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domingo, 23 de junio de 2024

Sobre la libertad de prensa, la manipulación informativa, y las redes sociales.



Actualmente en muchos países la libertad de información no existe: está falseada o prohibida. Hay países bajo cuyo régimen político la prensa goza de una semilibertad. Paradójicamente esta situación conlleva más peligros personales para los periodistas que el sistema de la censura total. Muchos de ellos son cada año víctimas de represalias, por la imprecisión de los límites impuestos al ejercicio de su profesión.

Debido al hecho de que en la mayor parte del mundo la información está prohibida, fuertemente censurada,  perseguida, o inaccesible, es peligrosa de recoger y de transmitir.

La información y el poder van de la mano, y a veces se hace a nuestros ojos tan preciosa que llegamos a suponerla exenta de todo defecto y al abrigo de todo error en los países donde reina la libertad. En estos países, criticar a la prensa constituye una especie de sacrilegio. Sin embargo, incluso en las sociedades que se apoyan en una larga tradición democrática y observan un gran respeto por la libertad de expresión, sólo unos pocos medios de comunicación son concebidos y utilizados con el objetivo de proporcionar al público una información exacta y seria en la medida de lo posible.

Además, la ley en democracia garantiza a los ciudadanos la libertad de expresión, pero no les garantiza ni la infalibilidad, ni la inteligencia, ni la honestidad, ni la comprobación de los hechos, lo cual es competencia del periodista,  no del legislador. Pero cuando un periodista es criticado por la falta de exactitud, honradez, o veracidad, los medios claman como si se atacase el principio de  libertad de expresión,  o como si se pretendiese amordazar a los medios de información: al fin y al cabo, según ellos, el periodista sólo ha ejercido su oficio de informador.

En realidad, los propietarios de los medios de comunicación los fundan para imponer un determinado punto de vista, y no para informar objetivamente, sin más. Sólo una minoría de empresas de comunicación son  fundadas y dirigidas con el principal objetivo de informar. Esta preocupación produce un tipo de periódicos que ocupan un espacio mínimo en la masa de medios puramente comerciales o proselitistas.

La confusión entre la libertad de expresión y el oficio de informar, que conlleva sus propias y específicas obligaciones, se sitúa en los orígenes del liberalismo. Antes de la segunda mitad del siglo XIX, todas las consideraciones sobre la libertad de prensa, desde Milton hasta Tocqueville, pasando por Voltaire, se refieren exclusivamente a la libertad de opinión.  A medida que surge la democracia moderna, es evidente que uno de sus componentes consiste en la libertad de cada uno para pensar por escrito, como dice Voltaire.  Debemos defender el derecho de cada uno a dar a conocer al público su punto de vista, incluso si tal punto de vista nos horroriza, y no debemos combatirlo más que mediante la palabra y la argumentación, jamás con la fuerza o con la calumnia. Surge así el principio de tolerancia. Pero el razonar no tiene nada que ver con difundir falsas informaciones, lo cual obviamente es muy distinto.

En los comienzos de la democracia burguesa del siglo XVIII, en USA y Francia, y como consecuencia de la Revolución de Independencia de los Estados Unidos de América  en 1776, y de la Revolución Francesa en 1789, el debate sobre la prensa no se instauró en el contexto del derecho a informar o ser informado, sino que se refiere a la tolerancia y a la diversidad de opiniones. Así es como la famosa Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos de América, trata simultáneamente de la libertad religiosa, de la libertad de expresión, de la libertad de reunión, y de la libertad de petición, lo cual es muy significativo. Pero esta Primera Enmienda no trata en absoluto de la libertad o del derecho a la información.

Los pensadores liberales franceses del siglo XIX, plantearon la cuestión de que la reflexión de los pensadores políticos y su manifestación, tenía límites, y se debían de castigar los abusos de la libertad de expresión cuando va contra del honor, la dignidad, o la seguridad ajena.

Para Tocqueville  la prensa servía de base y de vínculo entre los habitantes de una comunidad. Creaba opinión compartida. Sin la prensa, los ciudadanos podrían confinarse en el individualismo al que nos impulsa la democracia igualitaria. Cuando el número de personas no es ya muy limitado, como era el caso de la aristocracia, no se podría conseguir que  un gran número actuara en común, lo cual sólo puede hacerse, según él, con la ayuda de un periódico. Sólo un periódico podía divulgar las mismas ideas en mucha gente. Y en USA proliferaban las colectividades y los periódicos.

La prensa tiene pues, según esta concepción, una  función movilizadora. Sirve para reunir a los ciudadanos en torno a un proyecto común, lo que según Tocqueville era bueno, incluso si el proyecto no valía nada, porque evita el individualismo.  Sin periódicos, o los actuales medios de comunicación,  no hay proyectos comunes en democracia,  sin entrar en la valoración de dichos proyectos.

No obstante, hay otra función que Tocqueville no menciona y que hace a la prensa necesaria e importante en democracia: la función de información.  En efecto, sin ella no tiene sentido la elección de candidatos al parlamento, gobierno e instituciones en general, ya que este régimen democrático no puede funcionar en interés de los ciudadanos si éstos no están correctamente informados, tanto en política interna como externa. Esta es la razón por la cual la mentira es tan grave en democracia, régimen que sólo es viable con la verdad, y lleva a la catástrofe si los ciudadanos votan según informaciones falsas.

En democracia, cuando el poder engaña a la opinión pública, se ve obligado a hacer coincidir sus decisiones y actos con los errores a los cuales ha inducido, puesto que es la opinión pública, cuando vota, la que designa o aparta a los dirigentes.

Pero a este respecto, la confusión entre la función de opinión y la función de información, han dado lugar a un equívoco que se ha producido hasta la actualidad. Por una parte, casi todo el mundo está de acuerdo en que en democracia todas las opiniones deben de poder expresarse  a condición de que se haga pacíficamente, pero por otro lado es un sistema que sólo funciona si el ciudadano dispone de un mínimo de informaciones exactas. Sin embargo, esto último no ha sido comprendido, o ha sido subestimado.

La prensa debe de ser pluralista en opinión, pero no en información. La información puede ser falsa o verdadera, pero no pluralista, aunque no siempre la información sea verdadera a ciencia cierta, ni siempre comprobable, y a veces haya un margen para la duda y la controversia. El pluralismo no afecta a la información más que en la medida en que ésta pueda ser dudosa. En cierto modo puede decirse, que cuanto más pluralista es una información, menos información es. En caso de debate, la confrontación  no ha sustituido nunca al contenido de los hechos. El deber de la prensa consiste en adquirir ese conocimiento y transmitirlo.

El pluralismo recobra su sentido cuando llega el momento de sacar las conclusiones de los hechos establecidos e informados, para proponer remedios y sugerir medidas. Pero en la práctica, el pluralismo se ejerce casi siempre antes de esa fase:  selecciona las informaciones, les cierra el paso, las omite, las silencia, las niega, las elimina, las amplifica, e incluso las inventa, con el objeto de adulterar en su fase embrionaria el proceso de formación de la opinión pública.

Cuando se invoca el pluralismo, se hace referencia descarada a un pretendido derecho de cada periódico para presentar las informaciones a su manera.

Pero si bien eso ha sido así hasta no hace mucho, hoy en día las redes sociales digitales han cambiado esa realidad, y en esta línea también hay pensamientos contrapuestos.

Hay quienes cuestionan y llaman mito a la democracia digital, negando que Internet y las redes sociales digitales generen una mayor participación ciudadana como consecuencia de la, hasta ahora, libre circulación de información en ellas, porque dichas redes no eliminan las relaciones de poder, sino que las transforman. Las redes descentralizan el poder de las ideas, la economía, y la sociedad…pero reproduce finalmente el poder ya existente, en opinión de estos detractores.

Esta línea de pensamiento advierte que la apelación permanente a los ciudadanos, propia de la democracia directa, conduce al populismo, y que la política así vigilada y fiscalizada puede derivar en antipolítica, tranasformándose en  antisistema.

Según ellos, la preocupación por inspeccionar la acción de los gobiernos se convierte en ataque permanente a  las autoridades legítimas, hasta constituir un contrapoder negativo.

Pero esta compleja realidad tiene otras lecturas que dejan la puerta abierta a la ilusión democrática, aunque haya lados oscuros, sombras, en una posible utopía digital, y debamos por tanto ser realistas y cuidadosos en nuestras apreciaciones, reflexiones y análisis a este respecto.

Hay razones para hacer un juicio ponderado y crítico respecto a los peligros democráticos a los que nos enfrentamos si nos dejamos arrastrar por la fascinación de la multitud. Sobrevalorar es tan equívoco como infravalorar.

Pero por otro lado, estos nuevos medios pueden favorecer una interrelación social, en la que las personas puedan reconstruir su identidad individual y colectiva.

Los argumentos favorables a este nuevo paradigma digital y potencialmente democrático serían:

-         Los valores culturales cambiantes, como por ejemplo compartir, reconocer, participar, etc… pueden convertirse en valores socioculturales  y políticos, más abiertos al diálogo, al debate, y a la horizontalidad  transversal, frente a la cultura política  dominante, tradicional y de posiciones excluyentes.



-         La politización de las personas cambia de forma:  clics en vez de carteles,  al fin y al cabo activando acciones en uno u otro sentido, y  facilitando acciones más globales, antes imposibles en extensión dialéctica, numérica y geográfica.

-         Los temas en sí mismos no son tecnológicos, sino de cultura y sociedad.  Las redes se han convertido en un poderoso sensor social de temas y preocupaciones. La política podría, por esta vía, acercarse a los problemas de la ciudadanía, y encontrar el pálpito social en un flujo digital veloz, breve y efímero,  signo de los tiempos que corren. Por supuesto, esto debería de ser complementado con otras prácticas de razonamiento, reflexión y organización quizás más adecuados.



Al fin y al cabo, la política formal actual es incapaz de adecuarse a las necesidades cambiantes del mundo y de la ciudadanía, y estos nuevos medios pueden ser la manera de dar respuesta a una generación de ciudadanos desengañados de la política y decepcionados por ella. En realidad, las personas no “pasan” de la política, sino de los políticos, que no es lo mismo.

Esta nueva vía digital sería para los políticos la manera de conectar con la ciudadanía, más allá de las elecciones cada cuatro años, recuperando para las ciudadanos un poco de ilusión y fe, mediante una participación activa. Esto mismo es muy necesario para ellos, en una época de descrédito, desesperanza y sufrimiento colectivo, superando el miedo y el individualismo, gracias al sentimiento  colectividad.

Estos nuevos movimientos son fuertes socialmente, y multitudinarios, y no parece que puedan ni deban ser desdeñados por la clase política. Sin esperar a las siguientes elecciones para pedirles el voto, tras un movido mandato, porque puede que no ya no encuentren a  gente desinformada.

La política debe aceptar la inteligencia de las gentes, utilizando el “crowdsourcing” social  como fuente de análisis hacia soluciones diferentes. Y su instrumento tradicional,los partidos, debe evolucionar hacia espacios de “coworking” político, junto con otros protagonistas alternativos.

Si la política formal desprecia e ignora la actual denuncia de su supuesta incapacidad para hacer propuestas, perderá la oportunidad  de revitalizarse. La innovación no es sólo aplicable en la ciencia y  tecnología,  es necesaria también en las ciencias sociales, humanas y políticas, y más aun en estos  tiempos que corren.


domingo, 21 de abril de 2024

Sobre la jubilación y el ocio creativo.


La vida tiene etapas, hitos relevantes. Los “ritos de tránsito” marcan antropológicamente el paso de unos a otros. Uno de ellos es la jubilación. Esta etapa de la vida es decisiva, por los cambios de contenido activo y de roles sociales que comporta. Y frecuentemente se confunde con inactividad y vejez, lo cual está muy lejos de ser cierto hoy en día. Dicho hito apareja muchas oportunidades, pero también serios obstáculos vitales a las personas afectadas. Normalmente se relaciona con la inactividad, o por lo menos un estado de cuasi-ociosidad, en el mal sentido, y como mucho, de oportunidad para actividades secundarias y aficiones, sin gran impacto personal, y menos aún social. Pero esto no es cierto, no sé si lo ha sido alguna vez en el pasado, supongo que depende de cada persona, pero hoy en día no lo es en términos generales.
Y  quien ha tenido la oportunidad de volver a la Universidad, se da cuenta de que superados ciertos obstáculos, esta etapa de la vida es propicia para el desarrollo y el crecimiento personales. Muchos estereotipos mentales cambian tras un período de reflexión, y una adecuada comprensión de los hechos, abriendo con ello la posibilidad a nuevas acciones. Pues según nos dice Freire, según sea la naturaleza de la comprensión humana de una situación, así será la naturaleza de la acción reactiva subsiguiente.
La vida de las personas se basa en pilares fundamentales que le dan sentido,  estando normalmente localizados en distintas áreas vitales, como por ejemplo el trabajo, la familia, las amistades, las aficiones… Ocurre frecuentemente que el “tamaño” de esos pilares varía en cada persona, ocurriendo frecuentemente que el del trabajo sea el mayor, y quite espacio vital a todos los demás. En este caso, la llegada de la jubilación presenta la necesidad de un reordenamiento de intereses vitales. 
Naturalmente eso depende de los tipos y naturalezas de los trabajos que se hayan ejercido. Algunos tipos de trabajo, sobre todo los de carácter rutinario originan un menor apego, y en este caso la jubilación puede sentirla la persona como una liberación. Otros trabajos, de diferente naturaleza, pueden suponer algo muy diferente a este respecto.
Cuando se ha venido ejerciendo un trabajo de naturaleza intelectual o de alta profesionalidad, con responsabilidades sociales y económicas, y con alto nivel de relación interpersonal, afrontar el retiro puede ser  más problemático. Verdad es que la gravedad de la crisis que nos está tocando vivir hace que muchas personas deban elegir entre continuar trabajando conforme a su compromiso con una entidad, o su identificación con los valores de un proyecto determinado, o dar prioridad a su salud y a su familia, y finalizar un determinado mandato, no renovándolo, o incluso adelantando la jubilación. En estos casos la jubilación se convierte en una decisión personal, frecuentemente nada fácil, y sometida a presiones privadas o públicas en uno u otro sentido.
Siendo todo esto así, es indudable que la jubilación presenta en primera instancia unos efectos muy beneficiosos, en el ámbito de la salud, por ejemplo, aunque no siempre, puesto que se dan casos de cuadros depresivos relativamente frecuentes. Pero asimismo pueden aparecer con la jubilación efectos secundarios más o menos inesperados, sobre todo si dicha jubilación no ha podido ser preparada o prevista con tiempo y conocimiento suficientes.
Entre éstos efectos secundarios frecuentemente inesperados, se encuentran la ruptura con las redes sociales habituales, con los vínculos personales que el trabajo origina, y la necesidad de reequilibrar nuevamente los pilares antes mencionados que dan sentido a nuestra vida : familia, trabajo, amigos, y aficiones. Por no mencionar en ciertos casos los efectos psicológicos que implica la pérdida de poder, así como la costumbre del mando. Podríamos mencionar a éste respecto la necesidad de superar una fase de “desadicción” al trabajo reglado, que puede llevar desde varios meses hasta un año más o menos. Es aquí donde entra en juego, con un papel importante, el ocio creativo. Es necesario buscar un nuevo sentido a la vida, basado en uno mismo, y no tanto en el deber, ocupando el repentinamente abundante tiempo libre en un ocio creativo, que incluye  nuevas redes sociales.
Pensadores muy relevantes tocaron ya el tema que hoy nos ocupa, como por ejemplo Michel de Montaigne, pensador y escritor francés del siglo XVI, y Bertrand Russell , filósofo y pensador inglés del siglo XX, y Premio Nobel.
Russell en su “Elogio de la ociosidad”,  en el que expuso sus criterios sobre el erróneo enfoque del trabajo que tenía la sociedad de su tiempo, y la importancia de la ociosidad como condición necesaria para llevar a cabo tareas de formación y creación intelectuales, muy ligadas en su tiempo  a la clase social de cada persona.
El caso de Montaigne es ciertamente curioso y pedagógico a la vez. Su padre era terrateniente, y fue alcalde de Burdeos en una época muy  tumultuosa, lo que le llevó al agotamiento. Todo esto lo vio y conoció su hijo Michel, quien tras un esmerado proceso de formación ejerció también puestos y magistraturas de responsabilidad, llegando asimismo a ser en su día también alcalde de Burdeos, como su padre.
Pero Montaigne abandonó todos sus cargos muchos años antes de su fallecimiento, y según él mismo mandó escribir en una pared de su casa para celebrar esta ocasión, el motivo fue “dedicar su vida a sí mismo y no al cumplimiento del deber”. A partir de entonces se dedicó a administrar su patrimonio, a visitar y recibir las visitas de sus amigos, a leer, y sobre todo a escribir. Como todo el mundo culto sabe, Montaigne es el autor de “Essaies”, colección de ensayos que reunidos en un libro siguen siendo hoy en día una de las cumbres del pensamiento personal y universal. En cierto modo, Montaigne fue el primer “blogero”, (aunque no digital!), ya que escribió ciento siete ensayos de distintos tamaños, con reflexiones personales sobre los más diversos temas,  a lo largo de sus últimos veinte años de su vida.
Cuando hoy en día hablamos de ocio creativo y redes sociales nuevas tras la jubilación, lo más normal suele ser aumentar la dedicación a la familia, que suele verse incrementada por los nietos, lo cual cambia los roles de sus componentes. De igual manera, se renuevan los círculos de amistades o redes sociales naturales, recuperando con ello actividades en común, y en  la naturaleza.
Y la utilización de un ocio creativo y autotélico, para llevar a cabo nuevas o viejas aficiones, tales como la lectura, los idiomas, la música, los viajes, la actividad física, y a veces la introducción en redes sociales digitales, o la redacción de blogs, y por último, pero quizás lo más importante, una nueva etapa de formación que nunca debería acabar en nuestras vidas, frecuente y deseablemente en la Universidad.
La formación universitaria, cuando hay oportunidad de salvar los obstáculos generacionales mediante la formación reglada para personas mayores, es una oportunidad de oro para reestructurar nuestra vida en esa nueva etapa de la vida. Efectivamente, ello implica dedicación, curiosidad, y trabajo intelectual. Oportunidad dorada para recibir nuevas informaciones, y comenzar nuevos períodos de reflexión sobre temas diversos, según el gusto de cada uno, y aprender mediante el trabajo individual y de equipo, lo cual es magnífico para aumentar el saber y continuar con el crecimiento y desarrollo personales.
Bien es verdad que en esa etapa de la vida, y si ya previamente se había adquirido una titulación universitaria, y después de tantos años de trabajo, práctica y lectura personal, unos preferirán realizar postgrados en su especialidad, mientras que otros verán más sano vitalmente cambiar de “aires”, pasando de lo técnico-empresarial a las ciencias sociales y humanas, por ejemplo. Es además la Universidad el ambiente más adecuado para “socializar” con los compañeros, y de este modo ampliar nuestras redes sociales, y realizar conjuntamente actividades de ocio creativo, placentero y autotélico.
La música es otra gran oportunidad, bien sea coral o instrumental, para aprender un poquito de lenguaje musical, y ponerlo en práctica disfrutando de audiciones, ensayos, actuaciones, y viajes musicales culturales.
Con todo lo expuesto anteriormente,  un año de vida post-jubilación debería ser suficiente para readaptarse, y continuar con el crecimiento y desarrollo personal mediante las citadas actividades de ocio creativo, sintiéndose útil y activo tanto física como mental, intelectual, social, y culturalmente.
En la actual situación de crisis, se presentan además oportunidades extraordinariamente útiles para ejercer dicho ocio creativo en actividades que sirvan de ayuda a los demás.
En relación con las percepciones que la sociedad tiene de nosotros, es necesario superar muchas actitudes sociales necias y paternalistas hacia los jubilados. Efectivamente, jubilarse no significa detenerse humanamente. Es fundamental mantener  la curiosidad intelectual, que en mi opinión es la actitud que verdaderamente nos define como seres vivos, activos e inteligentes. Para ello no hay límite temporal en la vida, si bien las posibilidades físicas y mentales irán cambiando con la edad, según el caso de cada uno, y de forma individual, con lo cual no es posible generalizar, sin caer en estereotipos y prejuicios simplistas, o lugares comunes dolorosamente inexactos para los colectivos afectados.
En esa etapa de la vida son de especial utilidad para mantener esa actitud de curiosidad creativa y vital, el trabajo intelectual, la actividad física, las relaciones con el entorno social, el contacto, y los análisis de las realidades socio-económicas, manteniendo en la medida de lo conveniente antiguos vínculos ex laborales, siendo para ello oportunidades inmejorables las comidas, o cenas, u otras oportunidades gastronómicas con antiguos compañeros.
Los seres humanos necesitamos el apoyo psicológico de nuestros allegados. Pero la autoayuda es importante, y los conocimientos personales de psicología positiva, inteligencia emocional, y tanto la psicología como la sociología en general, vienen “al pelo” a este respecto.
Obviamente, nuestra vida no empieza ni acaba cuando nos jubilamos, más bien es un nuevo tipo de vida, en la que sirve de mucho la formación y experiencia acumuladas en etapas anteriores. En éste ámbito se incluyen, a modo de ejemplo: titulación, idiomas, relaciones, viajes, cargos, experiencia, y actividades de comunicación, que tanto en la empresa como en la sociedad  previamente hayamos podido ejercer.
Se trata más bien de transformar lo anterior, pasando de ser aptitudes necesarias para cumplir con el deber, a ser actividades de disfrute y bienestar personal y social,  en el sentido que tiene la palabra autotélico: un fin en sí  mismo para cada uno de nosotros.
El ocio creativo no solo incrementa nuestra calidad de vida, tanto en sus aspectos objetivos como subjetivos, sino que es un excelente antidepresivo que da sentido a la vida: para uno mismo, no para cumplir un deber. En este sentido, los” Ensayos” de  Montaigne no se deben de leer sólo para saber más, sino para aprender a vivir.
Montaigne nos sirve como referente de lucidez y autoanálisis. Las frases y citas escritas en las vigas, techos, y paredes de su biblioteca, en la torre de su palacio, que utilizaba para ello, y que hoy en día todavía se conservan, y es visitable, son una pequeña muestra de ello, siendo su colección de ensayos la prueba principal.
Russell, es para nosotros otro referente de lucidez y análisis del entorno, como pensador fundamental del siglo XX, pacifista y fundador de la filosofía analítica, y Premio Nobel por la “defensa de los ideales humanitarios y la libertad de pensamiento”.
Leyendo a ambos autores, nos preguntamos, inevitablemente, ¿cómo nos podían conocer tanto y tan bien?… pues porque todo lo fundamentalmente humano se repite siempre.
Hoy en día, la edad de jubilación es muy variable, según los casos y personas. Y para el futuro es un gran interrogante. En cualquier caso, es innegable el cambio de estatus que conlleva.  Pero dicho esto, está muy lejos de ser un carril de vía muerta. Obviamente las etapas de la vida avanzan inexorablemente, pero nada más lejos de la verdad que el creer que el simple disfrute inactivo vaya a dar sentido a las vidas de las personas, por lo menos, no a muchas. Es ahí donde se abre un campo inmenso para el cambio de actividad, el Ocio Creativo, dedicado a uno mismo y su familia, no ya al deber laboral, lo cual no quiere decir que no se continúen teniendo deberes sociales. De hecho, las actividades y procesos vitales descritos en este trabajo son útiles individual y socialmente, y agradables o satisfactorios para cada persona en cuestión. Valgan como testigos de excepción las vidas de los grandes pensadores mencionados, y otras muchas de nuestro entorno personal, que sin duda conoce cada uno de nosotros.
La vida es un continuo cambio vital, todo fluye, y no debemos estancarnos, sino fluir con ella en un continuo aprendizaje y desaprendizaje. Esto es necesario para optimizar nuestra personal evolución corporal y mental, y hacerla compatible, en la medida de lo posible, con el devenir social y económico, con el cambio de roles vitales y sociales que ello implica, dando un nuevo sentido a la vida.

Sobre el miedo y el pensamiento "positivo" en la vida cotidiana.




La mitología dice que cuando los propios dioses tuvieron miedo a la muerte, se refugiaron en el conocimiento, se volvieron inmortales, y… sin temor. Y a esa condición pueden aproximarse los humanos; en lo cual reside la vida feliz, en un sentimiento de inmortalidad sin miedo.

Experimentar miedo es una señal positiva, de protección, todos lo experimentamos alguna vez, es normal. Cuando percibimos una amenaza y teniendo en cuenta que una amenaza se convierte en tal cuando no tenemos los recursos necesarios para resolver el problema, sentimos una angustia que será mayor o menor según cada persona.

Sin embargo, cuando éste sentimiento se dirige a un motivo sin fundamento,  se transforma en irracional, persistente,  inmoviliza, y en ese momento comienza a ser nocivo, y es preciso controlarlo, porque el miedo que no se supera  puede durar toda la vida.

Dicen que el miedo se alimenta de sí mismo. Funciona como un círculo dando vueltas sobre sí mismo. Conocer el círculo del miedo  puede proporcionar los recursos necesarios para afrontarlo de manera correcta.  Madame Curie dijo: “dejamos de temer aquello que empezamos a conocer”.

Seguramente, de pequeños, todos hemos tenido miedo a algo o a alguien en especial. Con el paso de los años, algunos temores desaparecen y otros no, o peor aún, puede que hayan crecido.

La lista de a qué o a quién tenemos miedo puede ser interminable, y depende de los miedos que tenga cada uno: a un familiar, a un compañero, a que te ataquen, a no ser querido, a sufrir, al abandono, a no encontrar trabajo o a perderlo, al fracaso, a la pérdida de un ser querido, a perder algo o a alguien, a morir,… o incluso a subir a un avión.

A veces nos obsesionamos tanto con algo que aún está por suceder,  o que puede llegar a pasar, que perdemos de vista lo que tenemos por delante. Es como si por miedo a que entren ladrones en casa, no nos fuéramos de vacaciones, o como si por miedo a que nos abandonen emocionalmente, no tuviéramos una relación de pareja estable.

El tema es que necesitamos aprender a ser felices aunque no tengamos todo lo que creemos que necesitamos para ello. Habría que reconocer nuestros miedos, afrontarlos, dejarlos atrás, y una buena forma es mejorar nuestra autoestima. El miedo ofusca nuestra mente y nuestro entendimiento, por eso debemos atacarlo por todos los flancos.

A veces, frente a una determinada situación, el círculo del miedo se activa  a través de una imaginación exagerada. Todo comienza cuando empezamos a dar rienda suelta a nuestra mente. Empezamos a recorrer las fases del miedo, cuando pensamos que nos va a pasar lo peor frente a cualquier situación.

Por ejemplo, para una persona que nunca ha hablado en público, por el mero hecho de pensar que tiene que hacerlo, inmediatamente se activan en su mente ideas que harán de ese momento una situación traumática. Esto nos causa  miedo, nos paraliza, en nuestra imaginación nos diremos muchas cosas a nosotros mismos. ¿Y si no me sale nada?, ¿Y qué pasa si me olvido de lo que tengo  que decir?, ¿Y si piensan que lo estoy haciendo mal?,… ¡Voy a hacer el ridículo!. Cuando frente a una situación nos imaginamos exageradamente lo peor, habremos entrado en el círculo del miedo. La  imaginación activa el miedo, y el miedo se dispara, y empieza a crecer.

Los pensamientos negativos, recién elaborados, que nos decimos a nosotros mismos ya  causan miedo, y éste va a activar más intensamente la percepción negativa de la realidad, y comenzará a distorsionarla. También el cuerpo lo acusará, y se volverá torpe, los nervios se activan; sudarán las manos y la frente, el corazón se acelerará, la voz fallará...Todas estas respuestas corporales hacen que  todo lo temido suceda.

Tendemos a no correr riesgos, porque tenemos miedo a lo desconocido, pero en realidad, es un miedo a  perder lo conocido. El creciente miedo,  crecerá hasta tal punto que bloqueará todo el cuerpo. Entonces lo más probable es quedarse sin voz. El miedo paraliza. Además, el miedo hace que uno se mueva en la dirección opuesta a la que le conviene ir. Acelera de tal modo que hace huir en dirección equivocada.

Cuando la imaginación induce al miedo, éste nos paraliza o nos acelera, y esa  emoción queda grabada en nuestra mente. Después, cuando nos enfrentemos a una situación similar, el primer recuerdo que tendremos será de freno o aceleración. Esa mala experiencia será  el primer recuerdo que acuda a nuestra mente cuando se repita la situación. Experimentado el miedo,  hace que la persona vuelva a ver y a sentir la experiencia traumática. A la persona le sobreviene de golpe la imagen o escena, volviéndole ese dolor traumático nuevamente. La persona vive con miedos extremos, miedo a que se repita, y entonces cualquier cosa puede asociarse a la experiencia traumática. Un dolor, un lugar, una fecha inmediata, una persona, disparan por asociación esa experiencia traumática del pasado. Hay veces que se empieza a desarrollar una hipervigilancia, ya que el hecho vivido les hace permanecer en un estado de paranoia y de persecución permanente. Otras personas ven todo con vulnerabilidad, con miedo a que les vuelva a pasar. Y cuando éste pensamiento está instalado, la persona sentirá que sus defensas han caído y sufrirá un estado de indefensión y de baja estima.

Todas esas sensaciones nos generan grandes dosis de emociones: miedos, culpas, inseguridades que muchas veces, en vez de afrontar, preferimos esconder.  Hay quienes hacen un intento por eliminar completamente los sentimientos. Personas que aíslan el sentimiento, el recuerdo, y se observa con asombro cómo lo cuentan, sin transmitir ningún sentimiento. Al oyente le puede impactar, pero el que lo está contando  lo hace fríamente, porque es una persona herida que está usando un mecanismo psicológico que se llama disociación, por el cual la persona exterioriza la emoción, pero al mismo tiempo la reprime.

En vez de pensar en ocultar los miedos, podemos decir:  “voy a expresar mis temores correctamente”. En vez de decir: “tengo que dejar de pensar en esa idea”,  se debe reemplazar directamente por otra positiva. Hay que tener en cuenta que no podemos modificar las conductas de  otros, pero sí tener dominio sobre nuestras conductas, y nuestra mente.

Un psicólogo de la Universidad de Stanford, llamado Albert Bandura, creó el concepto de la “autoeficacia”, y dijo que nace de evaluar las capacidades de cada uno, y sus circunstancias. Crecerá el sentido de autoconfianza  haciendo un análisis ,  evaluando la situación,  y teniendo en cuenta los puntos fuertes.

El primer paso es reconocer que tenemos miedo, esa es la forma de hacerle frente y vencerlo. Si avanzamos hacia lo nuevo, será un desafío que nos permitirá enfrentarnos a algo que antes no habíamos experimentado o hecho. El miedo indica eso, que estamos haciendo algo nuevo. Antes de afrontar una nueva acción que nos cause temor, debemos pensar en cómo afrontar y resolver los miedos que surjan. A eso se le llama pensamientos de acción, o pensamientos de previsión. Antes de que el temor dispare la imaginación,  se comienzan a elaborar pensamientos de solución.
Las personas que viven refugiadas en su miedo, pensando solo en sí mismas y en sus propios temores, hacen que al no compartirlos con otros, crezcan los síntomas.

Detrás de todo gran miedo, hay un gran temor:  el temor al abandono. En el fondo, siempre subsiste ese gran temor. Una buena forma de superarlo es perdonando a las personas que nos lo  hicieron sentir.

La otra cara del miedo es la motivación. Hay que establecer nuevas metas para animarse. Si se tienen sueños y proyectos, no hay que perder el tiempo pensando en los miedos. Si no se arriesga nada, no se logra nada. La vida puede ser hermosa, y emocionante, para bien o para mal, por lo menos para quien sea una persona lúcida y capaz de correr riesgos, aunque éstos asusten. Cada uno debe intentar poseer el control de su vida. A eso es a lo que se llama vitalidad y valentía.

No pocas veces, los miedos son infundidos interesadamente como mecanismo de control. Una persona asustada se convierte en alguien dócil y manejable. Pero se puede luchar contra eso, no dejándose intimidar por las ideas. Una cosa es que alguien te apunte con un arma, lo cual intimida y es peligroso, y otra muy diferente es dejarse intimidar ideológicamente. Muchas personas con poder, rango, o responsabilidades públicas, utilizan el amedrentamiento como forma de dirigir (confunden dirigir con mandar, y la autoridad con el autoritarismo). Hacen de meter miedo su herramienta de trabajo. Las personas que obran así son cobardes, sin talla, y sin ideas, y ocultan su bajo perfil de ese modo. Con esa gente la tolerancia debe de ser cero.
En opinión de Imanol Querejeta:

 “Una persona es valiente por cómo afronta la vida, y por cómo supera el miedo a los peligros. Y es cobarde por muchas razones, entre otras, por esconderse siempre, y por abusar de su posición.”

Como se ha dicho, cuando percibimos una amenaza, nuestro cuerpo reacciona. Cualquiera puede reconocer las expresiones corporales externas del miedo: respiración acelerada, pulsaciones aceleradas, sudores fríos, pelo de punta, palidez…Es curioso cómo a veces algunas personas se tensan y asustan involuntariamente cuando detectan estos síntomas en otro congénere, por ejemplo viendo a un actor en una película de terror. Hay gente que va al cine, y desde sus butacas olvidan momentáneamente su posición de espectador, mostrando empatía con la situación del personaje acechado, y a la vez disfrutan con la película.

Aunque menos evidentes, hay otras acciones inmediatas que desencadenan el miedo en nuestro cuerpo. El hígado moviliza nutrientes para disponer de energía rápida, la sangre se dirige a los músculos que deben ser oxigenados para huir, las pupilas se dilatan, la presión sanguínea aumenta, el sistema nervioso central permanece más activo y en alerta, las arterias se dilatan, y se agudizan los sentidos. Como dice Idoia Múgica, estos efectos podrían estar destinados a una defensa inmediata o una huída, en definitiva, sacan a relucir el yo más capaz o más fuerte. El sistema nervioso simpático coordina las decisiones a tomar, que se harán de manera automática o instintiva, sin pensar. Son fundamentales dos sustancias: la adrenalina y la noradrenalina, segregadas por las cápsulas suprarrenales. Ambas son hormonas y neurotransmisores. De hecho, se habla a menudo del “subidón de adrenalina” que producen las experiencias fuertes, como por ejemplo los deportes de riesgo.
Parece ser que éstos deportes triunfan cada vez más debido a la adicción a la adrenalina. La búsqueda de la secreción inmediata de esa droga endógena, es decir, una sustancia que fabrica nuestro propio cuerpo, sería el motivo por el cual gusta exponerse al peligro. Pero es que una vez desaparecido el riesgo, tras haber superado el miedo, a medida que descienden los niveles de adrenalina, el cuerpo se recompensa con otros neurotransmisores, como la dopamina y la serotonina, que nos hacen sentir bien y se asocian con el placer, y se presentan tras un esfuerzo extraordinario, a modo de recompensa, produciéndonos sensación de bienestar. Películas de terror, hacer “puenting”, caída libre, salto base, montañas rusas…todas estas actividades buscan activar nuestro sistema de respuesta ante el peligro. El ser humano sigue buscando las emociones, incluso provocándolas.

¿Qué ocurre cuando tenemos miedo?: una de las explicaciones que se dan desde un punto de vista casi filosófico es el mecanismo de respuesta lucha o huída (“fight or flight”, como se dice en inglés). Viene a significar que habrá una serie de reacciones fisiológicas que nos prepararán bien para huir del peligro, o para hacerle frente.

Se puede frenar el círculo  dañino del  miedo usando la imaginación de manera positiva, para visualizar aquellas cosas que interesan en la vida.  Hay que alimentarse de pensamientos sanos, positivos, de esperanza. Deshacerse de todo mal recuerdo del pasado, y vivir el presente de manera que seamos capaces de crear buenos recuerdos para el futuro. No hay que alimentar los miedos con pensamientos que  paralicen.

El miedo se manifiesta como ansiedad, aprensión, temor, preocupación, consternación, inquietud, desasosiego, incertidumbre, nerviosismo, angustia, susto, terror, y en caso de que sea psicopatológico, fobia y pánico. Dentro de esta emoción primaria, éstos son algunos de los miembros de esta familia del miedo.

Dice Goleman, que quienes hayan desarrollado adecuadamente las habilidades emocionales, suelen sentirse más satisfechas, son más eficaces y más capaces de dominar los hábitos mentales. Quienes, por el contrario, no pueden controlar su vida emocional, se debaten en constantes luchas interiores que socavan su capacidad, y les impide pensar con la suficiente claridad.
Así como pienses, así serás, terminarás actuando de esa forma...

(Extractado de trabajo de N.B.)


sábado, 20 de abril de 2024

Sobre Mayo del 68 y otros mayos más cercanos.



En el horizonte temporal de la 2ª mitad del siglo XX y los años que lleva transcurridos el siglo XXI, ha habido diversos fenómenos sociales y geopolíticos de gran transcendencia, pero de muy diferente grado de comparabilidad.
Por citar algunos de dichos acontecimientos, el fenómeno maoísta en China, la revolución cubana o la guerra de Vietnam tuvieron efectos sociales y políticos de diferente nivel en distintas partes del mundo. Sin temor a equivocarnos podemos considerarlos como fenómenos geopolíticos previos a la etapa de globalización o más bien pseudoglobalización que estamos viviendo. 
Así mismo, la caída del muro de Berlín, la unificación alemana, el derrumbe de la Unión Soviética y la consiguiente desaparición del Bloque del Este de Europa fueron ya procesos clave en la estrategia geopolítica de las grandes potencias políticas y financieras para avanzar de modo efectivo hacia una globalización mundial de signo neoliberal que facilita principalmente los libres flujos financieros y la explotación de recursos naturales, con sus evidentes consecuencias humanas y sociales. 
Paralelamente, la Unión Europea se iba ampliando y “llenando” de contenido hasta llegar a la moneda única, el euro, y el limitado Gobierno Europeo que ahora conocemos, conservando aún las características peculiares de cada Estado-Nación de la UE, y  en términos generales, veremos cuanto dura, las prestaciones sociales del Estado del Bienestar, aunque de forma heterogénea si comparamos entre el Occidente Europeo y los nuevos países de la UE procedentes del centro y este de Europa. 
Guerras como la de Kuwait, Irak y Afganistán han repercutido poco en los movimientos sociales mundiales y europeos, debido al miedo antiterrorista inducido, y la desinformación mediática, y han favorecido el avance y control de Occidente, en defensa de intereses políticos, financieros y petroleros, entre otros, en una fase en la que ya claramente el poder financiero escapa a cualquier intento de control por parte de los gobiernos formalmente democráticos.
Por otra parte, la llamada Primavera Árabe comparte el contexto anterior, pero con unas características de alzamientos populares que pueden despistar acerca de sus causas y consecuencias, y que por su coincidencia temporal con otros movimientos podría hacer suponer características compartidas que no existen. 
Todo ello, en general, se nos ha “vendido” como si fuesen luchas democráticas y liberalizadoras, cuando en realidad han tenido muy poco de defensa de intereses populares. 

Quizás el fenómeno más “relativamente similar” al de los Indignados, por lo menos por su utilidad a efectos de comparar causas y efectos, y poder sacar conclusiones o realizar propuestas de acción, sea el Mayo del 68 Francés, aunque vaya por delante que la enorme crisis financiera, económica, industrial, de empleo y de consumo iniciada en el 2008 hace difícil cualquier comparación.

Pero analizaremos si es sólo el mes de Mayo (Mayo 1968-Mayo 2011) lo que tienen en común o es algo más. Para ello conviene recordar, siquiera brevemente, qué fue Mayo de 1968 en Francia. 

Se conoce como Mayo del 68 francés la cadena de protestas que se llevaron a cabo en Francia, y especialmente en París, durante los meses de mayo y junio de 1968. Esta serie de protestas fue iniciada por grupos estudiantiles de izquierdas contrarios a la sociedad de consumo, a los que posteriormente se unieron grupos de obreros industriales y, finalmente y de forma menos entusiasta, los sindicatos y el Partido Comunista Francés. Como resultado, tuvo lugar la mayor revuelta estudiantil y la mayor huelga general de la historia de Francia, y posiblemente de Europa Occidental.
La magnitud de las protestas no había sido prevista por el gobierno francés, y puso contra las cuerdas al gobierno de Charles de Gaulle, que llegó a temer una insurrección de carácter revolucionario tras la extensión de la huelga general.         
Sin embargo, la mayor parte de los sectores participantes en la protesta no llegaron a plantearse la toma del poder ni la insurrección abierta contra el estado. El grueso de las protestas finalizó cuando De Gaulle anunció elecciones anticipadas.
Los sucesos de mayo y junio del 68 en Francia se encuadran dentro de una ola de protestas protagonizadas principalmente por sectores politizados de la juventud que recorrió el mundo durante 1968.
Como contexto económico de Mayo del 68, cabe decir que surge tras una década de prosperidad económica sin precedentes, aunque sin embargo se manifestaban los primeros síntomas serios de un grave deterioro de la situación, con una crisis industrial que amenazaba ya a muchos sectores.
Políticamente, la década de los 60 había sido testigo del triunfo de la Revolución Cubana y de la guerra de Vietnam, con un amplio movimiento de solidaridad en gran parte de Europa y de los propios Estados Unidos, que canalizaba la oposición al imperialismo. En Francia estos movimientos tuvieron su origen durante la guerra de Indochina y la de Argelia, que provocaron una fuerte polarización en la sociedad francesa desde principios de la década de los 60. 
El desarrollo de la Revolución Cultural en China hizo que el maoísmo fuese una nueva base ideológica en las izquierdas francesas, mientras que a raíz de la guerra de Argelia surgieron importantes movimientos ultraderechistas, que se enfrentaron durante la década de los 60 con los movimientos estudiantiles y obreros izquierdistas tanto en las universidades como en las calles de las principales ciudades de Francia, mientras la figura del general De Gaulle, en el poder desde 1958, sufría un desgaste palpable. 
El movimiento obrero francés experimentó esa década una fuerte radicalización y cierto alejamiento de las cúpulas sindicales, con huelgas violentas y ocupaciones de fábricas, contra los acuerdos de los dirigentes sindicales.
El acercamiento entre el movimiento estudiantil y un movimiento obrero radicalizado al margen de las cúpulas sindicales sentó las bases para la agitación de mayo y junio del 68.
Culturalmente, los años 60 en Francia, al igual que en el resto de occidente, fueron una época de acelerados cambios culturales. La época estaba caracterizada por la aceleración del éxodo rural     y el surgimiento de la sociedad de consumo, cada vez más influida por los medios masivos de comunicación que generalizaban la cultura de masas. Es además en los años 60 cuando los jóvenes se convierten en una categoría socio-cultural, logrando su reconocimiento como un actor social que establece procesos de adscripción y diferenciación entre sus opciones y las de los adultos. 
Se realiza además una ácida crítica al sistema educativo francés y sus mecanismos de reproducción social, que permitían a las élites conservar su poder de generación en generación. 
Cuando los conflictos se inician en Nanterre, en La Sorbona y en el Barrio Latino, los derechistas acusaron a los estudiantes movilizados de “terroristas” y les gritan “! Vietcongs asesinos!”, con el objetivo de contrarrestar el crecimiento del movimiento de protesta.
Los estudiantes y los profesores llamaron a la huelga, exigiendo la retirada de la policía y la reapertura de La Sorbona, así como la liberación de los estudiantes detenidos hasta el momento.
Con los grandes enfrentamientos entre las barricadas levantadas en el Barrio Latino, la violencia de la policía provocó un sentimiento de solidaridad entre la mayor parte de la sociedad francesa ( el 61% de los franceses simpatizaban en esos momentos con los estudiantes). Las manifestaciones llegaron hasta las inmediaciones del Elíseo.
El 10 de Mayo, en una noche de barricadas, decenas de miles de estudiantes acuden a las barricadas del Barrio Latino. La policía disuelve las barricadas por la fuerza y se producen los más duros enfrentamientos de todo el mes de mayo con cientos de heridos.
Al día siguiente, carros blindados se desplegaron por París. 
El 13 de Mayo se convoca huelga general, la manifestación de ese día congregó a 200.000 personas, mientras 9 millones de trabajadores en toda Francia seguían la convocatoria de huelga. 
En esos momentos, en muchos de los centros de trabajo en huelga, comienza a plantearse la cuestión del poder obrero en las empresas, poniendo verdaderamente en cuestión la autoridad del Estado y generando un auténtico vacío de poder. 

Ante esta situación, el gabinete de Pompidou acepta, el 25 de Mayo, el abrir negociaciones con los representantes de los obreros en huelga. Estas negociaciones se plantean a tres bandas: patronos, sindicatos y gobierno. Las negociaciones concluyen el 27 de Mayo con los Acuerdos de Grenelle , en los que se recoge un incremento del 35% en el salario mínimo industrial y del 12% de media para todos los trabajadores. Sin embargo, la mayor parte de los trabajadores en huelga rechazaron el acuerdo. Al día siguiente François Miterrand, en rueda de prensa, pide al gobierno de De Gaulle su dimisión, afirmando que desde el 3 de Mayo “no había Estado”, y se postula como candidato a la presidencia.

El 29 de Mayo De Gaulle no asiste al Consejo de Ministros convocado aquella mañana. Se entrevista con el general comandante en jefe de las fuerzas francesas en Alemania, provocando una gran inquietud ante la posibilidad de que el Presidente decidiera recurrir al ejército.
El mismo 30 de Mayo De Gaulle regresa a París y se dirige al país por radio, anunciando que no dimitirá, a la vez que disuelve la Asamblea Nacional y convoca elecciones en un plazo de 40 días.
Quedó claro que la única forma de derribar al gobierno era mediante un alzamiento que ninguna de las partes en lucha estaba dispuesta a llevar a cabo.
El 12 de junio, De Gaulle decretó la disolución e ilegalización de los grupos de extrema izquierda y prohibió las manifestaciones callejeras durante 18 meses, sus publicaciones prohibidas y varios de sus líderes arrestados. 
Durante un violento mes de junio, la totalidad de los centros de trabajo vuelven a la normalidad, bien por acuerdos de los trabajadores, bien por intervención policial.
A fines de junio se celebraron elecciones legislativas. El partido gaullista salió fortalecido, mientras que el partido comunista y el partido de Miterrand perdieron representación fuertemente. Muchos obreros y estudiantes unidos en el rechazo al gaullismo, rechazaron el liderazgo de los partidos comunista y socialista, negando la validez de su autoridad. 
Como consecuencias de Mayo del 68, tras las elecciones de junio, el gobierno francés reconoció la necesidad de emprender una política de reformas profundas para hacer frente al malestar social existente en el país. 
En abril del 69 se celebró un referéndum, que De Gaulle planteó como un plebiscito sobre su gestión al anunciar que abandonaría la presidencia si no triunfaba el SI. Sin embargo, los franceses votaron mayoritariamente por el NO, provocando la retirada de   De Gaulle de la escena política.
La derrota gaullista marcó el inicio del fin de la generación de líderes políticos que habían dirigido Europa Occidental desde el fin de la II Guerra Mundial. 
El sindicalismo comenzó en 1969 las conversaciones previstas en los Acuerdos de Grenelle, y se experimentó un mantenimiento de la conflictividad laboral en Francia durante los años posteriores a 1968.
Son evidentes puntos no comunes entre el Mayo del 68 y el Mayo del 2011,  frente a  otros más en común de lo que pudiera parecer a primera vista 

 En el Mayo indignado del 15M en 2011, versus el Mayo del 1968: 

-Los participantes, jóvenes y no tan jóvenes, se reclaman ciudadanos, pero no específicamente estudiantes u obreros.

-Las quejas contra políticos y bancos quizás son en el fondo antisistema, pero no en primera instancia, habida cuenta de los puntos que reivindican.

-Actúan al margen de sindicatos y partidos políticos

-No utilizan como herramienta la huelga ni las barricadas.

-La crisis no económica no es industrial y restringida a lo nacional, sino financiera y más o menos global.

-Se defiende el Estado del Bienestar, y sólo se ataca indirectamente a la democracia formal, frente a la representativa, y al neoliberalismo, no directamente al capitalismo.

-Hay peticiones concretas.

-Cuentan en general con el apoyo de la población, en cuanto a la existencia sobrada de motivos de indignación.

 -Utilizan las redes sociales, pero no las del 68, aunque dudamos que eso cree opinión, como mucho, coordinación y convocatoria

-Carecen de ideología declarada.

-Todavía no han puesto en un “brete” a los poderes públicos.

-El 68 fue de recorrido corto y fuerte, frente a la reacción del 2011, que parece ser suave y de largo recorrido o de lo contrario, no ser nada.



Pero en cambio , los dos Mayos, de 2011 y de 1968, tienen en común:


-La población, en general, está de acuerdo con ellos.

-Las causas, son aún más descaradas que en el 68 y van a ir en aumento.

-También les han intentado “ningunear”, sobre todo al principio para luego copiar alguna idea, hablar mejor de ellos, etc..

-Molestan, les intentan desalojar, les agreden, etc…

-Actúan al margen de los partidos, sindicatos y poderes públicos.

-Ponen de manifiesto de forma visible un gran problema social y difunden información no interesada y pedagógica sobre el funcionamiento del sistema.  

Nada fácil, pero necesario en este nuevo proceso de reinvención de Europa, agravándose la llamada “crisis”, que no es tal, sino un nuevo "statu quo" del orden económico y social mundial, en el contexto de una gobernanza global, y a favor de los “mercados”, eufemismo que designa al poder financiero mundial y a sus instituciones más representativas.           


Sobre indignaciones e indignados.



Esta vez me inspiro en lo escrito por N.B. a este respecto.

El llamado movimiento de los Indignados es un movimiento ciudadano organizado con una serie de protestas pacíficas en torno a tres colectivos especialmente castigados: los parados, los desahuciados por no hacer frente al pago de hipotecas, y la juventud autodenominada “juventud precaria”.

Cuáles son los antecedentes? Cómo y  por qué se desató el movimiento? Todo comenzó con centenares de acampadas en ciudades españolas y otras de todo el mundo creadas por expatriados españoles, definiéndose como movimiento apartidista, pacífico, horizontal y transparente.

La economía nos somete a su regla especuladora y mercantilista y se aleja de su auténtico objetivo que no debiera ser otro que el bienestar y la felicidad de los ciudadanos.

El 30 de Marzo de 2011, miles de jóvenes, con estudiantes en huelga a la cabeza, hicieron su primera protesta contra el paro, la precariedad laboral, los recortes presupuestarios en educación, el plan Bolonia, y el aumento de tasas universitarias.

Como respuesta a la crisis económica, continuaron las protestas criticando fuertemente la “partitocracia”, instando a que no se vote en respuesta a la ley Sinde y a los partidos que la apoyaban.

Los movimientos sociales, que desde varios años atrás promovían una organización de base, barrial, laboral y política, tuvieron también una influencia decisiva a la hora de culminar en la gran movilización del 15 de Mayo.

En siglos pasados España y Portugal se quedaron al margen de la industrialización, convirtiéndose en satélites de sus vecinos europeos. España viviría su revolución industrial posteriormente, como una defectuosa adaptación al capitalismo.

Siempre hubo algún movimiento antifeudal o de una burguesía manufacturera propia o industrial que hacía frente a la Monarquía, la Iglesia y la Nobleza. Los mejores elementos progresistas, no pudieron luchar contra estos enemigos del progreso y desarrollo de las fuerzas productivas.

La España  de la guerra civil, con su continuidad política y económica en el neoliberalismo de nuestros días, impide avanzar por la senda del verdadero desarrollo de la justicia social.

Ni entonces el oro de América, ni  ahora los ingentes capitales, son reinvertidos para el desarrollo de una sociedad justa, industrial y moderna, cuyo testigo de protesta recogerá más adelante el movimiento 15-M.

Una de las inspiraciones más recientes para los indignados ha sido el libro “Indignáos”, escrito por Stèphane Hesssel, escritor y político  participante en la redacción  de la “Declaración Universal de los derechos Humanos”, el cual insta a alzarse pacíficamente contra la Indiferencia. Otras inspiraciones han venido de la mano de la escritora Rosa María Aital en su libro “Reacciona” o el documental de Charles Ferguson: “Inside Job”.

También se inspiró el movimiento de protesta del 15-M contra los políticos y banqueros en la revuelta de Grecia de 2008 , en las revueltas del mundo árabe de 2010-11, la revuelta ciudadana islandesa por la crisis financiera, o si nos vamos más atrás en el tiempo , en el Mayo del 68 en Francia u Octubre del mismo 68 en México, cuyas protestas de estudiantes y trabajadores dejaron un número indeterminado de muertos y heridos, lo cual fracturó la confianza en los derechos de libre expresión y reunión.

Europa, con Alemania a la cabeza, exige recapitalizar los bancos europeos ya capitalizados con dinero público evitando la quiebra de ciertos países sin importar que los nuevos endeudamientos se garanticen con el derrumbe del Estado de Bienestar y el desmantelamiento de la esfera pública a favor de la privada.
Toda la indignación de la sociedad civil se fue canalizando poco a poco en diversos colectivos ciudadanos, cada uno con su propio lema, como por ejemplo Democracia real ¡Ya! ( no somos mercancía en manos de políticos y banqueros) o el grupo que se hacia llamar “ la generación  Tch!”, movimiento generado un par de años antes, según testimonio de un integrante conocido  que explicó el desencanto y poca ilusión de él y sus compañeros por todo: (Tch!, onomatopeya producida con la lengua y el paladar para expresar descontento y resignación.

No existe movimiento revolucionario que no nazca de la afirmación contundente y precisa de una reivindicación, aunque el movimiento 15-M no es un movimiento revolucionario. Esta necesidad reivindicativa, da origen  al levantamiento, y lo estructura, pero estar indignado es la declaración de un estado emocional, incluso sin saber muy bien lo que se quiere.

Los primeros días de la Asamblea de Sol, el 20 de mayo ,los manifestantes   elaboraron las siguientes propuestas:

1.- Cambio de la ley electoral para que las listas sean abiertas y con circunscripción única. La obtención de escaños debe ser proporcional al número de votos.

2.-Atención a los derechos básicos y fundamentales recogidos en la Constitución como son: derecho a una vivienda digna, articulando una reforma de la Ley Hipotecaria para que la entrega de la vivienda en caso de impago cancele la deuda; sanidad pública gratuita y universal; libre circulación de personas y refuerzo de una educación pública y laica.

3.-Abolición de las leyes y medidas discriminatorias e injustas como han calificado la Ley del Plan Bolonia y el Espacio Europeo de Educación Superior, la Ley de Extranjería y la conocida como Ley Sinde.

4.-Reforma fiscal favorable para las rentas más bajas, una reforma de los impuestos de patrimonio y sucesiones. Implantación de la tasa Tobin, que grava las transferencias financieras internacionales y supresión de los paraísos fiscales.

5.-Reforma de las condiciones laborales de la clase política para la abolición de sus sueldos vitalicios, así como que los programas y las propuestas políticas tengan carácter vinculante.

6.-Rechazo y condena de la corrupción. Que sea obligatorio por la Ley Electoral presentar unas listas libres de imputados o condenados por corrupción.

7.-Medidas plurales con respecto a la banca y los mercados financieros en cumplimiento del artículo 128 de la Constitución, que determina que    “toda riqueza del país en sus diferentes formas sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general”. Reducción del poder del FMI y del BCE. Nacionalización inmediata de todas aquellas en para evitar posibles abusos entidades bancarias que hayan tenido que ser rescatadas por el Estado. Endurecimiento de los controles sobre entidades y operaciones financieras para evitar posibles abusos en cualquiera de sus formas.

8.-Desvinculación verdadera entre la Iglesia y el Estado como establece el artículo 16 de la Constitución.

9.-Democracia participativa y directa en la que la ciudadanía tome parte activa. Acceso popular a los medios de comunicación, que deberán ser éticos.

10.-Verdadera regularización de las condiciones laborales y que se vigile su cumplimiento por parte de los poderes del Estado.

11.-Cierre de todas las centrales nucleares y la promoción de energías renovables y gratuitas.

12.-Recuperación de las empresas públicas privatizadas.

13.-Efectiva separación de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial.

14.-Reducción del gasto militar, cierre inmediato de las fábricas de armas y un mayor control de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

15.-Recuperación de la Memoria Histórica y de los principios fundadores de la lucha por la Democracia en el Estado.

16.-Total transparencia de las cuentas y de la financiación de los partidos políticos como medida de contención de la corrupción política.

Estas son las propuestas en las que hubo consenso.

Lo novedoso de este movimiento 15-M, es la denominación, las causas y el método, ya que movimientos sociales los ha habido a lo largo de toda la historia.

 Realmente notable es el papel  jugado por las redes sociales de Internet. Se consiguió convocar a miles de personas  a la vez en diversas ciudades del mundo con pleno éxito. Twitter  tuvo un papel decisivo. Diversos “Hashtags” (Etiquetas) relacionados con las manifestaciones alcanzaron inmensa popularidad a nivel internacional rápidamente.  Ahora se quiere cambiar el Código Penal para que algo así, o la mera resistencia pasiva, constituyan delito de desacato a la autoridad o algo peor, (la calle es todos, pero de unos más que otros, y esto molesta, sobre todo a la hora de “recortar”, es más manejable y cómodo llamar democracia al hecho de votar cada 4 años, y punto).

Aunque estas concentraciones provocaron diversas reacciones en los partidos políticos, casi ninguno quiso pronunciarse acerca de la situación. Algunas Juntas Generales, decidieron abiertamente no permitir las concentraciones ( Madrid, Oviedo, Gasteiz, etc…).

Algunos intelectuales han  apoyado sin reservas el movimiento, no lo ha apoyado sin embargo la Iglesia, cuya doctrina básica es la igualdad de los hombres. Un cristiano que ejerza como tal, no debería tener cabida en partidos parlamentarios que negocian con principios no siempre negociables, o incluso contra alguno de los Derechos Humanos.

 En Londres, fueron desalojadas las personas que acampaban en la plaza de Saint Paul, frente a la Catedral del mismo nombre, a instancias del Obispo, como comentaba Tammy Samede, la activista de “Occupy London”, en artículo escrito para el periódico “Público” por David Bollero: “ Soy  cristiana y como tal, apelé al obispo para que apoyara la causa, pues los valores que defendemos son de igualdad y justicia”. Sin embargo la activista considera “poco cristianas” las últimas acciones de la Iglesia.

Con la acampada de Sol en boca de todos  sus miembros , ya se ha extendido a  40 ocupaciones más en todo Reino Unido: “es un movimiento global que exige cerrar la brecha  existente entre ricos y pobres”, argumenta esta mujer de 33 años, madre de cuatro hijos, desempleada, sin casa y sin ayudas del Estado: “Es un movimiento social pacífico que busca un cambio, algo que ningún Estado debería ignorar”.

Los gobiernos  tienen motivos de sobra para estar preocupados, es un movimiento que hace pensar y reaccionar a la gente. 




jueves, 29 de marzo de 2018

Verdad, Razón, Realidad y Observación.









"La mayoría de la gente repite muchas cosas que no son verdad"

"Egia ez direnik gauza asko jendearen gehiengoak errepikatzen du"

“The majority of people repeat many things which are not true”

λέγεται μὲν δὴ καὶ ἄλλα οὐκ ἀληθῆ παρὰ τοῖς πολλοῖ 

~ Pausanias

o0o

Definir la realidad no es tarea fácil, 
y ni siquiera sé si es del todo posible para nosotros, los humanos. 
Nuestra consciencia 
es temporal y limitada.
Las cosas son como son, 
pero 
no como parecen ser, 
y los humanos tenemos 
sesgos cognitivos.

No me refiero a la definición del diccionario de la RAE. 
Tampoco es cuestión 
de retrotraerse hasta Platón 
para 'refrescar' su 
'Mito de la Caverna' 
una vez más, 
pero sigue siendo de interés 
todo aquello de las ideas, 
las sombras, 
la 'realidad' exterior, 
el emisario 
que debe contar la 
realidad 
a los que quedan 
cautivos 
dentro
del oscuro antro.

Oímos referencias a la 
Realidad 
como sinónimo de 
Verdad 
o de Razón. 
No lo es en absoluto.
Quien afirma 
'Eso no es verdad', 
puede no creer 
que alguien le está diciendo 
lo contrario de lo que piensa 
con intención de engañarle. Probablemente 
quiera decir que 
'No tienes razón', 
o bien 
que lo que le dices 
'No se ajusta a la realidad'. 
Problemas del lenguaje, 
o del mal lenguaje. 
Esas afirmaciones 
no son 
ni remotamente 
iguales. 
Una implicaría la acusación de 
Mentir, 
la otra la de 
Razonar Mal,
y la tercera la de estar 
Mal Informado, 
por desinformación 
o bien por 
descuido o negligencia, 
lo que 
en cualquier caso 
es 
'Hablar por hablar', 
sin ajustarse 
a lo 
supuestamente 
real, 
a la realidad 
que por su 
actitud 
conoce 
o dice conocer.

El problema 
radica en 
poder saber 
qué es 
la realidad 
o cómo es 
la realidad. 
Y eso puede no ser 
cosa fácil.
¿Hay una sola? 
¿Hay varias?
¿De qué tipo? 
¿Comprobable u opinable? 
¿Objetiva o subjetiva? 
¿Especulativa? 
¿Ideológica? 
¿Empírica? 
¿Ética, moral o religiosa? 
¿Filosófica? 
¿Científica? 
etc.
Cada caso plantea un problema 
muy distinto, 
radicalmente distinto, 
distinto de raíz.

Efectivamente, 
podríamos simplificar la cuestión clasificando los 
'Tipos de Afirmación' 
en dos:

a) Sobre la naturaleza, 
más o menos 
observables 
y comprobables.

b) Sobre especulaciones 
ideológicas (no financieras), 
ni observables 
ni comprobables, 
pero sí 
consensuables, 
discutibles, 
razonadas 
y razonables.

Y luego está 
el Observador, 
cada 
observador 
u observadores, 
personas 
o cosas, 
con sus propias 
características 
biológicas, 
o tecnológicas, 
o de ambas clases, 
y sus propias 
limitaciones, 
igualmente 
biológicas, 
tecnológicas, 
o de ambos tipos. 

Nada ni nadie 
es ilimitado, 
omnisciente, 
omnipresente, 
eterno, 
total 
y absolutamente 
exacto. 
Salvo 
Dios, 
para los creyentes 
que tienen 
Fe, 
no certeza. 
Y las Matemáticas, 
para todos 
los humanos. 

Aunque 
no son ilimitadas 
ni omni-nada, 
podrían serlo, 
salvo 
por el hecho de ser 
creación humana 
y para 
uso humano, 
en Ciencias 
y Tecnología, 
principalmente. 
Pero 
son Exactas, 
aunque 
No 
Naturales, 
o precisamente 
por no serlo.
Hay una parte de ellas 
que se nos 'escapan', 
p.e. 
los Algoritmos 
y la Inteligencia Artificial.
En el caso de 
los Algoritmos 
porque 
su exactitud 
se limita 
al modelo y características 
de quien lo creó, 
y puede ser
exacto 
pero no cierto.
Y la Inteligencia Artificial 
porque 
al ir ligada a 
ordenadores, 
robots, 
máquinas y sistemas, 
no conocemos 
sus límites, 
que los tienen, 
ni sus ventajas 
e inconvenientes 
para nosotros 
los humanos, 
el planeta 
y el cosmos. 
Si superan 
a su creador 
humano
el riesgo y peligro 
es inimaginable, 
de extinción. 
La criatura 
podría aniquilar 
a su creador 
o condicionar 
su Evolución.

Es aún 
tema de debate, 
no es sólo 
cuestión de conocimiento
(como casi todo),
pero 
en esto es 
como para 
echarse a temblar 
dadas 
las características 
de los seres humanos.
Las matemáticas 
suelen ser 
'mal utilizadas',
para dar 
un falso aspecto científico 
e indiscutible
a cosas y saberes 
que no lo son,
porque 
tienen premisas 
ideológicas, 
sociales y  políticas, 
pueden ser 
muy diferentes 
en sus condiciones, 
y se les da 
un baño científico 
para que 
parezcan 
ciencias, 
con lenguajes 
oscuros, 
y la gente 
les coja miedo, 
no entienda, 
crea que son 
cosa de expertos, 
se retraiga 
y no discuta. 
Es el muy usado 
y poco cierto:  
'No hay otro remedio'...
'No cabe otra salida'...
Naturalmente, 
falta añadir:
'...Que nos guste y convenga 
a los poderosos, ricos y gobernantes. Así que a vosotros 
os toca ser sumisos, 
porque 
no vais a poder 
cambiar el sistema."

Volviendo a los 
Tipos de Afirmacion:

1.- Las afirmaciones relativas al Funcionamiento de la Naturaleza, 
la realidad natural y objetiva, 
es susceptible 
de pruebas empíricas 
y cálculos matemáticos, 
todas ellas 
repetibles y comprobables. 
Pueden ser  
verdaderas o falsas, 
certeras y exactas 
o erróneas. 
Reales o irreales. 
No son intuitivas, 
ni razonables. 
Aunque puedan ser 
discutibles, 
requieren 
comprobación empírica. 
Si la realidad 
no confirma 
la teoría, 
observación 
o afirmación, 
éstas son 
erróneas 
y deben ser 
corregidas 
o descartadas.
Con ellas se debe seguir un 
Método, 
como p.e. 
el Método Científico. 
No se acepta 
el Principio de Autoridad.  
La intuición puede ayudar, 
pero luego 
hay que probar 
y analizar la certeza 
y conveniencia 
antes 
de aceptar 
y utilizar.

2.- Las afirmaciones relativas a especulaciones con ideas: 
filosóficas, 
religiosas, 
sociales, 
políticas, 
incluso económicas, 
no son demostrables 
empíricamente. 
Pueden ser 
discutidas 
porque son 
discutibles, 
razonables si son razonadas, 
útiles o convenientes 
si son aceptadas, 
buenas o malas 
segun qué criterio 
ético o de filosofía moral 
que se siga 
o aplique. 
No son 
verdaderas o falsas, 
reales o irreales. 
Pueden ser 
aceptables o inaceptables, convenientes o inconvenientes. 
Según 
para 
quién o quiénes. 
Para entendernos, 
son algo así como 
tener que distinguir o diferenciar 
lo legal de lo justo, 
que no son lo mismo. 
Incluso el concepto de 
'justo' 
es difícil 
de concretar.
Además, 
en ellas existe 
el Principio de Autoridad. 
O de Mayoría. 
Ambos son contrarias 
al criterio de realidad, 
razón, 
verdad. 
La mayoría, 
o la autoridad, 
pueden otorgar el poder y la legalidad, pero no la razón, 
ni la realidad, 
ni la justicia. 
El poder no es la razón, 
la razón es otra cosa, 
como la verdad 
o la  realidad. 
En este àmbito, 
hay incluso 
verdades o criterios consensuados. Pueden incluso 
cambiar a lo largo del tiempo, 
salvo aquello que es 
básico y permanente 
en la naturaleza humana, 
y aún así, 
con dudas, 
porque también es discutible. 
Estamos en el ámbito 
de lo posible y conveniente, 
de la cultura, 
del entorno familiar y social, 
de los sentimientos y emociones, 
de lo ético y moral, 
del bien y del mal, 
del mal menor, 
de los instintos, 
de lo genético y epigenético, 
del cerebro, 
de la consciencia, 
del bien comun, etc.

Un Parlamento 
o un Dictador 
pueden decidir algo injusto. 
Y un ciudadano 
puede tener razón. 
En Ciencia 
bastaría 
una sóla demostración 
de error o faldedad, 
para que una vez conocido 
y admitido el hecho, 
toda una teoría quede 
derrumbada, 
eliminada, 
arrinconada....
rechazada para siempre 
y en todo el mundo. 
La Ciencia está globalizada.

Por simplificar 
y para entender mejor:

• El objetivo de la Ciencia 
o las ciencias
es 
'Conocer cómo funciona la Naturaleza', en su sentido más amplio: microscópico, 
macroscópico, 
cuántico, 
clásico, 
relativista, 
cósmico, 
materia inerte o viva, 
consciente o no, 
energía o energías, 
luz,
etc. 
Desde los cuantones 
o partículas elementales 
hasta el 
Universo, 
con el Homo Sapiens por ahí, 
'en medio', 
pero 
sin Principio Antrópico. 
Es un ámbito de 
realidades puras 
o polifacéticas, 
verdaderas 
o erróneas y corregibles, 
donde el conocimiento 
no es adjetivable 
como bueno o malo, 
aunque sea 
priorizable, 
sino como 
verdadero o falso, 
mejor dicho 
erróneo,
o como real e irreal, 
pero no como inconveniente, 
inútil, 
etc. 

La Naturaleza es como es, 
y no quiere ni necesita 
nuestra opinión, 
aunque 
nos permita 
ir conociéndola poco a poco, 
y utilizar el saber 
o conocimiento adquirido 
en nuestro propio favor, 
o en nuestra contra, 
dadas nuestras limitaciones 
y que formamos parte 
de ella (la Naturaleza) 
con nuestra propia 
naturaleza humana.

Por otro lado, 
el Lenguaje humano es Creativo, 
crea sus propias 'realidades' 
para luego creer en ellas, 
someterse a ellas. 
Todo porque no soportamos 
la incertidumbre, 
no soportamos 
decir que no sabemos 
y seguir viviendo 
mientras podamos. 
Queremos seguridades
a cualquier precio, 
y si no las tenemos 
nos las inventamos.

Debemos aprender a soportar 
la incertidumbre, 
es parte 
de la vida y de la muerte. 
El lenguaje 
mal utilizado 
produce 
graves equívocos 
y falsos mitos.

En resumen: 
tenemos consciencia, 
podemos saber cosas, 
nos interesa el Universo, 
pero no parece que esto 
cree en el Universo 
ningún sentido de reciprocidad 
en cuanto a interés por nosotros. 
La relación 
humanos-universo 
no es biunívoca 
ni recíproca.
¿Por qué y para qué somos 
animales conscientes? 
¿Dios, albur, azar? 
No sabemos. 
Podemos creer. 
Pero no parece 
que la Madre Naturaleza 
se preocupe por nosotros. 
Nos ignora. 
Más que madre, 
actúa con nosotros 
como una madrasta mala 
de los cuentos infantiles. 
Claro que nosotros no somos 
unos 'angelitos', 
precisamente.


• El objetivo de la Filosofía 
y el pensamiento especulativo 
en general 
es buscar 
o dar 
un Sentido a la Vida Humana 
o a alguna de sus facetas. 
Dado que 
el 'sentido de la vida' 
es 'per se' 
algo personal y discutible, 
esto puede ser 
muy útil o no, 
pero no caben calificaciones de 'verdad o error', 
menos aún 
de Verdad con mayúscula.
Es discutible, 
no sujeto a prueba, 
y puede ser 
bueno o malo 
por ser obra humana, 
útil o inútil, 
conveniente o inconveniente, 
sujeto a ética y moral, 
a su vez discutibles, 
pero 
no real o irreal.
Es obra y creación 
humana 
y de nuestra razón y consciencia, 
y de los instintos naturales. 
Pero nuestro pensamiento 
no produce obras 
ni leyes de la Naturaleza, 
como mucho, 
las descubre. 
En algunos casos 
pueden ser 
malos, 
inútiles, 
inconvenientes, 
hasta crueles. 
Pero 
ni reales ni irreales 
(¡las acciones sí!), 
ni verdaderos ni falsos. 
En casos evidentes, 
también se pueden rechazar 
por erróneos, 
en realidad sería más correcto decir rechazables 
o desagradables, 
porque nos 
desagradan, 
por instinto 
o por cultura. 
O admitirlos 
por que nos agradan 
por esos mismos motivos. 
Recurrir a la razón, 
sin pruebas, 
es problemático.
Y pasar 
del pensamiento a la acción 
es ya 'harina de otro costal' 
por razones 
legales, 
éticas, 
culturales, 
sociales, 
usos y costumbres, 
y otras muchas más. 
Terreno sumamente complicado, arriesgado y movedizo. 
Claro está, 
existe o debería existir, 
libertad de pensamiento 
y expresión. 
Pero 
no de cualquier acción 
que pueda perjudicar 
al prójimo.

Desgraciadamente, 
el desarrollo de la técnica 
es mucho más rápido 
que el desarrollo de la ética, 
por lo cual 
hay que 'tentarse la ropa' 
cuando oímos hablar 
de las excelencias 
del Progreso.

Antes de continuar, 
quisiera dejar constancia 
de que no creo en la existencia 
de dos culturas, 
las llamadas Ciencias o Letras. 
Sólo hay una Cultura 
compuesta 
de Ciencias y Letras. 
Quien tenga 
graves carencias 
en una de ellas, 
no puede ser considerado 
como una persona culta, 
por sabia que sea. 
No está completa, 
no puede opinar 
acertadamente 
sobre muchas cosas. 
Es la antigua diferencia 
entre especialistas 
y generalistas. 
Para temas graves 
de Bien Común, 
no confío en los Expertos 
dejados a su criterio. 
Sólos, 
suelen ser peligrosos, 
cuando hace falta 
Criterio.

Evidentemente, 
no es lo mismo 
saber que creer. 
Entre 
Ciencia y Filosofía 
la diferencia 
no es sólo de lenguaje 
o de método, 
sino que también tienen 
diferentes fines. 
Todos legítimos, 
pero distintos, 
diferentes. 
El diálogo no es fácil, 
si es que es posible. 
Los ámbitos del saber 
son diferentes. 
Se acabaron los tiempos en que 
un ámbito controlaba al otro. 
Mejor que sea así. 
Opinar o creer 
pueden convencer 
pero 
no prueban nada. 
No son saber, 
no son conocimientos adquiridos.

Nadie 
en su sano juicio 
dejaría 
a los Premios Nobel 
elegir al Papa. 
Viceversa: 
El Papa no puede, 
ni sabe, 
ni debe conceder 
Premios Nobel.

A pesar de lo cual, 
sigue habiendo fricciones 
entre ambos ámbitos, 
cada vez menos. 
Son pequeñas luchas 
por control y poder, 
en ámbitos inmiscibles
ya hoy en día. 
A veces 
son complementarios, 
pero 
el Sentido 
de la Vida y de la Muerte 
es una cosa 
y las realidades 
del funcionamiento 
de la Naturaleza 
son otras. 
Aunque 
en los extremos 
se toquen...

Sobre 
la realidad o realidades, 
y su observación, 
hay mucho que decir 
y mucho que matizar.

Para empezar, 
evidentemente 
no es lo mismo 
hablar de la realidad 
en términos científicos 
que en términos humanísticos, 
o p.e. 
hablar por hablar 
en un bar. 
¿Qué varía? 
Tres cosas, 
sobre todo 
y/o por lo menos:

• El rigor 
del observador 
y de su método 
de observación.

• La naturaleza 
del observador 
u observadores.

• La naturaleza 
de la realidad 
observada.

Para complicarlo 
un poco más 
(ya entramos 
en terreno pantanoso 
y de arenas movedizas), 
puede haber:

• Una realidad.

• Una realidad, 
pero polifacética.

• Varias realidades.

• Un observador.

• Varios observadores.

• Límites 
biológicos, 
tecnológicos 
o de ambas clases, 
en los observadores.

• Un método 
de observación, 
o varios.
 
Así que 
se puede afirmar 
que hay tantas realidades 
como observadores. 
(No digo opiniones, 
sino realidades).

Una realidad 
puede constar 
de muchas facetas, 
todas ellas 
verdaderas. 

O sea, 
una realidad 
contiene muchas verdades, 
pero ninguna mentira.

Cada observador 
verá 
una parte de esa realidad 
según 
su lugar de observación, 
medios de observación 
y propias 
limitaciones naturales. 
No se ve 
lo mismo 
con el ojo humano 
que con un escáner, 
o un microscopio electrónico, 
o un telescopio. 
O el ojo de una mosca.
No se detecta 
lo mismo 
con una probeta 
y una pipeta 
que con un cromatógrafo 
o un aparato 
de absorción atómica, 
y así sucesivamente.

Y lo mismo 
con el objeto observado. 
No es igual 
un elefante 
que un fotón 
o una galaxia lejana. 
O la luz, 
que se comporta 
como onda 
o como partícula 
según la observación, 
y que en realidad 
son fotones. 
Los fotones, 
a su vez, 
carecen de masa 
pero tienen 
energía e impulso, 
según 
su frecuencia de vibración 
o longitud de onda, 
pero 
no de forma contínua, 
sino 
discontínua, 
en paquetes 
llamados 
'quanta', 
'cuantos': 
son 
cuánticos.

La realidad, 
a muy pequeña escala, 
es y tiene 
Leyes 
que no tienen nada que ver 
con la realidad 
de nuestra escala, 
o la escala del Cosmos. 
Desaparecen las causas 
y aparecen 
las probabilidades.
Desaparece 
la observación 
y se calcula 
con matemáticas, 
que aciertan 
pero 
sin que sepamos 
por qué. 

Aceleradores de particulas 
buscan 
realidades 
de hace miles de millones de años, 
que ya no vemos 
ni detectamos 
de otra manera.

¡Adiós a la lógica y 
la intuición
humana!

• No sabemos 
qué es la materia oscura
ni la energía oscura 
del universo. 
• El cerebro 
toma decisiones 
milisegundos antes 
de que nuestra voluntad 
sea consciente. 
• El ADN humano 
tiene la mayor parte 
de su contenido 
sin utilidad alguna 
aparente. 
• La genética 
está regulada 
en su actuación 
por la epigenética. 
• Sin evolucion 
la biología 
carecería de sentido, 
pero la evolución 
no consiste 
sólo en mutaciones 
de codificación 
(Darwin), 
hay también otros aspectos 
del ámbito epigenético 
y del ADN 'basura' 
(no es inútil, 
pero no es 
codificador) 
que intervienen, 
ocurren.

A estas alturas, 
¿estamos seguros 
de conocer 
la realidad?

Pues hay más, 
no respondan aún.

La propia Observacion 
altera o modifica 
la Realidad Observada, 
según 
el famoso Principio 
de Indeterminacion 
de Heisenberg.

A escala cuántica, 
ocurre 
todo lo que no esta 'prohibido' 
por las leyes fisicas. 
Es decir, 
lo autorizado 
por las leyes fisicas
ocurre aparentemente 
¡a la vez!,  
hasta que 
un observador mira, 
o experimenta, 
u observa: 
entonces 
sólo ocurre una cosa 
(caso de la luz 
como onda 
y particulas).

Ahora se trabaja 
en Inteligencia Artificial,
Biotecnologia, 
Neurociencia,
entre otros temas, 
y se habla 
y escribe 
de Transhumanismo, 
Posthumanismo, 
Robots Humanoides, 
etc.

La realidad 
puede contener 
muchas verdades, 
según 
los observadores 
y las escalas 
(tamaño, velocidad, etc.), 
pero 
ninguna mentira. 
Lo único irreal 
es el contenido 
de las mentiras.

Todo lo que puede ocurrir, 
ocurriría, 
es cuestión de tiempo, 
poco, mucho o muchísimo. 
No sé. 
Pero aqui y ahora, 
si se observa, 
sólo una cosa 
es observable 
para cada observador.

En otro orden de cosas, 
la fuerza influye 
y la natura humana 
también.

Por eso 
son peligrosos 
los Algoritmos 
y los Robots 
con Inteligencia 
Artificial. 
Pueden crear 
realidades, 
posibles, 
pero que ni nos gusten 
ni nos convengan.

Lo peor de todo es 
que los propios humanos 
somos tan necios 
que no nos ponemos de acuerdo 
en temas básicos.

Siempre 
hay quien cree ser más listo 
que los demás 
y pretende 
aprovecharse 
de ello.

Además, 
hay 
muchos chiflados y psicópatas 
con poder, 
sueltos por ahí, 
que confunden el progreso 
con sus propios intereses 
narcisistas, 
con pretensiones desmedidas. 

Mal asunto, 
que una mayoría 
no puede evitar 
por muy democrática que sea. 
Al final, 
es un enfrentamiento 
entre 
supuestos expertos 
y supuestos ignorantes.

La secuencia 
es casi siempre 
la misma.

(Como 
no la demuestro 
aquí 
ni cito fuentes, 
es una opinión, 
por tanto discutible. 
Si alguien 
se toma el trabajo 
de comprobarlo 
o leer fuentes 
fiables 
y citarlas, 
será 
un hecho 
real y cierto, 
comprobable, 
a un coste, claro...):

• Los poderosos 
promueven 
a los políticos 
o los toleran.

• Parte del pueblo 
elije algunos políticos 
como gobernantes.

• Los poderosos 
mandan o coaccionan  
a los gobernantes.

• Los gobernantes 
obedecen a los poderosos 
e intentan convencer al pueblo 
de que es por el bien común 
y de que no queda otro remedio, 
no hay otra solución, 
etc.

• A veces, 
el pueblo protesta, 
se manifiesta, 
lucha, 
etc.

• Los gobernantes 
eligen 
entre reprimir, 
distorsionar, 
decir verdades a medias, 
(medias verdades),
simular negociar, 
ceder en parte, 
echarse atrás, 
o 'quitarse la careta' 
y 'tirar por la calle de en medio'.

• Los Medios 
colaboran 
con el Poder, 
al que pertenecen,
y el Gobierno.

• El Pueblo 
(cultos y/o ignorantes) 
se fustra, 
desconfía, 
espera 
a otras elecciones 
y rara vez 
se organiza 
ciudadanamente 
o se 'echa al monte'.

• Vamos perdiendo
los no poderosos.

• El ciclo se repite.

Con el post- y transhumanismo 
los poderosos 
quieren ser inmortales 
y crear nuevas especies 
superiores al Homo Sapiens. 
(Una pena, 
porque 
se van a morir 
igualmente, 
aunque 
no se lo crean 
y quieran ser 
inmortales.)

Con conocimientos 
a los que sólo tendrán acceso 
algunos pocos, 
en beneficio 
de una minoría 
y posible perjuicio 
de la mayoría 
de la Humanidad, 
que a ellos 
les sobra.

Nos pueden fastidiar
definitivamente.
También ayudar 
y utilizarlo 
con prudencia 
para el bien común.
Pero 
son poco recomendables 
y de poco fiar. 
Crearán criaturas 
que podrán destruir 
a sus creadores. 
Algo saldrá mal. 

¿Recuerdan
la Teoría del Caos?
Pequeñas causas 
pueden producir 
grandes efectos 
inesperados
e incontrolables
en sistemas complejos 
y no tan complejos.

Somos 
humanos,
a mucha honra,
(o poca).
No me cambio 
por un robot 
por mucho más 
inteligente que yo 
sea. 
Pero 
algunos 
pueden 
tener pensado 
hacerlo 
con todos nosotros.

Por cierto, 
¿Saben Uds. Qué 
y Cómo es la Realidad? 
¿Cómo la Observan? 
Díganmelo, 
si son tan amables.

@fga51