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lunes, 5 de febrero de 2018

El Bilbao del sirimiri y otras coplas.





1. Rutina

Cuando la vida se vuelve una
rutina
se suele proceder con 
inconsciencia.
Se desea no cambiar, sandez 
supina,
que se puede confundir con la paciencia.
Si el cerebro se transforma en pura harina,
es ya tarde, no se arregla con la
ciencia.

2. Sirimiri

En el suelo de Bilbao, no hay losas lisas. 
Llueve, y si patinas, es fácil  
caer. 
Si te rompes un hueso, adiós las prisas. 
Para cuando te curas, ya ha escampado.
Aún tardan un tiempo en volver las sonrisas.
Se pierden las ganas de andar en
mojado.

3.Baldosas

Baldosas que drenan adornan 
aceras,
calzado con suelas de muy buen agarre,
apañan andares de marchas
ligeras,
y libran a muchos de algún
descalabro,
pues se anda deprisa, por aquí no hay
barro,
para dar la imagen de ser muy
activos,
algo imprescindible para seguir
vivos.

4. Cambios

Abundan turistas, esos no se 
enteran.
La villa ha cambiado de forma y de
fondo.
Ya quedamos pocos sabiendo como
eran,
las grises esencias de calado 
hondo.
Torres, puentes, museos, de bellos colores,
hacen que te olvides de aquellos
sabores,
del Bilbao 'de siempre'. ('In Memoriam'
esperan).
¿Dónde está la industria con sus 
altos hornos,
navieras y grúas que tanto 
abundaban?
Ya no existen talleres ni se ven los tornos.
Se echan mucho en falta los cines que
daban
en sesión contínua, aptas para 
niños,
'pelis' muy bonitas, con 'compas'
y guiños.
Jueves y domingos de 
melancolía
sabiendo que siempre, cuando
atardecía,
en casa esperaban, con ganas de
vernos,
deberes del 'cole' para
'entretenernos'.

5. Globalización

Como todo ahora se ha 
globalizado,
nos quieren presto tener muy 
sumisos,
y nos montan líos, todo muy 
pensado,
para decir luego, de lo más 
remisos,
'hagamos las paces', como está mandado,
que estemos formales, todos en sus
pisos,
que el gobierno tiene todo
controlado,
y que no intentemos banales 
avisos,
si es que no queremos vernos
acabados.

6. Servicios

En vez de talleres tenemos
hoteles,
torres y museos y demás
pamplinas.
Contratos basura, de pocos 
'verdeles'.
Muchos camareros sirviendo a los 'guiris'.
Jóvenes bien listos usan sus 
cabezas
en servir a tontos. Cara de arco
iris.
Universitarios sirven las 
cervezas
a muchos turistas que igual son
bedeles.
¡No sean los nietos quienes, por ser finos,
como dependientes le vendan la
ropa,
o cual camareros le sirvan la
copa,
a cualquier gangoso que habla con
rarezas
solo por el hecho de pagar
cervezas,
o es que le apetece beber unos
vinos!

7. Turistas

Cuando estamos fuera, eso somos
todos,
y lo parecemos, no nos damos 
cuenta.
Mas cuando nos vienen, y traen una
renta,
ya no nos molestan sus foráneos
modos.
Vienen en cruceros, coches y
autobuses.
Son bastante amables, no sé
si formales.
En el mapa puestos nos tienen los tales.
Tienen a Bilbao marcado con 
cruces.
Y más que tendrán, si les damos
pluses.
Bilbao en el mundo está ya 
ubicado,
suena por ahí mucho, ya ha sido
premiado.
Ahora ya no es cosa de parar por
miedo.
Esto que ahora digo, lo pensé en Enero.

8. Expatriación

Mas, por otro lado, puedes 
expatriarte.
'Vuela, amiga, vuela', dijo un 
conocido,
a otra amiga mía. No se
había ido.
Efectivamente, para 
espabilarte, 
el mejor remedio: al mundo
lanzarte.
Mas no en todo caso sale por
igual,
en algunos casos, les sale
fatal.
Vas a donde quieres, si eres
ingeniero.
Con muchos idiomas. ¿Te gusta
estudiar?
Pues podrías irte allá al 
extranjero.
Un expatriado no es un
emigrante, 
lleva ya un trabajo, contrato 
garante,
o si no, una beca de buen
estudiante.
No es novedad eso, porque ya en mi 
caso, 
titulado en Bilbao como 
ingeniero,
por el mundo he viajado 
y trabajado.
Ahora que ya estoy en el 
'ocaso',
ya no viajo por trabajo o por
dinero,
mas lamento no haberme
doctorado.
Así que, yo ya he ido, ahora me
quedo.
Harto estaba, al cabo, de tanto
trabajar.
Mucho he cotizado: importa 
un bledo.
Como en Bilbao, en ningún lado,
y a callar.

9. Industria [4.0] ~ (IA)

Muchas fábricas había y eran 
vistas.
Ahora existen, pero son más 
virtuales.
Los hoteles y museos son 
reales.
Y con ellos, ya salimos en 
revistas.
Sin la Industria se puede ir todo
a pique.
Con la que había se cerró (mandaba Europa),
nos han quitado todo, hasta 
la sopa.
Con la industria global vamos a 
popa.
La industria [4.0] está al
repique.
Entre la que cayó y la que está al quite...
'Estamos listos', oímos a quien 
manda.
'Pues no es tan fácil', nos dice el que allí anda.
Los robots nos dirán: 'Somos inteligentes'.
No hay envite.

@fga51






jueves, 22 de junio de 2017

En la ladera de Delfos.




En la ladera de Delfos
se ve lo que es:
ruinas,
se vibra por lo que fue:
santuario y oráculo,
se ignora lo que será:
la Pitia ya no está.
Valle, montañas, mar.
Ομφαλός
del mundo antiguo,
'ombligo'
de la tierra,
seccionado hilo vital,
oracular y vital hito.


lunes, 11 de mayo de 2015

Las perdices guardianas del templo de Poseidón.




Por fin en Grecia, la ilusión cumplida: conocimientos bellos, pero "virtuales" e idealizados, hechos realidad. ¡Y en qué momento histórico para Grecia y Europa!

 
En el templo de Poseidón, en el Cabo Sunio, hay dos perdices guardianas, libres e intocables: una en el interior y otra en el exterior del templo.
 
 
 
 
Tras dejar un ramillete de flores en el recinto del templo, aparecieron: una de ellas andaba en el perímetro del templo y debajo del altar y hacía guardia en la esquina que mira hacia el mar Egeo, la otra dio la bienvenida arriba del camino y tras alejarse retornó luego de nuevo, al final, para dar la despedida a la bajada.
 
 
 
 
 
 

Tiempo de amapolas en los alrededores…


La puesta de sol es allí mágica, con el cielo rojo del Egeo y el templo majestuoso y enigmático a contraluz.
 


 

Helios, el Sol, desaparecía en el Egeo tras el altar, mientras salía Selene, la luna, en toda su plenitud.
 
 
 
 
 
 
Poseidón, el que sacude la tierra desde el mar, saluda a Atenea, la sabia, y ordena a Eolo, el de los vientos, enviar buen viento al navegante. Atenea y Poseidón han desviado una flecha de Apolo, en Delfos, que hubiera sido muy dañina, disparada por no ir al Oráculo previamente purificados en la fuente Castalia y en adecuado estado de ánimo, recordando las Máximas Délficas.


Desde Cabo Sunio, con mágico y poderoso encanto, Poseidón lo domina todo, tal y como Atenea desde la Acrópolis de Atenas, y Apolo desde Delfos.
 
 
Eperrak: txori onak!... Perdices: ¡buen augurio!... Es decir: Zorionak!
¡Quién podrá volver, y cuándo…!
                                   ¡Ελλάδα: Ευχαριστώ πάρα πολύ!
 

 

 
 
 
 
 

 

domingo, 19 de abril de 2015

Sorpresas prerrománicas en Asturias.





Cualquier visitante que vaya a Asturias tendrá mucho que ver y dónde elegir.  Es tierra histórica y pintoresca, con sus gentes, ciudades, pueblos, playas, litoral marino, ríos, montañas, picos y cordilleras, no precisa de más panegíricos.

No es casualidad que en las guerras contra los astures, tras muchos años de dolores de cabeza, el Imperio Romano y sus legiones quedasen en evidencia y tuvieran que recurrir finalmente  a políticas de exterminio y deslocalización de su población autóctona para ocupar y controlar el territorio.
Posteriormente, cuando los musulmanes invadieron la península el 711, la monarquía visigótica abandonó su sede de Toledo para refugiarse en la montañosa Asturias, primeramente en la legendaria Covadonga y sus entornos de Cangas de Onís, luego en Pravia, y posteriormente en Oviedo. Allí surgió la arquitectura  prerrománica asturiana, también llamada visigótica.
Cuando actualmente se lee material a este respecto, y luego se visita para verlo “in situ”, se lleva la palma de la popularidad y las guías turísticas el bello prerrománico de Oviedo y sus alrededores: Santa María del Naranco (842) y San Miguel de Lillo (842), mandadas construir por Ramiro I, y San Julián de los Prados (812-842), también llamada Santullano, mandada construir por Alfonso II.
Pero hay otras “joyas” menos sonadas y quizás menos conocidas, verdaderas sorpresas para quien las descubre "en el terreno", porque pasaba por allí. Tal es el caso, y mencionaremos hoy aquí dos de ellas.
 
 
 
 
 
Una de ellas está en Pravia, en el Bajo Nalón, en Santianes (Sant Ioannes). Se llama San Juan Evangelista de Santianes (780), ordenada construir por Silo (774-783). (La fecha y la época son atrayentes: en el 778 tuvo lugar la batalla de Orreaga (Roncesvalles), en el alto de Ibañeta, en la que los vascones destruyeron la retaguardia del ejército de los francos de Carlomagno que regresaba a Francia tras ir contra los musulmanes de Zaragoza y que, luego a su vuelta,  había arrasado la capital vascona, Iruña (Pamplona). Los vascones sostenían histórica y tradicionalmente muy problemáticas relaciones con los visigodos, y en esa época vivían, a su aire, rodeados por los visigodos, los musulmanes, y los francos).
 
 
 
 
 
 

 
El otro caso es antiguo, curioso y pintoresco. Se encuentra en Cangas de Onís, junto al Sella, en pleno casco urbano hoy en día. Se trata de la Iglesia de la Santa Cruz (737), también llamada la Capilla del Dolmen. Fue mandada construir por Favila (el que fue muerto por un oso), sobre una pequeña colina que contiene un dolmen ornamentado de hace unos 5.000 años. ¡Qué sorpresa! Los cultos nuevos sobre los cultos antiguos. La capilla actual está reconstruida, y desde su interior se puede ver debajo la cámara del dolmen. Favila era hijo de Pelayo, el de la batalla de Covadonga (722), primera victoria cristiana desde la invasión musulmana del 711, considerada comienzo de la Reconquista peninsular. En gratitud, honor y recuerdo de dicha victoria liderada por su padre, Favila mandó construir la pequeña iglesia sobre el túmulo del dolmen y albergar en su interior la cruz que habían portado los cristianos como estandarte en la batalla.