hábitats y espacios naturales no es prioritaria, ni respetada
En el caso del Protocolo de Kioto y de la Cumbre de Río los gobiernos tienen los acuerdos estancados, en “tierra de nadie”. Los países desarrollados, con daños ya realizados pero no compensados, y  los países en vías de desarrollo con daños en curso que no se detienen por no querer aceptar limitaciones que otros países no han tenido en el pasado en sus fases de desarrollo, que ahora gravarían su competitividad, lo cual conviene a las empresas transnacionales que se deslocalizan a esos países.
Los informes de Responsabilidad Social de las empresas se han convertido en herramientas de marketing, de dudosa credibilidad y eficacia, y poco adaptados en sus informaciones e indicadores a las necesidades: los indicadores de desarrollo sostenible abarcan no sólo el ámbito ecológico, sino también el económico y social. Actualmente no se distingue  el desarrollo sostenible del desarrollo humano, que incluye la esperanza de vida, alfabetización, salud, cohesión social, etc…
En la Agenda 2020 de la UE se incluyen el desarrollo socioeconómico, el consumo y la producción sostenible, la inclusión social, la demografía, la salud pública, el cambio climático y la energía, etc…Que se cumpla es ya otra cuestión.
 
 

 

 

 

 

 

viernes, 12 de octubre de 2012

Sobre las diferencias culturales y éticas.






Decimos que alguien tiene cultura cuando posee una serie de conocimientos no específicamente profesionales. Pero la Cultura no es eso. La Cultura es el conjunto de soluciones que un grupo social da a los problemas humanos: su forma de vida (incluido el lenguaje, la tecnología, las instituciones, usos, costumbres, etc...).

Hacer juicios transculturales es una osadía, y una impertinencia, porque cada persona está condicionada en gran medida por su educación y costumbres entre otras cosas.

Ciertamente unas culturas fracasan y desaparecen, mientras otras "triunfan", pero ello no debe de implicar juicios de superioridad o inferioridad, aunque pueda existir una superioridad tecnológica, o un problema de  decadencia social, pero no necesariamente una superioridad cultural, y menos aún una superioridad ética.



En 1854, el Presidente de los Estados Unidos de América, Franklin Pierce, hizo una oferta de compra por una gran extensión de tierras en el noroeste de los Estados Unidos, en la que vivían los indios de la tribu Swaminsh, de la gran familia Sioux, ofreciendo en contrapartida crear una reserva para ellos. La respuesta del Jefe indio Seattle fue la siguiente:


“El Gran Jefe de Washington nos ha enviado palabras diciendo que desea comprar nuestra tierra.  Nos envía también palabras de amistad y buena voluntad. Apreciamos mucho esta delicadeza porque sabemos la poca falta que le hace nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta, pues sabemos que, de no hacerlo,  vendrán con sus armas de fuego y tomarán nuestras tierras. El Gran Jefe de Washington puede confiar en la palabra del Gran Jefe Seattle, con la misma certeza que confía en el retorno de las estaciones. Mis palabras son inmutables como las estrellas del firmamento.

¿Cómo se puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra?, esta idea nos parece extraña. Si no somos dueños de la frescura del aire, ni del brillo del agua, ¿Cómo podréis comprarlos? Cada pedazo de esta tierra es sagrado para mi pueblo, cada aguja brillante de pino, cada grano de arena de las riveras de los ríos, cada gota de rocío entre las sombras de los bosques, cada claro en la arboleda y el zumbido de cada insecto son sagrados en la memoria y tradiciones de mi pueblo. La savia que recorre el cuerpo de los árboles lleva consigo los recuerdos de los nuestros.

Los muertos blancos olvidan la tierra donde nacieron cuando emprenden su paseo por entre las estrellas, en cambio nuestros muertos, nunca pueden olvidar esta bondadosa tierra, pues ella es nuestra madre. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas, el venado, el caballo, el gran águila, todos son nuestros hermanos. Las escarpadas montañas, los húmedos prados, el calor de la piel del potro y el ser humano, todos pertenecemos a la misma familia.

Por eso, cuando el Gran Jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestra tierra, pide mucho de nosotros. Nos dice que nos reservará un lugar donde podremos vivir cómodamente. Él se convertirá en nuestro padre y nosotros en sus hijos. Por lo tanto, vamos a considerar su oferta de comprar nuestra tierra. Pero no es fácil, ya que esta tierra es sagrada para nosotros.

Esta agua cristalina que fluye por los arroyos y corre por los ríos no es solamente agua, sino también sangre de nuestros antepasados. Si os vendemos la tierra, debéis recordar que es sagrada, y debéis enseñar a vuestros hijos que es sagrada, y que los reflejos misteriosos sobre las aguas claras de los lagos hablan de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo del agua de los ríos es la voz de los padres de nuestros padres. Los ríos son nuestros hermanos, ellos calman nuestra sed. Los ríos llevan a nuestras canoas y nos dan peces para alimentar a nuestros hijos. Si os vendemos nuestras tierras,  debéis recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos y también los suyos, y por tanto debéis tratar a los ríos con la misma dulzura con que se trata a un hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestro modo de vida. Tanto le importa un trozo de nuestra tierra como otro cualquiera, pues es un extraño que llega en la noche a arrancar de la tierra aquello que necesita. La tierra no es su hermana, sino su enemiga, y una vez conquistada la abandona, y prosigue su camino dejando atrás la tumba de sus padres sin importarle nada. Roba a la tierra aquello que pertenece a sus hijos y no le importa nada. Tanto la tumba de sus padres como los derechos de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, la tierra y a su hermano, el cielo, como cosas que se pueden comprar, saquear y vender, como si fuesen corderos o collares que intercambian por otros objetos. Su hambre insaciable devorará todo lo que hay en la tierra y detrás de sí dejarán tan sólo un desierto.

Yo no entiendo. Nuestro modo de vida es muy diferente. La sola vista de vuestras ciudades nos apena los ojos. No existe un lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ni hay sitio donde escuchar cómo se abren las flores de los árboles en primavera, o el movimiento de las alas de un insecto.  El ruido de las ciudades parece insultar los oídos. Y yo me pregunto: ¿ qué tipo de vida tiene el hombre si no puede escuchar el canto solitario del pájaro, ni las discusiones nocturnas de las ranas al borde de una laguna?.  Nosotros preferimos el suave susurro del viento sobre la superficie del lago, así como el olor de ese mismo viento purificado por la lluvia del mediodía, o perfumado por la fragancia de los pinos.
 
El aire es algo precioso, ya que todos los seres comparten el mismo aliento, el animal, el árbol, el ser humano, todos respiramos el mismo aire. El hombre blanco no siente el aire que respira, como un moribundo que agoniza durante muchos días es insensible al hedor. Si os vendemos nuestras tierras debéis recordar que el aire es precioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con la vida que sostiene. El viento que dio a nuestros antepasados el primer soplo de vida, también recibió de ellos su último suspiro. Si os vendemos nuestras tierras,  debéis conservarlas sagradas, como un lugar en donde hasta el hombre blanco pueda saborear el viento perfumado por las flores de las praderas.

Queremos considerar su oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, yo pondré una condición: el hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos. He visto miles de búfalos pudriéndose en las praderas, abandonados allí por el hombre blanco que les disparó desde el ferrocarril sin ni siquiera parar.  No comprendo como el humeante ferrocarril puede importar más que el búfalo, al que nosotros sólo matamos para poder vivir. ¿Qué sería del hombre sin los animales? Si todos los animales fuesen exterminados, el hombre también perecería de una gran soledad de espíritu, pues lo que ocurra a los animales pronto habrá de ocurrirle también al ser humano. Todas las cosas están relacionadas entre sí.
 
Debéis de enseñar a vuestros hijos que el suelo que pisan son las cenizas de nuestros antepasados. Decid a vuestros hijos que la tierra está enriquecida con las vidas de nuestro pueblo, a fin de que sepan respetarla. Es necesario que enseñéis a vuestros hijos, lo que nuestros hijos ya saben: que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra, les ocurrirá también a los hijos de la tierra. Cuando los hombres escupen en el suelo, se están escupiendo a sí mismos. Esto es lo que sabemos: la tierra no pertenece al ser humano, es el ser humano el que pertenece a la tierra.  Esto es lo que sabemos: todas las cosas están ligadas como la sangre que une a una familia. El sufrimiento de la tierra se convertirá en sufrimiento para los hijos de la tierra. El hombre no ha tejido la red que es la vida, sólo es un hilo más de la trama. Lo que hace con la trama se lo está haciendo a sí mismo.

Nuestros hijos han visto cómo sus padres eran humillados mientras defendían su tierra. Nuestros guerreros han sentido vergüenza, y ahora pasan sus días ociosos, mientras contaminan sus cuerpos con comida dulce y licor. Importa poco donde pasaremos el resto de nuestros días: no son demasiados. Unas pocas horas, unos pocos inviernos, y ninguno de los descendientes de las grandes tribus que alguna vez vivieron sobre esta Tierra, estarán aquí para lamentarse sobre las tumbas de una gente que un día tuvo poder y esperanza. Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con él de amigo a amigo, quedará exento del destino común. Quizás seamos hermanos a pesar de todo, ya se verá algún día. Sabemos una cosa que quizás el hombre blanco tal vez descubra algún día: el Dios nuestro y el vuestro es el mismo Dios. Creéis que Dios os pertenece, de la misma manera que deseáis que nuestras tierras os pertenezcan, pero no es así. Él es el Dios de todos los hombres y su compasión se extiende por igual entre todos.

Esta tierra es preciosa, y despreciarla es despreciar a su Creador y se provocaría su ira. También los blancos se extinguirán, quizás antes que todas las otras tribus. Contaminan sus lechos, y una noche perecerán ahogados en sus propios desechos.  Camináis hacia vuestra destrucción rodeados de gloria, inspirados por la fuerza del Dios que os trajo a esta tierra y, que por algún designio especial, os dio dominio sobre ella y sobre nosotros. Ese destino es un misterio para nosotros, pues no entendemos por qué se exterminan los búfalos, se doman los caballos salvajes, se impregnan los rincones secretos de los densos bosques con el olor de tantos hombres y se obstruye la visión del paisaje de las verdes colinas con un enjambre de alambradas.

¿Dónde está el bosque?: Destruido.
¿Dónde está el águila?: Desapareció.
Es el final de la vida, y el inicio de la supervivencia.”
 
 
Eso mismo sigue pasando hoy día, o algo muy similar, en relación con la globalización y la gobernanza global. Se presenta como algo natural, bueno, e inevitable, pero no es sino la hegemonía de un sistema y de una ideología (capitalista, neoliberal, individualista), y se "vende" como libertad, eficacia, y democracia. Pero ser hegemónico no significa ser superior en todos los sentidos. Hay otras alternativas, globales o no, cultural y éticamente diferentes y, ciertamente, no inferiores.
Como le ocurrió al Gran Jefe Seattle, puede que no haya más remedio. Pero lo bueno para las finanzas y las grandes empresas transnacionales, no es necesariamente lo mejor para la Humanidad, más bien al contrario.
No parece evidente la bondad y la posibilidad de una cultura global, una ética global, y una gobernanza global, aunque la tecnología lo haga posible.  
La garantía global del cumplimiento de los Derechos Humanos en todo el planeta es la única referencia válida del camino a seguir, y de las soluciones que pueden  ser aceptadas como válidas para la evolución de las sociedades humanas, sean globales o no. 
Pero eso está, lamentablemente, muy lejos de lograrse. 
 
 

 
































jueves, 6 de septiembre de 2012

Sobre la ecología, la sostenibilidad, y la ecoética.






El ser humano ha transformado la naturaleza para adaptarla a sus necesidades desde hace milenios, pero el inicio de la crisis ambiental se produjo a finales del siglo XVIII, con la Revolución Industrial.

Actualmente el Desarrollo sostenible se ha convertido en un concepto básico y frecuentemente utilizado. El mercado ha resultado ineficiente e incapaz de asignar recursos y medir el crecimiento real. En la actual situación de globalización y deslocalización, las economías más prósperas exportan la insostenibilidad, y se apropian del medio ambiente ajeno.

La sostenibilidad no es inmutable, depende del espacio, del tiempo, y del conocimiento científico, siendo factores imprescindibles en el concepto de sostenibilidad:

 - La integración de las políticas ambientales y económicas,
 - La equidad y justa distribución, incluida la perspectiva intergeneracional,
 - Un bienestar económico que abarque el medio ambiente, la sanidad, y la educación.

La propia Unión Europa presentó en el 2001 el plan de "Desarrollo sostenible en Europa para un mundo mejor", incluyendo valores como la longevidad, el acceso al conocimiento, y el acceso a los recursos para una vida digna.

Sin embargo, los economistas siguen mayoritariamente los métodos y objetivos de la economía clásica, apelando incesantemente al mercado como regulador. Pero es obvio que el mercado no es objetivo ni imparcial, y que los estragos del mercado son más norma que excepción.

Se empieza a hablar del concepto de "economía ambiental", a partir del "capital o patrimonio natural", en vez del capital financiero. También se menciona a la economía ecológica, como ciencia y gestión de la sostenibilidad, con un enfoque interdisciplinar, e incluyendo las premisas de la economía ambiental. Sus objetivos son sistémicos, holísticos, incluyendo factores sociales y políticos.

Parece necesario revisar las necesidades humanas en los siguientes elementos:

 - Consumo responsable
 - Instrumentos económicos
 - Mecanismos de decisión
 - Alfabetización ecológica

La ética debe abrirse a la problemática medioambiental, y la movilización ecológica debe contribuir a la consolidación y demandas de los movimientos sociales, y a la generación de procedimientos democráticos participativos para la toma de decisiones.

La sostenibilidad constituye así un principio ético: la ecoética. Aunque surgida de una concepción eco-económica, la sostenibilidad alcanza a todos los aspectos de la actividad humana, tanto en las relaciones de la naturaleza como en las relaciones humanas, incluidas las generaciones futuras, obligando al ser humano a adoptar una nueva forma y estilo de vida ante el enorme desafío de la globalización, que pone a prueba el nivel ético de la Humanidad.

Los programas de acción deben abarcar tres dimensiones de la sostenibilidad:
 - Sostenibilidad medioambiental, con respeto y promoción.
 - Sostenibilidad económica, con el patrimonio natural.
 - Sostenibilidad social, con un estilo de vida más solidario y participativo.

Estos enfoques han inspirado iniciativas como:
 - Comercio justo
 - Banca ética
 - Fondos éticos
 - Movimientos sociales

Las prácticas éticas requeridas por el Principio de sostenibilidad son las siguientes:

1.- Prácticas de justicia básica y general:

 - Cumplir los compromisos internacionales para erradicar el hambre en el mundo
 - Promover un desarme progresivo
 - Exigir la democratización efectiva de los organismos financieros internacionales:
                                        - Fondo Monetario Internacional, FMI.
                                        - Banco Mundial, BM.
                                        - Organización Mundial del Comercio, OMC.
 - Tasar los movimientos especulativos del capital, con la tasa "Tobin" o similar
 - No permitir la comercialización del agua y del aire

2.- Prácticas vinculadas a la ecología:
                                        - Llevar a la práctica el protocolo de Kioto
                                        - Investigar nuevas tecnologías basadas en energías renovables

3.- Propiciar un desarrollo alternativo:
                                        - Educación social y cultural en una nueva sensibilidad
                                        - Educación ciudadana democrática y participativa
                                        - Difusión de nuevos modelos de desarrollo humano
                                        - Boicot a empresas manifiestamente injustas o explotadoras
                                        - Promoción de un comercio alternativo, justo, y equitativo
                                        - Promoción de un trato preferencial a los más desfavorecidos
                                        - Apoyo a la igualdad de hombres y mujeres
                                        - Incentivar la producción ecológicamente sostenible
                                        - Promover condiciones laborales dignas


La ética de la sostenibilidad requiere de una ética del consumo, que sustituya los hábitos de consumo "neoliberales" por otros acordes con la calidad de vida y el respeto medioambiental, es decir, un consumo responsable que replantee los hábitos de producción y de comercio.

El Principio de sostenibilidad tiene además una vertiente política, que ha comenzado a incluir la problemática ecológica y las cuestiones medioambientales como parte integrante de las deliberaciones democráticas y de la democracia participativa.

Es preciso realizar una estrecha síntesis de los valores medioambientales, de los valores humanos, y en definitiva, de los Derechos Humanos, lo cual se concreta en:
                     - Derecho a un ambiente sano
                     - Derecho a la paz
                     - Derecho a un desarrollo sostenible y autogestionado
                     - Asumir la biodiversidad, la pluralidad cultural, y los valores democráticos
                     - Diversidad de estilos de vida
                     - Responsabilidad frente a las generaciones futuras
                     - Eliminación de la pobreza y abandono del comercio injusto
                     - Primar la calidad de vida
                     - Enfoque sistémico de los problemas complejos e interdependientes
                     - Mecanismos mundiales de redistribución de riqueza
                     - Protección de recursos naturales
                     - Educación ecológica y medioambiental
                     - Respeto a la vida humana
                     - Solidaridad humana, y respeto a otras especies animales

Es curioso que, en los Informes de Responsabilidad Social Corporativa, las empresas que más aplican los mencionados conceptos no lo explican todo, ni "alardean" de ello (por ejemplo las cooperativas), con una cierta timidez cultural, y social. En cambio, las multinacionales frecuentemente hacen "marketing social" con sus "realizaciones", sin explicar los aspectos que no les interesan o las consecuencias sistémicas de sus actividades, aprovechando y fomentando la falta de "alfabetización" ecoética de la población, mencionando unos aspectos, y obviando otros, en un tema como éste, que abarca lo económico, lo social, y lo medioambiental, con indicadores aún no muy precisos ni definidos (o a veces interesados), y que fomentan su buena imagen empresarial, y la desinformación, más que la realidad objetiva sistémica y global de todas sus actividades, y no sólo las industriales.

Utopía? Los organismos internacionales reconocen su necesidad, pero hoy por hoy sólo se aplica cuando conviene. Tiempos duros los actuales para semejantes "coplas"...pero no podemos olvidarnos de ello, junto con otras necesidades "a corto". Todo está relacionado, para luego será tarde, y no tendrá ya remedio.: "Blade Runner" lo tendrán nuestros nietos en la realidad, a la vuelta de la esquina, y sólo se vive y se muere una vez.Valor y necesidad...!