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domingo, 21 de abril de 2024

Sobre el miedo y el pensamiento "positivo" en la vida cotidiana.




La mitología dice que cuando los propios dioses tuvieron miedo a la muerte, se refugiaron en el conocimiento, se volvieron inmortales, y… sin temor. Y a esa condición pueden aproximarse los humanos; en lo cual reside la vida feliz, en un sentimiento de inmortalidad sin miedo.

Experimentar miedo es una señal positiva, de protección, todos lo experimentamos alguna vez, es normal. Cuando percibimos una amenaza y teniendo en cuenta que una amenaza se convierte en tal cuando no tenemos los recursos necesarios para resolver el problema, sentimos una angustia que será mayor o menor según cada persona.

Sin embargo, cuando éste sentimiento se dirige a un motivo sin fundamento,  se transforma en irracional, persistente,  inmoviliza, y en ese momento comienza a ser nocivo, y es preciso controlarlo, porque el miedo que no se supera  puede durar toda la vida.

Dicen que el miedo se alimenta de sí mismo. Funciona como un círculo dando vueltas sobre sí mismo. Conocer el círculo del miedo  puede proporcionar los recursos necesarios para afrontarlo de manera correcta.  Madame Curie dijo: “dejamos de temer aquello que empezamos a conocer”.

Seguramente, de pequeños, todos hemos tenido miedo a algo o a alguien en especial. Con el paso de los años, algunos temores desaparecen y otros no, o peor aún, puede que hayan crecido.

La lista de a qué o a quién tenemos miedo puede ser interminable, y depende de los miedos que tenga cada uno: a un familiar, a un compañero, a que te ataquen, a no ser querido, a sufrir, al abandono, a no encontrar trabajo o a perderlo, al fracaso, a la pérdida de un ser querido, a perder algo o a alguien, a morir,… o incluso a subir a un avión.

A veces nos obsesionamos tanto con algo que aún está por suceder,  o que puede llegar a pasar, que perdemos de vista lo que tenemos por delante. Es como si por miedo a que entren ladrones en casa, no nos fuéramos de vacaciones, o como si por miedo a que nos abandonen emocionalmente, no tuviéramos una relación de pareja estable.

El tema es que necesitamos aprender a ser felices aunque no tengamos todo lo que creemos que necesitamos para ello. Habría que reconocer nuestros miedos, afrontarlos, dejarlos atrás, y una buena forma es mejorar nuestra autoestima. El miedo ofusca nuestra mente y nuestro entendimiento, por eso debemos atacarlo por todos los flancos.

A veces, frente a una determinada situación, el círculo del miedo se activa  a través de una imaginación exagerada. Todo comienza cuando empezamos a dar rienda suelta a nuestra mente. Empezamos a recorrer las fases del miedo, cuando pensamos que nos va a pasar lo peor frente a cualquier situación.

Por ejemplo, para una persona que nunca ha hablado en público, por el mero hecho de pensar que tiene que hacerlo, inmediatamente se activan en su mente ideas que harán de ese momento una situación traumática. Esto nos causa  miedo, nos paraliza, en nuestra imaginación nos diremos muchas cosas a nosotros mismos. ¿Y si no me sale nada?, ¿Y qué pasa si me olvido de lo que tengo  que decir?, ¿Y si piensan que lo estoy haciendo mal?,… ¡Voy a hacer el ridículo!. Cuando frente a una situación nos imaginamos exageradamente lo peor, habremos entrado en el círculo del miedo. La  imaginación activa el miedo, y el miedo se dispara, y empieza a crecer.

Los pensamientos negativos, recién elaborados, que nos decimos a nosotros mismos ya  causan miedo, y éste va a activar más intensamente la percepción negativa de la realidad, y comenzará a distorsionarla. También el cuerpo lo acusará, y se volverá torpe, los nervios se activan; sudarán las manos y la frente, el corazón se acelerará, la voz fallará...Todas estas respuestas corporales hacen que  todo lo temido suceda.

Tendemos a no correr riesgos, porque tenemos miedo a lo desconocido, pero en realidad, es un miedo a  perder lo conocido. El creciente miedo,  crecerá hasta tal punto que bloqueará todo el cuerpo. Entonces lo más probable es quedarse sin voz. El miedo paraliza. Además, el miedo hace que uno se mueva en la dirección opuesta a la que le conviene ir. Acelera de tal modo que hace huir en dirección equivocada.

Cuando la imaginación induce al miedo, éste nos paraliza o nos acelera, y esa  emoción queda grabada en nuestra mente. Después, cuando nos enfrentemos a una situación similar, el primer recuerdo que tendremos será de freno o aceleración. Esa mala experiencia será  el primer recuerdo que acuda a nuestra mente cuando se repita la situación. Experimentado el miedo,  hace que la persona vuelva a ver y a sentir la experiencia traumática. A la persona le sobreviene de golpe la imagen o escena, volviéndole ese dolor traumático nuevamente. La persona vive con miedos extremos, miedo a que se repita, y entonces cualquier cosa puede asociarse a la experiencia traumática. Un dolor, un lugar, una fecha inmediata, una persona, disparan por asociación esa experiencia traumática del pasado. Hay veces que se empieza a desarrollar una hipervigilancia, ya que el hecho vivido les hace permanecer en un estado de paranoia y de persecución permanente. Otras personas ven todo con vulnerabilidad, con miedo a que les vuelva a pasar. Y cuando éste pensamiento está instalado, la persona sentirá que sus defensas han caído y sufrirá un estado de indefensión y de baja estima.

Todas esas sensaciones nos generan grandes dosis de emociones: miedos, culpas, inseguridades que muchas veces, en vez de afrontar, preferimos esconder.  Hay quienes hacen un intento por eliminar completamente los sentimientos. Personas que aíslan el sentimiento, el recuerdo, y se observa con asombro cómo lo cuentan, sin transmitir ningún sentimiento. Al oyente le puede impactar, pero el que lo está contando  lo hace fríamente, porque es una persona herida que está usando un mecanismo psicológico que se llama disociación, por el cual la persona exterioriza la emoción, pero al mismo tiempo la reprime.

En vez de pensar en ocultar los miedos, podemos decir:  “voy a expresar mis temores correctamente”. En vez de decir: “tengo que dejar de pensar en esa idea”,  se debe reemplazar directamente por otra positiva. Hay que tener en cuenta que no podemos modificar las conductas de  otros, pero sí tener dominio sobre nuestras conductas, y nuestra mente.

Un psicólogo de la Universidad de Stanford, llamado Albert Bandura, creó el concepto de la “autoeficacia”, y dijo que nace de evaluar las capacidades de cada uno, y sus circunstancias. Crecerá el sentido de autoconfianza  haciendo un análisis ,  evaluando la situación,  y teniendo en cuenta los puntos fuertes.

El primer paso es reconocer que tenemos miedo, esa es la forma de hacerle frente y vencerlo. Si avanzamos hacia lo nuevo, será un desafío que nos permitirá enfrentarnos a algo que antes no habíamos experimentado o hecho. El miedo indica eso, que estamos haciendo algo nuevo. Antes de afrontar una nueva acción que nos cause temor, debemos pensar en cómo afrontar y resolver los miedos que surjan. A eso se le llama pensamientos de acción, o pensamientos de previsión. Antes de que el temor dispare la imaginación,  se comienzan a elaborar pensamientos de solución.
Las personas que viven refugiadas en su miedo, pensando solo en sí mismas y en sus propios temores, hacen que al no compartirlos con otros, crezcan los síntomas.

Detrás de todo gran miedo, hay un gran temor:  el temor al abandono. En el fondo, siempre subsiste ese gran temor. Una buena forma de superarlo es perdonando a las personas que nos lo  hicieron sentir.

La otra cara del miedo es la motivación. Hay que establecer nuevas metas para animarse. Si se tienen sueños y proyectos, no hay que perder el tiempo pensando en los miedos. Si no se arriesga nada, no se logra nada. La vida puede ser hermosa, y emocionante, para bien o para mal, por lo menos para quien sea una persona lúcida y capaz de correr riesgos, aunque éstos asusten. Cada uno debe intentar poseer el control de su vida. A eso es a lo que se llama vitalidad y valentía.

No pocas veces, los miedos son infundidos interesadamente como mecanismo de control. Una persona asustada se convierte en alguien dócil y manejable. Pero se puede luchar contra eso, no dejándose intimidar por las ideas. Una cosa es que alguien te apunte con un arma, lo cual intimida y es peligroso, y otra muy diferente es dejarse intimidar ideológicamente. Muchas personas con poder, rango, o responsabilidades públicas, utilizan el amedrentamiento como forma de dirigir (confunden dirigir con mandar, y la autoridad con el autoritarismo). Hacen de meter miedo su herramienta de trabajo. Las personas que obran así son cobardes, sin talla, y sin ideas, y ocultan su bajo perfil de ese modo. Con esa gente la tolerancia debe de ser cero.
En opinión de Imanol Querejeta:

 “Una persona es valiente por cómo afronta la vida, y por cómo supera el miedo a los peligros. Y es cobarde por muchas razones, entre otras, por esconderse siempre, y por abusar de su posición.”

Como se ha dicho, cuando percibimos una amenaza, nuestro cuerpo reacciona. Cualquiera puede reconocer las expresiones corporales externas del miedo: respiración acelerada, pulsaciones aceleradas, sudores fríos, pelo de punta, palidez…Es curioso cómo a veces algunas personas se tensan y asustan involuntariamente cuando detectan estos síntomas en otro congénere, por ejemplo viendo a un actor en una película de terror. Hay gente que va al cine, y desde sus butacas olvidan momentáneamente su posición de espectador, mostrando empatía con la situación del personaje acechado, y a la vez disfrutan con la película.

Aunque menos evidentes, hay otras acciones inmediatas que desencadenan el miedo en nuestro cuerpo. El hígado moviliza nutrientes para disponer de energía rápida, la sangre se dirige a los músculos que deben ser oxigenados para huir, las pupilas se dilatan, la presión sanguínea aumenta, el sistema nervioso central permanece más activo y en alerta, las arterias se dilatan, y se agudizan los sentidos. Como dice Idoia Múgica, estos efectos podrían estar destinados a una defensa inmediata o una huída, en definitiva, sacan a relucir el yo más capaz o más fuerte. El sistema nervioso simpático coordina las decisiones a tomar, que se harán de manera automática o instintiva, sin pensar. Son fundamentales dos sustancias: la adrenalina y la noradrenalina, segregadas por las cápsulas suprarrenales. Ambas son hormonas y neurotransmisores. De hecho, se habla a menudo del “subidón de adrenalina” que producen las experiencias fuertes, como por ejemplo los deportes de riesgo.
Parece ser que éstos deportes triunfan cada vez más debido a la adicción a la adrenalina. La búsqueda de la secreción inmediata de esa droga endógena, es decir, una sustancia que fabrica nuestro propio cuerpo, sería el motivo por el cual gusta exponerse al peligro. Pero es que una vez desaparecido el riesgo, tras haber superado el miedo, a medida que descienden los niveles de adrenalina, el cuerpo se recompensa con otros neurotransmisores, como la dopamina y la serotonina, que nos hacen sentir bien y se asocian con el placer, y se presentan tras un esfuerzo extraordinario, a modo de recompensa, produciéndonos sensación de bienestar. Películas de terror, hacer “puenting”, caída libre, salto base, montañas rusas…todas estas actividades buscan activar nuestro sistema de respuesta ante el peligro. El ser humano sigue buscando las emociones, incluso provocándolas.

¿Qué ocurre cuando tenemos miedo?: una de las explicaciones que se dan desde un punto de vista casi filosófico es el mecanismo de respuesta lucha o huída (“fight or flight”, como se dice en inglés). Viene a significar que habrá una serie de reacciones fisiológicas que nos prepararán bien para huir del peligro, o para hacerle frente.

Se puede frenar el círculo  dañino del  miedo usando la imaginación de manera positiva, para visualizar aquellas cosas que interesan en la vida.  Hay que alimentarse de pensamientos sanos, positivos, de esperanza. Deshacerse de todo mal recuerdo del pasado, y vivir el presente de manera que seamos capaces de crear buenos recuerdos para el futuro. No hay que alimentar los miedos con pensamientos que  paralicen.

El miedo se manifiesta como ansiedad, aprensión, temor, preocupación, consternación, inquietud, desasosiego, incertidumbre, nerviosismo, angustia, susto, terror, y en caso de que sea psicopatológico, fobia y pánico. Dentro de esta emoción primaria, éstos son algunos de los miembros de esta familia del miedo.

Dice Goleman, que quienes hayan desarrollado adecuadamente las habilidades emocionales, suelen sentirse más satisfechas, son más eficaces y más capaces de dominar los hábitos mentales. Quienes, por el contrario, no pueden controlar su vida emocional, se debaten en constantes luchas interiores que socavan su capacidad, y les impide pensar con la suficiente claridad.
Así como pienses, así serás, terminarás actuando de esa forma...

(Extractado de trabajo de N.B.)


miércoles, 19 de septiembre de 2012

Sobre la empatía.







La comunicación humana es un delicado proceso caracterizado por incluir a dos o más personas entre las que circulan mensajes de ida y vuelta. La comunicación "pobre" suele estar presente en la raíz de una mala relación interpersonal, o de un conflicto. De hecho, la comunicación es un elemento importante en la resolución de conflictos.

La expresión directa de los propios sentimientos, deseos, derechos legítimos, y opiniones, sin amenazar ni dañar a los demás, es lo que se llama comunicación asertiva. La aserción implica respeto hacia uno mismo al expresar necesidades propias y defender los propios derechos, y respeto hacia los derechos y necesidades de las otras personas.

La empatía consiste en una comprensión respetuosa de lo que los demás experimentan. En  nuestra relación con los demás sólo se produce empatía cuando sabemos desprendernos de nuestras ideas preconcebidas y de nuestros prejuicios. En lugar de la empatía solemos caer en la tendencia a dar consejos, a tranquilizar, o a explicar cuál es nuestra postura y nuestros sentimientos. La empatía, por el contrario, requiere centrar toda nuestra atención en la otra persona. Dar a los demás el tiempo y el espacio que necesitan para expresarse plenamente y sentirse comprendidos.

La empatía es la capacidad para percibir el mundo interior emocional y vivencial de otras personas, es la raíz de la comunicación emocional y de las relaciones positivas con los otros. La empatía no significa estar de acuerdo, es ver las cosas desde el punto de vista de la otra persona, comprenderle y ser sensible ante sus sentimientos.

La escucha activa es una forma de escuchar y responder que implica el conocimiento de los pensamientos, sentimientos, y experiencias de los otros, es decir, empatía. Ello implica que el oyente crea que la comunicación no es unidireccional, y que lo que se dice merece ser oído y entendido. Permite a ambos participantes cambiar información, verbal y no verbalmente, y comprender sus valores y estilos de comunicación.

Cuando se muestra empatía y respeto, y no se juzga, las personas se animan a continuar hablando, y se sienten mejor, expresando sus pensamientos y sentimientos.



















martes, 7 de agosto de 2012

Sobre la regulación emocional.



Algo básico en Inteligencia Emocional es manejar las propias emociones, la habilidad para conducir los propios sentimientos a fin de expresarlos de manera adecuada. Es fundamental tener conciencia de las propias emociones y regular su reacción. El autocontrol emocional implica dominar la impulsividad y saber esperar las gratificaciones.

La regulación emocional es la capacidad de regular los impulsos y las emociones, sobre todo las desagradables, tolerar la fustración, y saber demorar las gratificaciones, es decir, dar respuesta apropiada a cada estado emocional, y ejercer el control de las propias emociones.

Conviene regular las emociones cuando nuestra reacción primaria, espontánea, e instintiva, puede provocarnos conductas nocivas, desmesuradas, o desadaptadas, de las cuales puedan derivarse problemas para nuestra vida y relaciones. La regulación conviene aplicarla para dar respuestas adaptadas a emociones más bien intensas y generalmente negativas, que irrumpen inesperadamente y rompen el estado de calma y equilibrio en que una persona se encuentra.

Las estrategias de regulación emocional deben ser útiles para manifestar nuestra emoción, y liberar la tensión emocional acumulada, siendo correctas las que nos permiten recobrar nuestro estado de bienestar, al menos relativo.

Conocer esas estrategias nos permite identificar cuál de ellas es más adecuada para nosotros, y en qué circunstancias. Por otro lado, conocer no significa aplicar correctamente, ya que cada persona debe realizar sus propios aprendizajes emocionales. La educación emocional es tarea individualizada. Aclaremos algunos conceptos.

-La inundación emocional

La inundación emocional es una sobrecarga, y significa ser inundado por la emoción de tal forma que ya no es posible funcionar y pensar efectivamente. Normalmente la inundación emocional ocurre cuando se experimentan emociones negativas. Para entender sus efectos se precisa distinguir sus causas, efectos fisiológicos, consecuencias en las interacciones conflictivas,  así como los factores que incrementan la tendencia a padecerla. Y luego aprender la manera de alcanzar el autocontrol emocional.

1.- Causas de la inundación emocional.-

La inundación es el resultado de una respuesta de confrontación o evitación que se ha disparado por alguna amenaza percibida. Hay tres causas de inundación que son críticas, especialmente en las interacciones conflictivas:

· Cuando las personas se sienten atacadas injustamente. Si alguien se siente incomprendido, maltratado, o indignado con razón, se está respondiendo a un tema central de su identidad. Las amenazas a la propia identidad resultan, con frecuencia, en una excitación emocional intensa cuyo resultado es la inundación.

· Desde el punto de vista del comportamiento, las amenazas a la identidad se relacionan con comportamientos de crítica o desprecio. Estos comportamientos son de lo más corrosivo en las relaciones, precisamente porque tienen la propiedad de disparar la inundación emocional.

· No todas las causas de inundación emocional son externas. En algunos casos, nuestros propios guiones internos negativos sobre las situaciones en las que vemos, o anticipamos, experiencias de interacciones emocionales negativas, pueden causar la inundación de forma tan poderosa como las causas externas.


2.- Síntomas fisiológicos de la inundación.-

Los síntomas físicos más frecuentes son:
· Dificultad respiratoria
· Ritmo cardíaco acelerado
· Músculos tensos
· Oleadas de adrenalina
· Aumento de la sudoración

3.- Las consecuencias de la inundación.-

Cuando se está inundado es muy difícil funcionar normalmente. Algunas de las consecuencias más importantes son:
· Los pensamientos se desorganizan, se revuelven, hay sensación de confusión y desorientación.
· Como consecuencia, es muy difícil evaluar la información, tomar buenas decisiones, o ponerse en la perspectiva del  otro, es decir, se carece de los elementos necesarios para una buena resolución efectiva del conflicto.


4.- Factores que incrementan la tendencia a la inundación.-

Las personas difieren en su tendencia a sentirse emocionalmente inundadas. Hay dos factores de importancia:
· La probabilidad de inundación emocional es mayor en hombres que en mujeres, tanto en frecuencia como en duración.
· Las personas con baja autoestima tienen más probabilidades de verse inundadas emocionalmente que las personas con autoestima media o alta.


El autocontrol emocional


· No existe una única fórmula de autocontrol, cada situación es diferente, por lo cual es necesario contextualizar la situación, e individualizar cada actuación.
· Cuanto más se conoce a la persona iracunda, más posible es acercarse y empatizar con su comportamiento.
· Cuanto más se conoce uno mismo, más capacidad  se tiene para calmar los sentimientos de ira, y orientar a la persona a la que te diriges.

La descripción de las técnicas de autocontrol sería prolija, pero diremos que se basan en:

· Técnicas de respiración profunda.
· Técnicas para cambiar el guión interno de pensamiento negativo a positivo.
· Técnicas de relajación muscular.
· Técnicas de ensayo mental previo.

Con todo ello se puede llegar a afrontar situaciones en las que no nos sentimos seguros.






















sábado, 14 de julio de 2012

Sobre la autonomía emocional.




◇◇◇


La autonomía emocional requiere una serie de competencias que nos permiten tener confianza  en nosotros mismos, tener autoestima, pensar positivamente, automotivarnos, tomar decisiones de manera adecuada y responsabilizarnos de forma relajada y tranquila. 

Dos aspectos clave de la autonomía emocional son la autoestima y la automotivación.

El "autoconcepto" puede definirse como las imagenes, los pensamientos y los sentimientos que el individuo tiene de sí mismo, y engloba, por tanto, la totalidad de las actitudes de la persona hacia su "yo" como objeto. Posee tres componentes: 

· El componente cognitivo

Se refiere a la percepción del individuo sobre sí mismo, sus rasgos de personalidad, su rol social, su imagen física, etc...

· El componente evaluativo

Se refiere al afecto y/o negativo que provoca la propia persona, y en este caso nos estaríamos refiriendo a la autoestima.

· El componente conativo

Se refiere a las motivaciones del individuo para cambiar como resultado de las discrepancias entre su "yo" real y su "yo" ideal.


También se define la autoestima como la confianza en nuestra capacidad de pensar, en nuestra capacidad de afrontar los desafíos de la vida. La confianza en nuestro derecho a triunfar, a ser felices, a sentirnos respetables, a ser dignos, a tener derecho a afirmar nuestras necesidades y carencias, a seguir nuestros principios morales, y a disfrutar de nuestros esfuerzos.

Por tanto, los conceptos de "autoestima" y "autoconcepto" aparecen interrelacionados entre sí. La autoestima se concibe como la dimensión emocional del autoconcepto. la autoestima es la forma de evaluarnos a nosotros mismos. La imagen que uno tiene de sí mismo, autoconcepto, es un paso necesario para el desarrollo de la autoestima. Una vez que conocemos y sabemos cómo somos, podemos aprender a aceptarnos y a querernos: autoestima.

Las características principales del déficit de autoestima son:

· Con respecto a sí mismo:

- Muy crítico consigo mismo
- Autoexigencia excesiva
- Actitud perfeccionista
- Temor excesivo a cometer errores
- Inseguridad en tomar decisiones
- Muy sensible a la crítica
- Sentimiento de culpa patológico
- estado de ánimo triste
- Actitud de perdedor


· Con respecto a los demás:

- Constante necesidad de llamar la atención
- Actitud retraída y poco sociable
- Necesidad continua de agradar a los demás
- Necesidad imperiosa de aprobación
- Exigentes y críticos con los demás

· Con respecto a la interpretación de la realidad:

- Focalizarse en lo negativo
- Descalificar las experiencias positivas
- Personalizar
- Pensamiento todo o nada
- Generalizar
- Adivinar
- Uso frecuente de "debería..."
- Poner etiquetas
- Magnificar y/o minimizar
- Razonamiento emocional


Por otra parte, las personas con una autoestima positiva, adecuada, equilibrada, presentan las siguientes características:

- Creen en sus propios valores y principios, siendo capaces de defenderlos aunque encuentren una fuerte oposición. No obstante, están dispuestos a modificar sus criterios si la experiencia les demuestra que estaban equivocados.

- Confían razonablemente en su propio juicio o escala de valores, y no se sienten culpables si los otros no están de acuerdo con su modo de actuar.

- Confían en su capacidad para resolver problemas y no se acobardan ante los fracasos. Continúan realizando su proyecto vital sin desánimo.

- Se consideran iguales a los demás que les rodean. Ni superiores, ni inferiores, sabiendo reconocer sus diferencias.

- Se sienten valiosos, y saben que son importantes para su entorno familiar, social, etc...

- No permiten que los demás les manipulen, colaborando cuando lo creen conveniente y oportuno, pero negándose a ello si no tienen dicha percepción.

- Conocen lo que hay de negativo y de positivo en sus sentimientos e inclinaciones, siendo capaces de revelárselos a un amigo.

- Disfrutan de actividades diversas: trabajo, diversión, relaciones personales, o simplemente, de no hacer nada.

- Respetan las normas establecidas, y no se divierten a expensas de otro.


Para desarrollar o mejorar nuestra autoestima se pueden utilizar las siguientes estrategias:

- Disfrutar de los elogios sinceros

- Tratarse con amor y con humor

- Tratar a los demás de la manera en que nos gustaría que nos tratasen

- Preocuparse por los propios intereses

- No basar la vida en la renuncia y el sacrificio

- Aumentar la autonomía personal


Para ayudar a mejorar la autoestima a los demás se puede:

- Cuidar aquello que les decimos, tanto a nivel de contenido como de  forma,
 porque puede influir más de lo que creemos

- Favorecer y valorar sus éxitos y aptitudes

- Hacerles saber que les queremos

- Demostrarles que sus problemas nos importan

- Exigirles responsabilidades de acuerdo a su edad y posibilidades personales, que sus hechos no contradigan sus palabras, es decir, que sean consecuentes

- Evitar transmitir los propios temores y limitaciones

- No pretender que el otro haga lo que queramos, respetar su libertad, no sobreprotegerles para ayudarles en su libertad


Con todo lo expuesto se hace posible la automotivación, que es la habilidad de estar en un estado de continua búsqueda, y la persistencia en la consecución de nuestros objetivos, haciendo frente a los problemas, y encontrando soluciones.

♧◇♧


miércoles, 9 de mayo de 2012

Sobre la Comunicación y los Mayores.





 Expongo lo escrito por N.B. a este respecto.

☆☆☆

Cómo es en realidad la comunicación de los mayores con su entorno?
En la televisión nos sacan imágenes idílicas de mayores, en las que casi siempre se les ve anunciando algún producto enfocado a personas de más de 55 años que empiezan a vislumbrar dificultades de cara al futuro, tanto físicas como monetarias. Algunos, por ejemplo, probándose gafas o audífonos, y otros anunciando una superlibreta que te puede reportar indecibles ventajas, como un crucero, o un viaje maravilloso. Son personas muy elegantes, todavía atractivas, con mucha personalidad, en buena forma física, y presumiblemente con pinta de estar muy bien integrados socialmente, y a las que a su vez se les trata con mucha deferencia.
Pero cómo es la comunicación real con los mayores? . Creo que la vida es más real, más amarga, y conlleva mayores dificultades para comunicarse con los demás. Me gustaría  tratar un poco algún aspecto sobre cómo se les escucha y cómo ellos intentan comunicarse, y con qué dificultad se hacen entender.
Este año 2012 ha sido declarado como el Año Europeo del Envejecimiento Activo y de la Solidaridad Intergeneracional, y tiene como objetivo el promover la creación en Europa de un espacio social que contemple el envejecimiento de la población como un reto al que se tiene que enfrentar toda la sociedad para abordarlo como una nueva tarea en todos los contenidos de un envejecimiento activo.
Hasta hace bien poco, ha sido poca, o más bien escasa, la atención que hemos prestado a nuestros mayores, sin darnos cuenta que más tarde o más temprano a todos nos va a llegar la hora de la jubilación, y a partir de ese momento ya se nos va a ver de otra manera. Es cierto que la comunicación cambia a medida que pasan los años, y nos van viendo cada vez con más edad, por no decir viejos. Se piensa que el ser mayor es equivalente a perder facultades para hacerse escuchar o transmitir lo que se quiere decir. Pero… ¿se les hace caso? .
Como podemos ver, los medios de comunicación no hacen justicia con la realidad de los mayores. Nos presentan el lado bonito, en el que nos muestran unas personas que no se corresponden con la media de personas mayores cuya vida es complicada y solitaria, y a las que no se les hace mucho caso. Es cierto que puntualmente se habla de algún problema concreto, pero en general no se les presta demasiada atención. No se les escucha, no es tema, por muy actual y real que sea, de interés para los medios.
Podemos agradecer que este año  2012 haya sido declarado como el Año Europeo del Envejecimiento Activo y de la Solidaridad  Intergeneracional, ahora bien, ha tenido muy poco eco en los medios de comunicación a pesar de ser un tema al que se tiene que enfrentar toda la sociedad y nos atañe a todos.
El tema ha sido desde siempre un problema latente al que según la época se le ha dedicado más relevancia y ha interesado a más o menos gente. El marco social romano que corresponde al tratado sobre la vejez (150 A.C.), otorgaba a los ancianos una posición preminente, otorgándoles una autoridad jurídica muy importante. La vejez que reproduce Cicerón es el reflejo de la época dorada en lo que respecta al prestigio, en consecuencia al respeto por la opinión de los mayores.
Ahora, en nuestro tiempo y dentro de la celebración de este Año, los mayores deben defender su papel activo en la sociedad y el derecho a ser escuchados.
Quisiera hacer una reflexión sobre un artículo que al respecto ha escrito Andrés Trapiello que se titula “Ceros a la izquierda”. En él hacía un repaso a la última campaña política, y venía a decir que una candidata se presentaba como la nueva savia de un partido que tenía 130 años, haciendo gala de su juventud, encontrando en cambio, que el candidato que le disputaba el puesto eras ya un poco mayor para el cargo. Vino a decir que esa otra persona era ya historia, y añadió que hay que renovarse y escuchar las nuevas ideas. No tuvo en cuenta que había muchas personas que precisamente escuchaban a su rival por su edad y experiencia, y no a sus consignas, que parecían preparadas para ella en alguna agencia de publicidad. El autor del artículo, aunque no quería hacer leña del árbol caído, se alegraba de que no hubiera triunfado la juventud, aunque le resulte a uno triste por innecesario oír a personas mayores decir que lo importante no son los años que se tienen, sino cómo se siente cada uno, que la juventud está en la cabeza y no en los años.
No obstante, la juventud pasa pronto, y todos nos debemos concienciar de que lo mismo que en la juventud, en la vejez también nos gusta comunicarnos, hacernos entender, y ser escuchados. Porque pensamos que se tienen muchas nuevas ideas que dar a conocer y compartir en la edad adulta, no sólo por la necesidad de ser escuchados, sino también por la experiencia. Todos trabajamos con colegas de nuestra edad en la profesión u oficio que ejercemos, pero nos deberíamos sentir orgullosos de haber tratado, escuchado, y respetado a aquellos a los que por edad, y no sólo los que han sido nuestros maestros o profesores, nos han transmitido todo su saber y experiencia.
Como hemos dicho, la televisión y los medios nos dan una imagen juvenil de los mayores, y nos hacen creer que la comunicación con ellos es la misma que entre los jóvenes. Pero lo que los mayores perciben es que no son siempre bienvenidos, les cuesta comunicar lo que tienen que decir, porque no son escuchados de la forma en que se escucha a los jóvenes. A veces se les percibe como jubilados pasivos y “pesaditos”. En algunas ocasiones los adultos más jóvenes no tienen paciencia para escucharles con atención, puesto que ya tienen una idea preconcebida de ellos en general, y o bien no les escuchan, o si lo hacen, lo hacen de una forma diferente a como lo hacen entre sus iguales. Aquí es donde algunos creen portarse con mucha amabilidad y cariño, pero en realidad les están dando un trato distinto, un trato de condescendencia, o paternalista.
La mayoría de los mayores, que son jubilados activos y que siguen con la misma cabeza inteligente, se sienten algo diferentes, discriminados por la sociedad en la que hasta el momento han estado integrados de pleno derecho. Esto conlleva el que la comunicación sea más complicada, ya que a veces hay que hacer un esfuerzo para hacerse escuchar, o al comunicarse verbalmente, puesto que la persona se da perfectamente cuenta de la situación y del trato que recibe. Hay que decir que muchos medios de comunicación no han ayudado mucho.
Steiner decía que  “ lo que no se nombra, no existe”.  Y ahora es:  lo que no se ve en la tele, no existe. Los medios son los que crean la opinión pública desde la hiperrealidad, que no es más que un simulacro de una realidad que se desvanece en las imágenes digitales. Como dijo Baudrillard: “ La guerra del Golfo no tendrá lugar”. Y así fue, en cierto modo, porque no la "vimos".
En la hiperrealidad los mayores no existen, no se habla de ellos. Pero en la realidad los mayores son una mayoría cuantitativa muy activa, debido al envejecimiento de la población y a la mayor esperanza de vida. Es la nube digital ,y la imagen producida por los medios, las que forjan los imaginarios sociales, y las realidades percibidas. Hay que leer entre líneas, pararse a pensar en la realidad, reflexionar sobre el contenido de lo que vemos o nos dicen. No destruyamos la capacidad de pensar de forma abstracta, hablemos con los mayores, escuchémosles, y tratémosles como hasta ahora lo hemos hecho, sin cambiar el "chip". La comunicación con las personas mayores debe ser bidireccional, “ de tú a tú “, aportando mutuamente los conocimientos e ideas sin tener en cuenta la edad.
Las personas mayores tienen mucho que comunicar, y deben ser escuchadas, no con paternalismo y con displicencia como si se les hiciera un favor, y con sensación de pérdida de tiempo, o como quien dialoga con un niño o una persona que por su edad más avanzada que su interlocutor más joven tuviera mermadas sus facultades mentales. Hoy por hoy y como los tiempos han cambiado y mucho para la tercera edad, la realidad pone de manifiesto que éste grupo de población tiene mucho que decir, y se ha hecho un hueco en la sociedad, y está acaparando cierto protagonismo en determinadas áreas. El modelo de anciano que pasa las horas viendo obras, o sentado en el sofá viendo la televisión, no se corresponde en absoluto con la realidad de hoy, donde los mayores han dejado de ser el referente a seguir por las nuevas generaciones. Adultos con años pero cargados de fortaleza, ganas de vivir, de aprender y de ayudar. Cada vez son más los mayores que en el momento de jubilarse optan por invertir su tiempo en todo tipo de actividades, aficiones, estudios, e incluso desarrollar tareas de voluntariado debido a que ahora pueden disponer del tiempo necesario que dedicarles y del que antes no pudieron disponer.
Las personas y la sociedad tenemos que adaptarnos a éste envejecimiento activo. No podemos desaprovechar la oportunidad que tenemos de intentar sustentar los cuatro pilares del envejecimiento activo: salud, seguridad, participación, e intergeneracionalidad, optimizando las oportunidades de comunicación de manera que todas las personas seamos partícipes de una forma activa en la sociedad. Quizás nos debamos plantear que en lugar de querer que nos vendan “cacharros para viejos”, nos “vendan” respeto, y confiar en que la ciudadanía no perciba a los mayores como “mayores” que ya no están en nuestra onda y que sólo nos sirven para echar una mano en el cuidado de los nietos, como se ha podido leer en un artículo de un dominical.
Dicen dos profesores de 70 y 71 años,  jubilados y abuelos: “echan mano de nosotros sólo cuando nos necesitan, si los abuelos nos declarásemos en huelga, se organizaría un caos social”.   Vemos que el día a día se mantiene, en gran parte, porque muchos de ellos están ahí apoyando con su tiempo, emocionalmente, e incluso económicamente.
Estas personas juegan un papel decisivo, no sólo afectivo, sino también como transmisores de valores, y tienen mucho que decir y,... por qué no?... enseñar.

♧◇♧



















viernes, 30 de marzo de 2012

El síndrome de Peter Pan. Sobre la "extraña" obra de James Barrie y el mito contemporáneo que creó.






Peter Pan es la obra más adaptada del siglo XX y se ha convertido en una leyenda o mito contemporáneo.
Pero, ¿quién es Peter Pan?, ¿alguien entre el personaje de Walt Disney y el “puer  eternus” mitológico y psicoanalítico?.
¿Y el Capitán Garfio?, ¿un pirata entre caballero británico y “senex” clásico? ¿Qué relación existe entre Peter y Wendy, es todo un juego fantástico? ¿Porqué se odian mutuamente Peter Pan y el Capitán Garfio? Esas y otras preguntas surgen tras el relato literario de James Barrie, cambiante con el tiempo, y el análisis pluridisciplinar de la obra.
También los conceptos de edad y juventud surgen en la hermeneútica de la misma, así como un análisis del poder y el proceso de civilización en Europa y de la construcción pública de la intimidad.


Sir James Matthew Barrie (1860-1937) fue un escocés, calvinista y 9º de 10 hermanos. Su madre se llamaba Margaret Ogilby, y tras la muerte de su 8º hermano David, quedó en duelo permanente, y James intentó “sustituir” para ella a su difunto hermano. Era tímido, retraído y muy bajo, con rasgos casi infantiles. Estudió en colegios e internados y luego en la Universidad de Edimburgo. Con una enorme afición literaria, leía cuentos, obras de teatro, novelas de aventuras etc… Tras casarse, tuvo un matrimonio infeliz y se divorció. En relación con el sexo, no se le conocen intereses, relaciones o tendencias en toda su vida. Adquirió enorme relación de amistad con la familia Llewelyn-Davies, al principio con sus hijos y su institutriz en los jardines londinenses de Kensington Gardens, y posteriormente con la madre y el padre, a quienes conoció casualmente en una cena de gala. Frecuentaba su hogar, y tras la muerte del padre y de la madre, Barrie fue el apoyo emocional y económico de los hijos, los cuales a su vez tuvieron en su mayoría tristes finales: temprana muerte y/o suicidios. Ellos y sus lecturas inspiraron a Barrie el relato de Peter Pan y Wendy. Así pues, el mito nació en su cerebro tras un encuentro fortuito en un parque de Londres.

Reseñemos una serie de hechos y datos de la Obra:

- Peter Pan aparece por una ventana, sin sombra (concepto

junguiano), y quiere recuperarla.

- Wendy, que sabe cuentos, le cose su sombra.

- La institutriz de la familia Darling es la perra Nana, muy querida por la familia, salvo por el padre, que le “odia”.

- Peter Pan y los niños perdidos no saben cuentos, y aparentemente ese es el motivo de llevar a Wendy y sus hermanos a la isla de Nunca Jamás (Neverland).

- Allí se llega volando, pensando en algo maravilloso y con polvo de hadas , "cogiendo la 2ª estrella a la derecha y siguiendo todo recto hasta el amanecer".

- Neverland es un “ecosistema” muy peculiar, según vemos a continuación.

- Allí la vida es inconsciente y sin normas, salvo algunas que impone el propio Peter Pan y que luego mencionaremos.

- Sin Peter Pan la isla “duerme”.

- Existe una constante persecución entre los habitantes de la isla (niños, indios, piratas y cocodrilo).

- Su ecosistema es cerrado, se repiten acciones y Peter Pan es su “genio animador”.

- Wendy y Peter hacen de madre y padre de los niños perdidos, pero a Peter no le gusta.

- Peter es “objeto de deseo” de Wendy, Campanilla y Tigrilla, sin que él se “entere”, ni lo desee.

- Peter Pan prohibe hablar de las madres, además nadie puede ser como él ni parecérsele , y nadie le puede tocar.

- Para Wendy, Peter es el primer escarceo amoroso y doloroso, y juega a ser madre. Para Peter, Wendy es una madre que cuenta cuentos: “¿Cuáles son tus sentimientos hacia mí?”,... “Los de un hijo devoto”.

- El capitán Garfio, aunque pirata, es humano, educado como los caballeros ingleses, y sufre, teme el tic-tac del reloj del cocodrilo (el tiempo) y finalmente muere a manos de Peter Pan.

- Campanilla se bebe el veneno que Garfio prepara para Peter, y en las obras de teatro se salvaba si los niños aplaudían.

- Peter no quiere volver a Londres, ni quedarse sólo, y se echa a dormir, pero promete volver todas las primaveras a por Wendy.

- El barco pirata vuela, Wendy y sus hermanos vuelven con su familia y adoptan a los niños perdidos.

- Peter vuelve mucho después, cuando Wendy ha crecido, se ha casado y tiene una hija, Jane, quien a su vez se va con Peter a Neverland.

- Peter Pan olvida a Garfio y a Campanilla, en realidad Peter olvida siempre todas las cosas y personas, siempre sin memoria, no es una amnesia, salvo la fijación que tiene con Wendy, a quien nunca olvida.

- Todos los años por Navidad, había cambios en la obra de teatro que dio origen a la novela.


La obra evolucionó así:

- The Boy Castaways (1901).

- El pajarillo blanco (1902).

- Una obra de teatro con manuscrito anónimo (1904), con la historia conocida que cambiaba cada año.

- Cuando Wendy creció: una ocurrencia tardía (1908).

- Peter Pan y Wendy (1911), novela, según la obra de teatro no publicada aún.

- Propuesta para un guión cinematográfico de Peter Pan (1924), que Hollywood no tuvo en cuenta. El posterior definitivo sería más fiel a la obra.

- La mancha de Peter Pan (1926), (la mancha era el orgullo, o la soberbia).

- Peter Pan o el niño que no quería crecer (1928). Primera impresión de la obra de teatro. Con dedicatoria a los 5 hermanos Llevelyn-Davies.


Los géneros literarios en que se basa la obra son:

- Las novelas de aventuras:

- La isla del coral ( que por oposición dio origen al “Señor de las moscas”).

- La isla del tesoro (1883), de R.L. Stevenson, (escocés y conocido de Barrie).

- La pantomima inglesa: Género teatral, familiar y de Navidad basada en la Comedia del Arte y en cuentos tradicionales.

Era un teatro musical con orquesta, canciones con público, chistes,gags, magia, etc… Este género tenía ciertas convenciones:

1. El personaje principal era un niño, representado por una actriz en mallas.

2. Una mujer era representada por un actor (hombre).

3. Aparecían seres sobrenaturales: duendes, hadas, etc…

En el caso de Peter Pan, el padre de la familia Darling y el Capitán Garfio eran representados por el mismo actor.

Barrie llevó a los hermanos Llevelyn-Davies a una pantomima de estilo Fairy Play: “Blue bell in Fairyland”.


La obra Peter Pan se presta a interpretaciones psicoanalíticas, tanto freudianas basadas en el sexo, como junguianas basadas en los arquetipos colectivos y/o la mitología. Peter Pan abarca desde la figura del niño “muerto” hasta la del
arquetipo eterno. (Es importante recordar que en “El pajarillo blanco”, Peter Pan es un bebé que sale volando a una isla de pájaros y hadas, y cuando se da cuenta de que él no es un pájaro, vuelve a casa , pero su ventana la encuentra cerrada con barrotes, y ve a su madre sosteniendo en brazos a otro bebé…)

Interpretación freudiana:

Peter Pan:

- Complejo de Edipo fallido.

- Fijación con la madre. No superado su rechazo y busca sustitutas en otras mujeres, pero con la relación erótica imposibilitada.

- Hostilidad absoluta hacia la figura eterna: el Capitán Garfio.


Wendy:

- Complejo de Edipo maduro, o complejo de Electra.

- Nada especial en la relación con su padre, el señor Darling.

- Admira e imita a su madre, la señora Darling, y busca tener una pareja y formar una familia.


Interpretación junguiana:

Crítica al pansexualismo de Freud por parte de Jung. Se propone  la idea de los “arquetipos” del inconsciente colectivo. En Peter Pan se expresa el arquetipo del niño eterno, “puer eternus”, presente ya en diversos personajes de la mitología clásica:

- El dios Pan.

- El dios Hermes (Mercurio).

- Cultos de fertilidad antiquísimos, representando a la diosa madre Tierra y su hijo el grano de cereal, ceremonias de muerte y resurrección:

- Osiris e Isis.

- Atis y Cibeles.

- Deméter y Perséfone ( misterios de Eleusis).

El “puer” solía tener un mal final con la Diosa Madre, si un dios padre (Senex) no le salvaba compensando y contrarrestando a la diosa madre. Es el caso de Dionisos, cuyo padre era Zeus. El senex representaba al padre ordenador, la ley, la sabiduría etc…
La Sombra, como lado oscuro y perverso de cada persona, aunque sea de forma inconsciente, que aflora sólo a veces, y que conviene conocer y asumir para vivir mejor con ella.

En otro orden de cosas, existe un conflicto generacional evidente en la obra entre niños y adultos en general, y entre Peter y Garfio en particular (arquetipos). En la vida “real” en Londres, ese conflicto es evidente entre los niños enfadados y sus padres, y en Neverland entre Peter Pan y Garfio. En las representaciones de teatro, el padre de la familia Darling y el capitán Garfio eran representados por el mismo actor. En Neverland, Peter Pan respira rápido para matar adultos, uno con cada respiración: los adultos merecen morir y sus vidas no valen especialmente mucho ( a reflexionar, hoy día y siempre).

Peter Pan no tiene afectos duraderos. Peter Pan vive inmerso en un éxtasis de acción en el presente.
Garfio vive sumido en, y limitado por, el Tiempo. Es humano, y tiene pasado y futuro.
 Hay que precisar que Peter pan no es eterno, sino que vive más acá del tiempo: no le afecta ni le importa. No tiene sentido del tiempo, no piensa en el pasado ni en el futuro. La vida para él es juego o aventura, no calcula las consecuencias de sus acciones, saborea cada acción desgajada del contexto. Wendy, en cambio, es precavida.

Peter Pan:

- No planifica nada, se guía por la intuición, y tiene suerte o improvisa.

- No recuerda nada ni a nadie, salvo a Wendy.

- En consecuencia, no tiene conciencia de sí mismo, y no tiene afectos reales y auténticos, sino un egoísmo tiránico.

- No es humano.


El capitán Garfio:

- Tiene una inteligencia planificadora.

- Recuerda su vida pasada, la añora y la tiene presente como ideal nostálgico.

- Tiene un modelo de conducta ético-moral, aunque no lo cumple, y sufre por ello.

- En consecuencia, tiene una identidad conflictiva, con una conciencia de finitud y de desgarro interior.

- Teme al tiempo y a la muerte, conoce su propia finitud ( el cocodrilo,el reloj, y el tic-tac).

- Se queda sólo, viejo y acabado, mientras los niños se burlan de él y le rodean. Él recuerda sus tiempos de Eton, y Peter Pan le empuja a la muerte.

- Es humano.


La idea y el rol de la niñez y de la juventud a cambiado y se ha modificado a lo largo del tiempo. Por ejemplo en la Edad Media, los niños vivían como los adultos muy pronto, a partir de los 6-7 años. A fines del siglo XIX y principios del siglo XX, aparece el concepto de juventud adolescente, y también a comienzos del siglo XX aparece en Europa un nuevo ideal de juventud, tanto política como social y estéticamente.
¿A qué se opone Peter Pan?: a crecer, a tener responsabilidades con las otras personas, y a jugar un rol social (madurez, familia, trabajo), y a cumplir con las expectativas que puedan tenerse de él, y a calcular las consecuencias de sus acciones. En este sentido el opuesto a Peter Pan no es Garfio, sino el padre de Wendy, el Sr. Darling, perfecto representante de la clase media de la sociedad inglesa de principios del siglo XX, en una Europa con estados-nación imperialistas, burgueses, belicistas y colonialistas.

El Sr. Darling es calculador, trivial y bienpensante. La Sra. Darling, en cambio no lo es, y conserva aspectos “misteriosos” e “inobtenibles” en su personalidad y modales. En este sentido, tanto Peter como Garfio son “ outlaws”, gentes fuera de la norma social: marginados e ilegales. En efecto, ambos lideran, juegan y matan.

A lo largo de la Historia, el rol de la edad no ha sido algo natural y fijo, sino cambiante en función de la economía, de la sociedad, y han ido cambiando las funciones y relevancia de los distintos grupos de edad de la población de cada área cultural. Es decir, la niñez, la adolescencia y la juventud han ido variando en existencia, periodos y roles a lo largo de la Historia, hasta la actualidad. Han cambiado los ritos de paso antropológicos y sus roles sociales. Los clásicos hablaban de juventud, madurez y senectud. El sistema romano de edades para varones con ciudadanía era según Varrón: puer, adulescens y juvenis. Según Isidoro de Sevilla : infans, puer, adulescens, juvenis, gravitas y senex.
Las niñas con ciudadanía eran “puella” hasta el matrimonio, y luego “matronas”.
Para los esclavos no había grupos sociales de edad, daba igual, no existían como personas. (También en la época victoriana y eduardiana inglesa el sistema y rol de edades de las clases altas y el proletariado eran muy diferentes, así como muy ofensiva la consideración moral que las clases altas tenían del proletariado, lo cual “justificaba” a sus ojos la rígida diferencia de clases y la discriminación social, económica y laboral de la época).

En la Edad Media se difumina la niñez como grupo social diferenciado. En un mundo rural, con cultura oral, trabajo desde edades tempranas, hábitat doméstico común, juegos y diversiones comunes, casi todo era indiferenciado.
En los siglos XVI y XVII, niños y adultos vestían igual, es decir, la ropa no era función de la edad, sino de la clase social.
El cambio de consideración de la niñez vino de nuevo con los modales y con la educación. En la Edad Media la clase noble tenía “courtoisie”, con reglas iguales para jóvenes y adultos. Hacia el siglo XVI la cortesía se sustituye por la “civilité”, con reglas dirigidas a los niños este caso, los de clase alta claro, quienes debían aprender modales y escritura. Desde el Renacimiento se dan cambios en el rol de la infancia, al ser necesaria una época de la vida para aprender modales y educarse. A lo largo del proceso de civilización, ha habido un largo proceso de cambio de comportamientos y de estructuras de poder, hasta la actual sociedad moderna occidental. (Norbert Elias).

La niñez se convierte en una etapa de la vida que sirve para educarse, aprender a controlar los instintos e internalizar la coacción social de vigilancia y control como sistema de poder.(En la novela de Peter Pan, Wendy y Garfio tienen modales, los padres de Wendy también,obviamente, pero Peter no tiene modales…).

La imprenta de tipos móviles de Gutenberg (1456), tuvo una enorme incidencia social y cultural, y fue determinante para:

- El humanismo renacentista y su pedagogía, y…
- La reforma protestante, con su lectura de la Biblia en lenguas vernáculas y las escuelas parroquiales.

En la época clásica y a partir del siglo XVI en Europa hubo escuelas, aunque no para todos, claro. En la Edad Media no había escuelas, era en los monasterios donde se aprendía, y sólo los monjes.
La escuela supuso horarios, vestidos y un lenguaje o jerga “especial”, con compañía de la misma edad, no como en el ámbito doméstico. La niñez supuso y supone hoy alfabetización, escritura, escolarización, aprendizaje, modales y cultura impresa (lectura y escritura).

Con los cambios en los medios de comunicación también cambió el rol de las edades, (como ha pasado con la TV, que “igualó” edades, y ahora vuelve a pasar con Internet, esta vez aventajando a la juventud en algunos aspectos, y cambiando roles y valores en otros). El “cambio escolar” supuso vestido y espacios propios para los niños.

En el siglo XVII en Francia, por ejemplo, los niños aristócratas vestían diferente según la edad y el estatus. Aunque surge una nueva moda de vestir, los niños y la clase baja se sigue vistiendo según la moda arcaica. Se daba cierta ambigüedad en los vestidos de niños y niñas desde el siglo XVII hasta comienzos del siglo XX. En el siglo XX, a partir de cierta edad cambiaba el vestido (pantalones cortos, largos, batas, puestas de “largo”, etc…).

En la Inglaterra de la época victoriana y eduardiana, finales del siglo XIX y comienzos del XX), los niños vivían en el piso superior de la casa, en la “nursery”, con su institutriz.
En esa época, cambió el rol de la mujer de clase media, que pasó de ayudar a su marido en el negocio familiar, a administrar la casa y el servicio doméstico. El marido generalmente pasó a trabajar como empleado en el exterior del hogar, en bancos, empresas, administración, funcionariado etc…organizaciones todas ellas requiriendo una estricta disciplina, control, vigilancia y planificación calculadora, (como el ejército del Imperio, o las fábricas de la revolución industrial).

Cuando Peter Pan llega volando a la ventana, es precisamente eso lo que ve: una “nursery” victoriana, que por cierto Wendy estaba a punto de abandonar ya, para pasar a su propio cuarto (rito de tránsito), y una clara estructura de edades, con distinción entre niños y adultos, con distinto grado de disciplina internalizada:

- Adultos disciplinados con modales rígidos,

- Niños en proceso de educar y disciplinar (modales, escolarización, etc…).

El niño ha de aprender lo que la sociedad ha ido “aprendiendo” en su proceso “civilizador”. (En este ámbito educativo, como en la biología, la ontogénesis reproduce la filogénesis, es decir, el desarrollo del individuo evoluciona como la evolución de su especie).
La educación y la disciplina reproducen la civilización, y la disciplina se convierte en una forma de poder. En la sociedad burguesa moderna, el poder se ejerce sutilmente, no hay ya castigos ejemplares y espectaculares, el poder se infiltra en la vida cotidiana, y afecta a todas las relaciones, porque pasa a estar basado en la vigilancia. Es el modelo panóptico del poder, que lo ve todo, y se emplea en colegios, internados, asilos, conventos, cárceles, fábricas, y por supuesto en el
ejército: vigilancia y disciplina. (Michel Foucault).

En el siglo XIX la disciplina comienza en la niñez, según la clase social y el género/sexo:

- Para la clase baja, se suponía impensable o implanteable la disciplina en el ámbito familiar.

- En el caso de las mujeres se suponía una disciplina natural, no aprendida. En la novela, los niños, y por supuesto Peter, se rebelan contra la disciplina, pero Wendy no lo hace así. El niño tiene “derecho” a rebelarse y jugar, pero la niña carece de ese “derecho”.

Las sociedades europeas se modernizan a principios del siglo XX, entendiendo la modernización como un “desencantamiento” (Max Weber, 1864-1920, considerado padre de la sociología), se vive según la “racionalidad”, sin pensamiento mágico, ni poderes ocultos, (mejor decir que los poderes ocultos pasan a estar en este mundo real…).
La sociedad racionalizada está basada en el control supuestamente racional, basado en el cálculo y la previsión, fundamentos de la teoría de las ciencias modernas.
En la práctica, se subordina la vida a un sistema social racional, supuestamente eficaz, con horarios laborales fijos, economía capitalista e instituciones burocráticas.
Esta racionalidad es instrumental, y por tanto un valor como medio para un fin, válida para la ciencia, aunque de dudosa ética en su aplicación económica al incremento de la eficacia y la maximización del beneficio. De hecho, se produce una reacción en contra de la racionalización de la vida en:

- Distintos puntos de Europa: Alemania, Inglaterra, Italia, Francia,

- En ámbitos estéticos, políticos y sociales,

- En el núcleo de todo ello surge un nuevo ideal de juventud, basado en la aventura y la rebeldía.

Antes de la Primera Guerra Mundial, y en el período entre ambas  guerras mundiales, ocurren los siguientes acontecimientos a este respecto:

- En Inglaterra, James Barrie escribe “Peter Pan y Wendy” (1904-1911).

- En Italia y Francia, surge el Futurismo en 1909.

- En Alemania surgen los movimientos juveniles de la “Jugend Bewegung” (1900-1933).

- En Rusia ocurre la revolución soviética y nace la URSS (1917).

En 1909 apareció en Le Figaro un manifiesto escrito por Filipo Tomaso Marineti: el Manifiesto del Futurismo. En él se ensalzaba lo contrario de la razón y el cálculo: el peligro, la energía, la temeridad, el valor, la audacia, la rebelión, etc…
(En Peter Pan, dice Peter: “¡la muerte será una gran aventura!”). Este movimiento futurista era agresivo, febril, “de bofetada y puñetazo”, amante de la técnica del momento (coches, cine, industria, etc…), y originó:

- En Alemania, las organizaciones estudiantiles urbanas, que idealizaban la juventud, la naturaleza, la comunidad vs. la sociedad, etc…y fueron semilla del totalitarismo alemán: el nazismo y el Tercer Reich.

- En Italia, la juventud moderna, laica e industrial fue semilla del totalitarismo italiano: el fascismo.

- En Rusia, “el hombre nuevo” originó otro tipo de totalitarismo: el comunismo.

Así que la juventud de principios del siglo XX en Europa, aguerrida y aventurera, anti-burguesía decadente (egoísta y calculadora), acabó en los movimientos totalitarios europeos: fascismo, nazismo y comunismo.
Y la juventud se alistaba masiva y voluntariamente para luchar en la 1ª Guerra Mundial…
Después de la Segunda Guerra Mundial, la adolescencia surge como una franja de edad que crece y crece.

El modelo panóptico de dirección unidireccional del control y del poder, que no se percibe pero se infiltra en la vida cotidiana, origina una conducta determinada por la sensación de continua vigilancia (Orwell en1984), originando un poder basado en la cultura de la vigilancia y de la conducta disciplinada.

Por otro lado, la familia extensa pasa a ser familia nuclear, padres e hijos. (Hoy día, más del 50% de las familias son familias “atípicas”: monoparentales, homo, etc…).

En el siglo XIX las relaciones de poder se basaron:

- en la edad (niños/adultos), según la “cantidad” de disciplina internalizada ,

- en la capacidad para la producción de bienes y servicios (hombres), o

- para la reproducción (mujeres).

(Recordemos que Peter Pan es “asexuado”, no tiene disciplina, no produce y no quiere crecer).
Los niños de dicha época eran y han sido vigilados y educados en casa y en el colegio, muy especialmente en temas sexuales, y se crea en torno a ella un tabú de pudor y vergüenza.
No ha sido así siempre, hasta el siglo XVIII no hubo tal, vino con los reformadores del Siglo de las Luces, antes y después de la Ilustración y de las Grandes Revoluciones (Independencia de USA, Francesa, etc…
Otro hito posterior, importante como punto de inflexión en este tema, ha ocurrido a mediados del siglo XX, con los anticonceptivos, que han permitido “separar” en el sexo la reproducción y el placer.

Hay una evolución desde la novela original hasta las versiones modernas del cine. De la niñez con tabúes a la adolescencia sin tabúes. La novela original se escribió en una Inglaterra victoriana y eduardiana, con un Imperio Británico basado en el ejército, la administración y la revolución industrial.La educación era estricta, así como la vigilancia y el control de los niños y su sexualidad, tabúes incluidos .El control abarcaba  hasta los sueños, y en la obra se menciona que las madres “miran en las cabezas de los niños”.De hecho, Peter no lee, ni tiene sentimientos sexuados, pero Wendy sí, lee y sabe cuentos, y tiene sentimientos sexuados, y desea dar “dedales”, o sea besos, a Peter. Lo cual ocurre en los primeros avatares
de la obra, pero luego james Barrie nos describe a un Peter que no se deja tocar por nadie,( entre otros aspectos de su “dictadura” en Neverland, ya mencionados).

En las últimas películas sobre Peter Pan, por ejemplo la de 2003, se acepta ya la adolescencia como un hecho natural y de pleno cambio hormonal. El 2003 no es la época de James Barrie, y Peter se adapta a la adolescencia, más o menos sin tabúes, y entre Peter y Wendy se da una complicidad inocente, pero pasando del “¿Es mentira que ellos sean nuestros hijos, no?”, en la obra original , a la ilusión de una pareja adolescente, o lo que es lo mismo a los “Caballero, es Ud. descortés e incompleto” e “Imagina que vuelves y Wendy tiene a otro que ocupará tu lugar” de la película. La adolescencia marca un nuevo escenario de edades, lo cual es una “herejía” para el mito de Peter Pan, que no puede cambiar ni crecer, ni dejar de ser niño para ser adolescente.
En la actual sociedad juvenil, el adolescente está creciendo mientras que el adulto ya ha crecido. La utilización del término adolescente o “teenager”, crece desde 1900 para “adolescens”  y aparece en 1960 para “teenager".

En 1983, Dan Kiley escribió un libro titulado “Los hombres que nunca crecen. El síndrome de Peter Pan”. En él  trata de los hombres que se niegan a asumir responsabilidades o compromisos hacia una pareja, y el “complejo de Wendy”, que es su “espejo” de mujer, que acepta el síndrome de Peter Pan y le “cuida” como una madre y también su pareja “inferior”.
Según Kiley, este tipo de hombres tiene una crisis vital aguda entre los 23 y los 25 años, y a partir de los 26 años entran en un descontento crónico.También según Kiley, en realidad se manifiestan en esta pesonalidad 7 síndromes y 6 síntomas, los cuales evolucionan con los años.

Los 7 síndromes serían:

1. Parálisis emocional.

2. Dilaciones en tomas vitales de decisión (procrastinaciones).

3. Impotencia social.

4. Pensamiento mágico.

5. Relación materna protectora.

6. Relación paterna distante.

7. Fijación sexual.


Y los 6 síntomas serían a su vez:

1. Irresponsabilidad.

2. Ansiedad bipolar.

3. Soledad social.

4. Conflicto de identidad sexual

5. Narcisismo (como proyección en otros de su personalidad, que no acepta).

6. Machismo.

Los 4 primeros síntomas se presentarían entre los 12 y los 17 años, y los dos últimos con más de 18 años.

 En realidad este síndrome describe algo relativamente común socialmente, y no una patología individual, que implicaría la necesidad  de tratamiento psiquiátrico o psicológico, parece más bien la descripción de un nuevo rol social de la juventud actual, que al fin y al cabo es la que “toca” en cada época. La tesis del síndrome de Peter Pan, que no comparto o al menos lo dudo, presupone un proceso de maduración natural que no existe, porque se trata de una función social, política e histórica. Aceptar responsabilidades y la madurez “cuando toca” es algo sano, y resistirse a ello sería lo patológico.

La tesis del síndrome asume una comprensión conservadora y aproblemática de los roles de género/sexo. El problema surgiría, según esa tesis, cuando un varón no asume una determinada masculinidad, y a la mujer le presupone la voluntad de buscar siempre un compromiso estable, cosa que no es ya cierta. Además, ignora el cambio en las condiciones político-sociales en cada época histórica.

En fin, me “cae” mejor el capitán Garfio que Peter Pan, porque es humano, real, envejece, tiene carencias y miedos, tiene modales y educación, y en definitiva es mortal…