viernes, 31 de julio de 2020

Diosas, dioses, humanos, géneros y parejas.

Imágenes 
de una mujer y un hombre
Cromagnones 
deducidas de sus restos y de su ADN.
     
                             ◇

La historia de la Creación del libro de Génesis está elaborada a partir de mitos populares del mundo antiguo sobre los orígenes del cosmos (principalmente de Mesopotamia y Egipto). 
Según los especialistas en el Génesis bíblico, encontramos dos relatos distintos sobre la Creación procedentes de fuentes distintas (éstos son Gn 1,1- 2,4a; y el segundo 2,4b-25): el primero está relacionado posiblemente con la historia akadia del Enuma Elish y el segundo, el del Gan-Eden o huerta-jardín del Edén (dos palabras sumerias, que se refieren al jardín donde habitará el ser humano en el plano escatológico, es decir, al final de los tiempos).
Generalmente los especialistas identifican y comparan el carácter mítico de Génesis 1-11 con las mitologías de algunas culturas cercanas a Israel. Por tanto, para comprender la Creación - tal como figura en el Génesis - se debería al menos fijar la atención en obras como la Enuma Elish (relato babilónico de la creación ya antes mencionado), la Épica de Atrakasis (o Atrahasis) y los textos egipcios de la creación (uno de Menfis y otro de Hermópolis).
El Génesis está escrito con el lenguaje del mito y con una estructura poética que es totalmente precientífica, aunque la presentación de las ideas de su mensaje no presenta la ingenuidad característica del politeísmo arcaico.

Dicho esto, comenzamos con una cita del Génesis que contiene una realidad humana y vital que es verdad verdadera, aunque quizás hubiese sido posible contarlo en otro orden, empezando por la mujer, o mejor aún mujer y varón a la vez. Pero los tiempos eran los que eran hace unos 3.800 años, así que el asunto se narra así tal cual y hay que ponerlo en contexto, sin permanecer anclado
en su literalidad:

 "Y dijo el Señor Dios:
'No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.' "
(Génesis 18-23)

'Idónea' engloba aquí un mundo entero de adjetivos. Según el texto, más que algo planificado parece una decisión 'in situ' y 'ad hoc', seguramente sea cosa del enfoque del narrador y su época. En todo caso, la solución del problema fue buenísima y literalmente divina: la
mujer.

Esto, claro está, según la versión semítica y monoteísta de un Dios Creador y Padre: un Yahvé masculino, celestial, patrilineal y patriarcal.

Al leer cuidadosamente el texto del Génesis, existe una disyuntiva porque hay dos versiones sobre cómo creó Dios a la mujer:

La primera dice: 

“ Y Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, varón y mujer Él los creó.”
(Génesis 1, 27)
Es una versión igualitaria en tiempo y forma.

Y la segunda dice: 

“Dios hizo que el hombre cayera en un sueño profundo y mientras estaba dormido, tomó una de sus costillas y con eso, el señor Dios creó a la mujer."
(Génesis 2, 4-25)
No es una versión tan igualitaria ni en tiempo ni en forma. El hombre había sido creado previamente con arcilla y la mujer deriva del hombre posteriormente y para su ayuda.
El hombre es creado semejante a Dios y la mujer es creada semejante al hombre, pero no al mismo tiempo, ni de la misma manera, ni con los mismos fines.
Todo un lío que Darwin aclararía mucho tiempo después para nuestra sorpresa, en el siglo XIX de nuestra era, hace cuatro días como quien dice.

Para los indoeuropeos politeístas de aquella época estaba todo el asunto menos claro aún, pues
creían en generaciones de dioses y diosas, siendo el 'jefe' un dios masculino, un dios padre o hijo que destronaba a la ancestral Gran Diosa femenina, para endiosarse él, un Cronos, un Zeus, un Júpiter: patriarcal y solar.
De los mortales hombre y mujer no se preocupaban gran cosa, ni se explicaba casi nada, se asemejan a ellos porque eran fruto de su imaginación mítica, castigaban o ayudaban según los casos, los sacrificios y las propiciaciones. Que se lo pregunten si no a Prometeo, o a Sísifo, o a Pandora. Ni el fuego quisieron darnos, hubo que robarlo, y todos los males salieron de la caja de una mujer. Era preciso mucho tiento para equilibrar 'Hybris' y 'Némesis'.

Y así fue creído desde la Edad del Bronce, con perduración parcial pero progresiva hasta la actualidad, no en todo el mundo por igual, en nuestro entorno con las tres religiones monoteístas, que por orden de antigüedad son:
Judaísmo, Cristianismo e Islamismo, las religiones del Libro.

En el caso cristiano con matices trinitarios añadidos, si bien no del todo originales porque había precedentes femeninos y masculinos que luego comentaremos:
Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo, Trinidad Divina de Personas Distintas en un solo Dios Verdadero, y la Virgen María, representada muy significativamente con elementos muy difundidos en la Antigüedad: con el Niño Divino, la luna, la serpiente, un manto azul y a veces con la Paloma, ave que en su caso simboliza al Espíritu Santo. Todo ello utilizado arcaicamente para representar el mito de la Gran Diosa o Diosa Madre, paleoeuropea y preindoeuropea.

Pero una versión más arcaica del Génesis, paleoeuropea y preindoruropea, hubiese sido femenina, matrilineal-matriarcal y lunar, existente desde el Paleolítico y el Neolítico y también con perduración hasta la actualidad:
una diosa con un niño divino, la luna, un ave, una serpiente (astucia, sabiduría, poderes mágicos) y sin compañero masculino concreto, aunque éste estuviese colectiva y simbólicamente representado por un animal con cuernos: un toro, un carnero o un macho cabrío, todos ellos potencial y realmente sacrificables y usualmente utilizados para juegos y sacrificios.

Con el cristianismo, la diosa virgen o femineidad arquetípica fue subliminalmente representada, sustituída y personificada en la Virgen María.

La Gran Diosa ancestral, en sus múltiples versiones, había sido ya sustituída por dioses masculinos posteriores, que solían pasar a ser su esposo, como en el caso de Osiris - Isis en Egipto y de Zeus
- Hera en Grecia.

El símbolo masculino, con cuernos, con el cristianismo se sataniza y pasa a ser diabólico: Satán, el diablo, el ángel caído.
Ya había existido una Lilith diabólica, sensual y femenina, una figura de mujer legendaria de la mitología mesopotámica y de la demonología judía.
El origen de Lilith se remonta a Lilitu y Ardat Lili, dos figuras femeninas de la mitología mesopotámica (sumeria, acadia y 
asiria) relacionadas con el espíritu del viento. Lilith a veces se considera Reina de la Noche, diosa de la oscuridad o demonio maligno, Lilu. En los nombres de esta familia de demonios aparece la palabra lil, que significa ‘viento’, ‘aire’ o ‘espíritu’.
Lilith aparece mencionada dos veces en la Tablilla XII de la Epopeya de Gilgamesh, narración épica acadia de poemas sumerios de 2100 a.C, si bien esta tablilla no consta en el original de las tablillas en babilónico antiguo, fue añadida posteriormente cuando se llevaron a cabo las traducciones y recopilaciones al acadio y al asirio. 
Los judíos que vivían en Babilonia 
llevaron a su tierra de origen la creencia en esta criatura maligna, cuyo nombre Lilit fue adaptado a la fonética del hebreo como Lilith, y se puso en relación con la palabra 
parónima hebrea laila, ‘noche’.

La Gran Diosa o Triple Diosa en sus aspectos de doncella-virgen y de madre del niño divino se personificó en la Virgen María.

Las versiones de ancianas sabias de la Triple Diosa (doncella-virgen, madre, anciana sabia) pasan a ser consideradas 'brujas' con posterioridad.

Y las trinidades, la de la Triple Diosa paleoeurooea (doncella-madre-anciana) y el posterior Triple Dios indoiranio (Brahmā - Shiva - Visnú), son homotéticas de la Trinidad cristiana del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo (significado en forma de paloma, como Espíritu y ave simbólica).

La versión paleoeuropea del versículo del Génesis con que comienza este artículo no existe.
Seguro que la narración no hubiese tenido ese formato masculino, la visión del mundo hubiese sido otra, distinta y femenina. Pero intentando hacer una mera traslación paralela sería:

"Y dijo Nuestra Señora la Diosa Gran Madre:
'No es bueno que la mujer esté sola; le haré ayuda idónea para ella' "

La gran cantidad de figuras femeninas en el arte portátil del Paleolítico Superior basta
como prueba del papel hegemónico de la mujer en los grupos humanos prehistóricos.

La Gran Madre, o la Naturaleza, que ha coexistido con una visión humana animista desde el Paleolítico hasta la actualidad, es una Gran Diosa con muy diversas advocaciones en cada tiempo y lugar:

•Lilith
•Inanna
•Ishtar
•Isis
•Ashera 
(Esposa de Yahweh en las mitologías semíticas arcaicas del  Levante Mediterráneo, antes de y hasta el monoteísmo monolatreico patriarcal hebraico, fomentado y exigido por los profetas y sacerdotes yavistas a los reyes de Israel y Judá.)
•Parvati
•Uma
•Gauri
•Durgā
•Mahadevi
•Shakti
•Kāli 
(dominadora de Brahmā-Shiva-Visnú)
•Brimo
•Eirú
•Mari 
(diosa vasca - euskal jainkosa)
•Hécate
•Gaia
•Gea
•Hera
•Hestia
•Cibeles
•Circe
•Medea
•Deméter
•Perséfone
•Kore
•Afrodita
•Atenea
•Ártemis
•Venus
•Vestia
•Diana
•Ceres
•Juno
•Minerva
•Santa Maria Virgen
•Sainte Mary
•Santísima Virgen María
• La Santa Madonna
•Nôtre Dame
•Nuestra Señora
•Andra Mari
•Virgen María
•Gran Diosa
•Triple Diosa 
(doncella-madre-anciana)
•la Luna
•Selene
•Goiko
•Ilargi
•Ilazki
•Argizagi
•Gran Madre
•La Diosa
•Ama Lur
•Pachamama
•La Naturaleza

En origen, el varón fue compañero cazador, subalterno y fecundador de la mujer: sabia, astuta, poderosa, bella, maga, fértil y hegemónica.
Quizá compañero en un sentido menos exclusivo y más colectivo, más puntual y menos duradero.
¿Era la mujer quien 'echaba los tejos' y elegía varón? (sigue siendo así en nuestros lares, normal y sutilmente. Si alguno cree lo contrario se lleva a engaño).

El matrimonio como pareja duradera y procreadora surgió tardíamente, y el matrimonio romántico, por amor mútuo y libre elección, es algo moderno y de ayer, como quien dice.

•En el principio de los tiempos, los humanos tendrían matrilinealidad matriarcal con poliandria.

•Después surgieron los grupos con patrilinealidad patriarcal con poligamia.

•Posteriormente surgió el matrimonio patriarcal de pareja monógama.

•Actualmente el matrimonio (religioso, civil o de pareja de hecho), es voluntario, igualitario, optativo y en pareja monógama, (florituras aparte).

Y a veces, ni se sabe, porque el mundo y los seres humanos andan, como se suele decir muy expresivamente en castellano:
'a salto de mata'.

@fga51

Verano de 2020

                                 
Figura minoica femenina en fresco de Akrotiri en Tera, 
actual Santorini,
en el mar Egeo.



Lilith, representación pictórica moderna.

domingo, 26 de julio de 2020

Munduko maitasun olerkirik zaharrena. / El poema de amor más antiguo del mundo.

•Munduko maitasun olerkirik zaharrena.


Nire bihotzeko senargaia, maitea;
Zure xarma eztia bezain gozoa da.
Nire bihotzaren maitea, nire maitea;
Zure xarma eztia bezain gozoa da.

Zuk liluratu nauzu, libreki zugana joango naiz;
Mutil-laguna, zurekin ohera ihes egin nahi dut.
Zuk liluratu nauzu, libreki zugana joango naiz;
Maitea, zurekin ohera ihes egin nahi dut.

Nire senargaia, gauza zoragarriak egingo dizkizut;
Nire altxor gozoa, eztia eramango dizut.
Gelan, eztitan blai,
Goza dezagun zure xarma eztiaz.
Maitea, gauza zoragarriak egingo dizkizut;
Nire altxor gozoa, eztia eramango dizut.

Senargai neurea, maite banauzu,
Hitz egizu nire amarekin, eta zuri errendatuko natzaizu;
Aitarekin hitz egin eta zuri emango dizu ni opari gisa.

Badakit zuri nola plazer eman;
Mutil-laguna, lo egin nire etxean egunsentiraino.
Badakit nola poztu zure bihotza;
Laztana, lo egizu nire etxean egunsentiraino.

Maite banauzu,
maitea, egizkidazu gauza gozoak.

Ene jauna, ene jainkoa,
ene jauna eta ene jainko babeslea,
ene Shusin, Enlil-en bihotza pozten duena,
Nahiago nuke gauza zoragarriak egingo bazenizkit!
Zure lekua, eztia bezain gozoa. Nahiko nuke zure eskua haren gainean jarriko bazenu!

Jarri eskua bere gainean kopa baten estalkia bezala;
Luzatu eskua bere gainean kopa baten estalkia bezala.

(Nippurreko sumertar anonimoa, duela ~ 4050 urte, taula kuneiformea)

Oharra:
Olerki anonimoa.
Uste denez, Shusin sumertar erregearen emaztegai batek errezitatu zuen, K. a. 2037 eta K. a. 2029 bitartean gobernatu zuena. XIX. mendearen amaieran Nippurren, Irakeko hegoaldean, antzinako Mesopotamian, Eufrates eta Tigris ibaien artean, arkeologoek aurkitutako buztinezko taulatxo zahar batean grabatua dago.

☆

•El poema de amor más antiguo del mundo.


Novio de mi corazón, amado mío;
tu encanto es dulce, dulce como la miel.
Querido de mi corazón, amado mío;
tu encanto es dulce, dulce como la miel.

Tú me has cautivado, libremente iré hasta ti;
novio mío, quiero escapar contigo a la cama.
Tú me has cautivado, libremente iré hasta ti;
querido mío, quiero escapar contigo a la cama.

Novio mío, te haré cosas deliciosas;
dulce tesoro mío, miel te llevaré.
En la alcoba, empapada de miel,
gocemos de tu dulce encanto.
Querido mío, te haré cosas deliciosas;
dulce tesoro mío, miel te llevaré.

Novio mío, si me quieres,
habla con mi madre y a ti me entregaré;
habla con mi padre y me entregará a ti como regalo.

Darte placer… Yo sé cómo darte placer;
novio mío, duerme en mi casa hasta el alba.
Alegrar el corazón… Yo sé cómo alegrar tu corazón;
querido mío, duerme en mi casa hasta el alba.

Si me amas,
amado mío, hazme cosas deliciosas.

Mi señor, mi dios; mi señor y mi dios protector,
mi Shusin, que alegra el corazón de Enlil,
¡ Ojalá me hicieras cosas deliciosas !
Tu sitio, dulce como la miel… ¡ Ojalá pusieras tu mano sobre él !

Pon tu mano sobre él como la tapa de una copa;
extiende tu mano sobre él como la tapa de una copa.

(Anónima, sumeria de Nippur, tablilla cuneiforme, hace ~ 4050 años)

Nota:
Poema anónimo.
Se cree que fue recitado por una novia del rey sumerio Shusin, quien gobernó entre 2037 y 2029 a. C. Está grabado en una antigua tablilla de arcilla descubierta a fines del siglo XIX por arqueólogos en Nippur, al sur de Irak, antigua Mesopotamia,
entre los ríos Eúfrates y Tigris.

sábado, 27 de junio de 2020

Uhin grabitazionaleen bitartez: fikziozko narrazio liriko-birtuala.




1.
Hain hurbil,
hain urrun,
urteak igarotak
nigandik zerbait
zugana beti.
Zugan izatea
ezin izan naiz
hala ere.
Zure sarrera 
debekatzen zenidan.
Itxita geratu zinen
niretzako.

2.
Senak muga bilakatua,
ezinezko osoa bihurtuta.
Horretan ados ginen,
gaitza izango litzateke biontzako.
Norentzat txarrago?
Hori ez da inoz
argi izango.
Berdin dio.
Ezetz esan zenidan
ezina zelako.

3.
Dena den
betiko 
nindukezula
maiteko
gezur
ederra
izan zan.
Esaldi preziatua.
Errepikatu ezina.
Zeure hitzak:
'Adi egon, 
orain esango dizudana
behin bakarrik
esango dizut,
ez dizut inoiz
berriz esango'.
Behin betikoa.
Kito.
Zuk oparita.
Zure sakontasun urrunaz.
Ahaztezina.

4.
Mila gauza ezberdinak
adierazi lezazkeen
"maite" harek.
Beranduegi,
(agian ez oraindik?)
sumatu,
susmatu,
asmatu,
eta azkenean
ulertu nuen
eta konturatu nintzen
gauza xume batez:
zein zen zentzu
zuzena,
edo egokiena,
edo logikoena,
betiko 
ahal izaten zen bakarra,
une hartatik,
giro hartatik,
abagune hartatik,
zoramen itzel
baina ezinbesteko
eta madarikatu hartatik
entzuna,
non eta 
'maite' eta 'beti'
hainbeste gauza ezberdinak
adierazi lezazketen.

5.
Baina 
zentzu bat bakarra
eta behin bakarrik
ez zen izan orduantxe 
aipatu ezinik,
adierazi zezakela,
benetan betiko,
gizalegez
baina ausardiaz,
'ezer'
eta
'inoiz ez'.

6.
Zeren guztia benetan ezina zen, 
eta orduan oraindik 
sentimenduak zor astuna.
Ezetzak 
gehiegi mindu gabe emateko
bide bat asmatzea 
beharrezkoa izaten zen.
Lehertu gabe,
beste aro ezezagun batzuk,
gogor edo arinak,
bizitzen jarraitzeko
premia zinez ezinbestekoa
eta behar nabarmena
agertu zirelako,
eta gure bitartean
alde bukaezina
sortu zan,
urtargiek urrundu,
aro geologikoek aldendu,
adin kosmologikoek 
banandu gintuzten.

7.
Ordutik orain arte,
gure uhin grabitazionaleen
bitartez,
nahiz eta makal eta bakanak izan
eta oso gutxitan,
nekez sumatzen diogu
elkarri.

@fga51




viernes, 26 de junio de 2020

Ahaleginetan.




1.
Bapatean oldartu naiz,
batek daki zergaitik,
nik ez behintzat.
Oldarrik ez direnei
koldarrak esaten ohi diete:
▪︎koldar
< *ge-oldar
> *goldar
> koldar:
oldarrik gabe
edo oldar barik.
Aitzitik,
adore duena
adoretsua omen da:
▪︎adoretsu
< *heda dor zan eta oso
(oso hedapen haundiena)
> *era dor han te usu
> *ea dor he ti su
> adoretsu,
edo ausarta.


2.
Lanabes azkuratsua,
onddoak ote dira?
Azken bolada honetan
dena erdoilduta.
Erabileraren faltagaitik?
Ez du ematen.
Erabilia izan da:
ez sarritan, ez gutxitan.
Naturaren ahalmenek
epeak luzatu dituzte,
baita topaketak
murriztu ere.


3.
Gertaera bereziekin ohitzen hasiak gara.
Eguraldiak,
alarma egoera pasata, hobera egin du.
Birusek
hor nonbait diraute,
zelatari izugarrizkoak
beti gure zain.


4.
Urtebetetzea:
urteak adinaz
metatzen badoaz.
Internistari txandapasa
egingo diot?
Ez, horrek arrisku larria
sortuko lezake.
Pilatuak, metatuak,
arriskuek
hondamendi zehatza
osatzen dute.


5.
Ikerkuntzak amaitutak,
ondorioak ateratak.
Ezezaguna argituta,
ziur asko ikasita.
Gau eta egun,
hilabete askotan,
beste gauzetan
pentsatu gabe,
beti sustraiak bilatzen,
aztarnetaz gogor hausnartzen,
gakoei zentzurik ematen
giltzak aurkitu arte,
orain uztartuta
geratu da dena,
eta guztiz ulertutak
zenbakiak agertu dira
guri keinuz egiten
eta aintzinako esanahia
bospasei aldiz milenarioa,
guk lehendabizikoak
ulertu egin dugu,
baita azaldu ere,
argitara emanez,
argi eta garbi azaldutak,
zalantza izpirik gabe.


6.
Milaka urte igarota,
oraindik jakintsuak zeuden
horretaz tutik ere jakin gabe: ezjakinak.
Guztiz gure kabuz egina,
jakinarazi duguna
bestei ez zaie axola.
Sinestezina: arrokeri akademiko ugaria
eta axolagabekeria.
Hizkuntza eta herriarentzat kalte handia eta nabarmena,
beste kasu askotan
berdintsua
gertatu den bezala:
jauntxoen artean guztia banatzen dute:
"Gu tontoak bagina, haiek beti abil."
Aspaldiko kontua.
Hau mina
eta ezuste haundia!


7.
Bere herrian inor ez da profeta.
Ahaltsu eta jakintsuak
erabat adostuak
eroso bizitzeko.
Gure herriko sena apala,
baita etorkizun zabala,
galaraziko dituzte betiko.
Bizitza zitala bihurtu da.


8.
Euskal kostaldera
joan baino lehen,
egonalditxo bat
ohi denez
uharte batean
ia famili osoa.
Arrisku, estresa, beldurra?
Epeak berriro murriztuak.
Osasunaren kezka agerian.
Beti noiz eta komeni ez den.


9.
Minduta,
ozpinduta,
suminduta
iraganak nau.
Lasaitasunaren bila nabil.
Liburuak nagusi.
Euskal hirian beti.
Bidaia batzuk
irtenbidea izan ziren,
baina orain nahi eta ezin,
birusen erruagaitik.
Heldu da dena,
eta dena pasa da:
igarotzea gure adurra da.
Ba doa bidea bukatzen,
amaitzen zaizkit
aldia eta astia.
Lehorrean ala itsasoan,
denbora beti gure aurka.


10.
Ertainkeria zorionekoa omen da.
Ahalkea ohi da
azken finean.
Baina zuzentzat hartuta
edo gutxienez guztiz egokia,
hedatuta,
zeharo onartuta.
Gertatzen zaizkigun
gauza astun eta mardulek
erabilgarriagoak,
malguagoak,
makalagoak
egiten gaituzte,
ala alderantziz
gogorragoak,
sendoagoak
eta iraunkorragoak
bihurtzen gaituzte.
Emankortasunaren zaleak,
zale emankorrak,
gizaki zoritxarrekoak.


11.
Nahasmena.
Ausardirik eza.
Hala ere, bildurrik ez.
Gogaipenik ez da ere.
Alaitasunez gutxitan.
Pozik sarritan.
Nahiz eta bizi eta bizirik izaten garen,
bizitzaren zati handiena
dagoeneko igarota:
derrigorrez,
halabeharrez.
Ahalegin guztiekin
bizirauten gara.
Gertatzen zaizkigun
bizi-ondakin luze-laburrak,
hain beldurgarriak izanik
eta oraindik ezezagunak,
aurrez aurre ikusten
ez gara ausartzen.
Behatu nahi barik,
so egin nahi gabe,
helduko ez zaizkigunik
iruditzen zaigu.
Ergel konponezinak.


12.
Adinak bihurtzen gaitu
lotsagabekoak,
ausartagoak,
ala alderantziz:
beldurtiagoak.
Burmuina leize bihurtua,
azken aldi duina
eta luze batean,
kokildu gabekoak.
Oroimenak
gure gaurko oztopoekin
gure baitan bildurik.
Etorkizunik eza
gugan nabarmena.


13.
Ahalmenak eta kemena
makaldutak,
indargabetuak,
desagertutak noraezean.
Gizakietan fede galdua.
Jainko sumatu ezina,
berriro asmatzeko
gogo murriztuta.
Kosmosa ulergaitza.
Bizitza ulertezinari
bakoitzak
bere zentzurik
ematen dio
bere kabuz.
Ahal dugun bitartean,
irmo eta tinko,
ahalegineran.
Ahaleginek
ez digute sorospenik emango, ordea.


2020-ko ekainaren 24ean,
San Juan Bataiatzailen Egunean, udako solstizioa.


@fga51







miércoles, 17 de junio de 2020

Mitología griega y lengua vasca: Ixión y el fuego. El animismo vasco: Mari - Ama Lur.







Desde que el humano comenzó a dominar el fuego, se presentó un problema importante: encenderlo. De ahí que las religiones se convirtieran en las guardianas del fuego: mantener un fuego permanente era importante por si los fuegos domésticos se apagaban, y de ahí que todas las religiones, todavía ahora, mantengan un fuego encendido en el santuario.

El inicio del fuego de forma natural es de suponer que se produjese por la caída de un rayo en un tronco, provocando un incendio forestal.
En la noche de los tiempos los humanos aprendieron a encender fuego con chispas de pedernal y yesca, o bien friccionando madera hasta calentarla con el rozamiento y yesca. Luego había que saber conservarlo, y así librarse de espantosas noches de terror y frío, sin más amparo que la húmeda cueva y la tenue luz lunar.

El culto del fuego siguió al que se tributaba al sol y casi todos los pueblos lo adoraron como el más noble de los elementos y como una viva imagen del astro del día.

Curiosamente, los primeros cultos humanos fueron animistas, posteriormente matriarcales ligados a la Gran Diosa Madre teniendo a la Luna como astro principal y finalmente, con los indoeuropeos, patriarcales, con un Dios Padre y el Sol como astro divino.

El fuego es el resultado de una combustión, reacción química de oxidación violenta de una materia combustible, con desprendimiento de llamas luminosas, energía calorífica, gases y vapores resultantes de la combustión y convección de aire.
Es decir, se llama fuego al conjunto de partículas o moléculas incandescentes de materia combustible, capaces de emitir calor y luz visible, producto de una reacción química de oxidación acelerada. Las llamas son la parte del fuego que emite luz visible, mientras que el humo es físicamente lo mismo pero que ya no emiten luz.

Resumiendo, el fuego es un fluido lumínico y caliente, una mezcla de gases incandescentes y otras partículas procedentes de una combustión que emite luz visible y energía calorífica.

Fisicoquímicamente, el fuego es una fuerte reacción química exotérmica de oxidación,
lo que quiere decir que desprende energía en forma de luz y calor al aire de su alrededor. El aire que se encuentra alrededor de las moléculas o partículas calientes disminuye la densidad y tiende a flotar sobre el aire más frío en un proceso de convección.
El aire caliente viaja hacia arriba a tal velocidad que empuja incluso partículas pesadas de combustible en la misma dirección (aún calientes y brillantes), las cuales van bajando de temperatura al igual que el aire circundante, dejando de brillar y tornándose generalmente de un color negro como el carbón; el aire, al enfriarse, empieza a bajar de velocidad, a tal punto que ya no puede empujar las partículas para arriba y estas empiezan (si pesan más que el aire) a levitar sin subir, para luego caer de nuevo a tierra en forma de hollín.
La leña arde con llama y humo y su resíduo es ceniza. El carbón arde con brasa sin humo y su resíduo son tizones y cenizas.


El euskera o lengua vasca es un idioma aglutinante paleo-europeo y pre-indoruropeo, en el cual las etimologías pre-proto-euskéricas de los vocablos:
calor: bero
fuego: su
leña: egur
carbón: ikatz / inkatz,
pudieran ser las que a continuación propongo:


▪︎bero (eusk.)
•calor

•Del proto-euskera:

< [*ber ☆ ahal ☆ oro]
•[otro-a ☆ poder-fuerza-
-energía ☆ todo-a]
•[toda otra energía]

•Evolución fonética:

> *ber āl oro
> *be ēl õ
> [ bēlõ > bērõ ]
¤ calor


▪︎su (eusk.)
•fuego

•Del pre-proto-euskera:

< [*is ☆ iz ☆ bero ☆ on]
•(fluido ☆ luz ☆ calor ☆ bueno)
•[buen fluido luminoso y caliente]

•Evolución fonética:

☆ Opción 1:

> *is iz ero on
> *is zi io on
> *Ixīõn
(personaje mitológico pelasgo pre-griego héroe de la rueda del fuego)
> *xīūn > *xūn
> [xū > shū > sū]
¤ fuego

☆ Opción 2:

> *is iz biru un
> *is zi iu u
> *ixīū
> [*xīū > xū > shū > sū]
¤ fuego


▪︎egur (eusk.)
•leña

•Del proto-euskera:

< [*erre ☆ ke ☆ su ☆ gar]
•(arde ☆ humo ☆ fuego
☆ llama)
•(arde con humo fuego de llama)
•[arde con fuego de llama y humo]

•Evolución fonética:

> *erregezuger
> *eregehuher
> *ēgehuher
> *ēgiuir
> [ ēgur ]
¤ leña



▪︎inkatz (Z) - ikatz (eusk.)
•carbón

•Del proto-euskera:

< [*erre ☆ egin ☆ ge ☆ ke ☆ gar ☆ eta ☆ zan]
•(arde ☆ hacer ☆ sin
☆ humo ☆ llama ☆ y
☆ mucha)
•(arde con mucha llama sin humo)
•[arde mucho con llama sin humo]
•[mucha llama sin humo hace ardiendo]

•Evolución fonética:

> *err ein he ge ka te ze
> *err in i hi ka tz
> *er in ī ka tz
> (*e n ī ka tz > *i n ī ka tz)
(hasta aquí Euskaltzaindia)
> [inkatz > ikatz]
¤ carbón



En la mitología pre-griega, 
*Ixión (en griego antiguo:
 Ἰξίων - Ixiôn),
cuyo nombre aparece 'fosilizado' en una etapa de la evolución fonética de la frase proto-euskérica que aglutinada dio origen al vocablo 'fuego' en euskera, era el héroe pelasgo a quien estaba consagrada 'la rueda del fuego' (como un gran mechero o chisquero de rueda, la cual se hacía girar hasta hacer saltar chispas del pedernal y prender fuego a la yesca).

La rueda del fuego podía tener diferente número de radios o brazos y quizás es el origen del trisquel celta, del lauburu vasco, de la esvástica indoeuropea en general y de símbolos multiradiales posteriormente llamados 'solares', en diversas civilizaciones, y que más parecen ser 'ruedas del fuego'.

El término «pelasgo» alude ampliamente a todos los habitantes indígenas de las tierras griegas y sus culturas antes de la llegada de los helenos y del idioma griego.

El idioma o idiomas pelasgos no eran indoeuropeos, pues
los pelasgos eran el o los pueblos pre-indoeuropeos que habitaban Grecia (Pelasgia) antes de y durante la época minoica, antes de la llegada de los indoeuropeos helenos y de la época micénica.

Los helenos llegados arrasaron lo minoico, lo cretense, lo pelasgo. Los guerreros indoeuropeos patrilineales del bronce adoradores del dios Trueno del carnero y del sol: Zeus (y sus posteriores olímpicos), e impusieron su concepción socio-religiosa opuesta a la de los paleo-europeos pre-indoeuropeos
neolíticos matrilineales adoradores de la diosa Luna de la serpiente y el toro: Diosa Madre, Gran Madre, Triple Diosa (madre, ninfa, doncella) con muchos nombres: Inanna, Ishtar, Isis, Astarté, Cibeles, Mari, Hécate, Deméter, Perséfone, incluso entre las posteriores olímpicas familiares de Zeus: Hera, Hestia, Afrodita, Atenea, Ártemis. De esto hace unos 3.500 años.

La versión de Robert Graves del mito de creación pelasgo presenta una única diosa creadora que domina al hombre y antecede a todas las demás deidades. La diosa da a luz a todas las cosas, fertilizada no por un compañero varón sino por semillas simbólicas con forma de viento u otros poderes de la diosa madre naturaleza, que era ella.
Todo y todos eran Uno en y con Ella.

Como sigue diciendo Robert Graves en su libro 'El vellocino de Oro', no es difícil comprender por qué el significado original del vellocino de oro se convirtió en un misterio para los griegos de la edad clásica (hace 2.400 - 2.500 años), dado que el robo del vellocino fue un episodio en un conflicto religioso entre los partidarios de la diosa Luna matriarcal de los pelasgos y los del dios Trueno patriarcal de los griegos.

Durante un siglo o dos después del viaje del Argo desde Yolco en la Tesalia griegs hasta la Cólquide caucásica y su enrevesado retorno, el mítico viaje de los argonautas por el mar Negro hace ya unos 3.225 años (1 ó 2 generaciones antes de la guerra de Troya hace unos 3.175 años), aún debió de ser posible hablar abiertamente de este conflicto, que no había terminado todavía con la victoria aparentemente completa de Zeus. Quedan huellas del conflicto incluso en los poemas de Homero: pues los dimes y diretes entre Zeus y Hera representan mucho más que una sátira sobre las diferencias domésticas existentes en las familias griegas: se trata de un conflicto entre sistemas sociales irreconciliables.

Más tarde, el dios Trueno se hizo tan poderoso y la diosa Luna tan débil, que reyes y héroes tales como Salmoneo, Sísifo y Tántalo, que hasta entonces habían sido mencionados con respeto y habían merecido honores heroícos, fueron considerados como criminales que sufrían un castigo perpetuo en los infiernos.

Ha habido un malentendido, accidental o deliberado en la interpretación de todas las pictografías o narraciones mitológicas relacionadas con la diosa Luna.

Asimismo Ixión, un héroe pelasgo a quien estaba consagrada la rueda del fuego, fue desprestigiado y ubicado en los infiernos, torturado en esa misma rueda ardiente suya como castigo por una acusación de algo imposible: intentar ultrajar a Hera: esposa y hermana de Zeus, diosa del matrimonio y en época arcaica la mismísima Gran Diosa.

Hera, cuya primitiva importancia en la religión griega está firmemente establecida, fue originalmente la diosa del pueblo matriarcal habitante de Grecia anteriormente a los helenos, para quienes Hera era madre de Zeus, y éste era uno más en la serie del mito del niño divino.
Desde este punto de vista, su función como diosa del matrimonio establecía el lazo patriarcal de su propia subordinación.
Tanto Hera como Deméter tenían muchos atributos característicos de la antigua Gran Diosa.

Los sacerdotes de Zeus tenían envidia de todos los héroes relacionados con la creación 'artificial' del fuego, Prometeo fue otro, porque pretendían que el origen del fuego era solo el rayo (pudo ser así en la noche de los tiempos de la humanidad), y el rayo era una de las prerrogativas de Zeus. Igualmente odiaban el recuerdo de Salmoneo (un hermano del rey Atamante), porque había producido lluvia imitando el sonido del trueno.

Los centauros, los silenios, los sátiros y demás, no eran más que pelasgos representados pictográficamente y mitológicamente como miembros de las hermandades totémicas del caballo, la cabra u otras.

Los Misterios (samotrácicos, eleusinos, dionisíacos, órficos y mitraicos son los más relevantes), que complementaban el culto ordinario de los griegos en la era clásica (y de los romanos en el caso de los mitraicos y de las bacanales, que eran una variante de las dionisíacas: Baco es el nombre latino de Dioniso ), parecen haberse basado mayormente en la divulgación de antiguos secretos religiosos a personas en quienes se podía confiar que no los revelarian públicamente, causando así un escándalo; y en los Misterios, la Diosa Madre era la deidad principal a la que se adoraba. Estos secretos no se conservaban por escrito, excepto muy raramente en forma cifrada, y entonces sólo fragmentariamente.

La misión divina de Dioniso era mezclar la música del aulós y dar final al cuidado y la preocupación.
El séquito de Dioniso era llamado el tíaso, y estaba formado principalmente por las bacantes
(sus compañeras de orgía).
Dioniso era un dios de ritos religiosos mistéricos, como los de Deméter y Perséfone en la ciudad de Eleusis, próxima a Atenas. Dioniso lleva el basjaris o piel de zorro, simbolizando la viña y la fauna. Sus propios ritos, los Misterios dionisíacos y los Misterios eleusinos, eran los más conocidos por todos. Muchos investigadores creen que Dioniso es un sincretismo de una deidad griega local de la naturaleza y un dios más poderoso de Oriente vinculado a la Gran Diosa o Diosa Madre.

La influencia hitita en la cultura griega antigua casi nunca es apreciada.
Lo más probable es que no se trata con la memoria histórica de un culto extranjero sino con un dios inherentemente extranjero. Y de hecho, el nombre de Dioniso aparece en las tablillas en idioma micénico como DI-WO-NI-SO-JO, y Károly Kerényi lo localiza en la Creta minoica, donde su nombre minoico es desconocido pero su característica presencia resulta reconocible. Claramente, Dioniso había estado con los griegos y sus predecesores mucho tiempo, y aun así retuvo –en parte– el recuerdo de su procedencia extranjera.
El toro, la serpiente, la hiedra y el vino son los signos de la característica atmósfera dionisíaca, y Dioniso está estrechamente asociado con los sátiros, centauros 
y silenos.
La piña que coronaba su tirso le relacionaba con Cibeles, y la granada con Deméter. En Atenas se celebraban en su honor las Dionisias y las Leneas.
Los iniciados lo adoraban en los misterios dionisíacos, que eran parecidos y estaban relacionados con los misterios órficos.
Se decía que Orfeo había inventado los misterios de Dioniso.

El culto a Dioniso tuvo influencia más tarde en Roma, entre los siglos II y III a. C., introducido desde la Magna Grecia (Sicilia y los pueblos griegos del sur de Italia), y a través de la Etruria, influida por Grecia.
Los romanos rindieron culto a su equivalente romano, Baco, su nombre deriva de bacanal. Las bacanales eran fiestas que se celebraban en secreto y con la sola participación de mujeres en la arboleda de Simila, cerca del monte Aventino el 16 y 17 de marzo. Posteriormente, se extendió la participación en los ritos a los hombres y las celebraciones tenían lugar cinco veces al mes. La notoriedad de estas fiestas, donde se suponía que se planeaban conspiraciones políticas, provocó en 186 a. C. un decreto del Senado —el llamado Senatus consultum de Bacchanalibus, inscrito en una tablilla de bronce descubierta en Calabria (1640) y actualmente en Viena— por el que las bacanales fueron prohibidas en toda Italia, bajo sospecha de que eran realizadas para tramar crímenes. Prohibidas hasta cierto punto, en ciertas ocasiones especiales debían ser aprobadas por el Senado. Pese al severo castigo infligido a quienes se sorprendía violando este decreto, las bacanales no fueron sofocadas, especialmente en el sur de Italia, durante mucho tiempo.


•El animismo en Euskal-Herria:
Mari - Ama Lur

Sabemos  que, en un tiempo, la Naturaleza y sus manifestaciones físicas eran percibidas como entidades sagradas. A estas fuerzas (Sol, Luna, Tierra, Seres Vivos y todo lo existente) se les atribuyó un alma: ahí radica la concepción animista
del mundo.

Antes o después, pero en cierto momento, cristalizó la creencia en númenes, genios y divinidades telúricas con una forma física precisa (zoomórfica o antropomórfica, comúnmente), que vivían dentro de la montaña, del bosque o del agua, y que podrían resultar propicios o malditos para los humanos. Había que rendirles culto, aplacarlos y  ganarse su favor. Así surgieron los mitos y la concepción mágica de la vida o existencia, que perduraría en todas las religiones, hasta el surgimiento de la ciencia, que dió paso a la transición desde el pensamiento mágico al pensamiento racional, progresivamente desde la Edad Antigua a la Moderna, y fundamentalmente tras la Ilustración del siglo XVIII y la revolución científica e industrial del siglo XIX, hasta la actualidad.

El mito, como toda forma de religión, se presenta como expresión y vehículo de un ideal, nacido en un medio mágico y animista, no obstante el carácter material del ser que muchas veces le sirve de objeto.

Es sobre todo el animismo el ambiente propicio del mito. El animismo pone un genio o una divinidad al frente de cada función, de cada fenómeno, y detrás de cada misterio: todo está penetrado por la divinidad, las cosas son divinas, sagradas, sin que haya lugar a la acción de causas segundas.

El pueblo vasco elaboró una cultura y unos modos de vida que traducían su actitud ante los problemas fundamentales de la existencia.

Algunos signos de la cultura popular de Euskal Herria han llegado a nosotros como testigos de aquellas concepciones: motivos estéticos, lugares sagrados, tradiciones, palabras, leyendas, y personajes.

Las creencias y la forma de interpretar la realidad de quienes vivieron antes de la penetración del cristianismo en Euskal Herria, resultan difíciles de descifrar. Sí que disponemos de restos arqueológicos, de enseres, de pinturas rupestres, de mitos, ritos y tradiciones, pero sobre todo, poseemos palabras en la más antigua lengua de Europa, el euskara, que traduce algo sobre la mentalidad del pasado más remoto.

El pueblo vasco,  como todos los pueblos del mundo, mediante creencias y mitos, ha elaborado unos modelos de interpretación y una inteligencia práctica e instrumental que le han servido para relacionarse entre sí y con su entorno.

En el animismo, los seres humanos no se limitan a su cuerpo: la tierra, los astros, los animales, los mismos vegetales, pertenecen a un orden del mundo que vincula entre sí todos los elementos del cosmos. Su vida no se detiene después de la muerte. Todo procede de un dios supremo e inalcanzable.

El animismo posee su organización, pero suelen confundirse las funciones religiosas y las civiles. Por detrás de los cultos hay unos esquemas profundos inherentes al espíritu religioso.

Generalmente se vive con la tradición, porque da conexión e identidad. Los grupos siempre tienen representaciones simbólicas. Conceptos clave son: tabú, tótem, maná. Representan la identidad, el grupo, simbolizan los límites, los ancestros, el origen (la historia).

En todos los animismos existen objetos sagrados como la cueva, la montaña, el árbol, planta, animal, fuente… Su poder es tan grande que se ejerce a distancia. No hay contacto entre el mundo profano (normal de cada día) y el mundo sagrado.

Los ritos de ofrenda y de sacrificio manifiestan el reconocimiento de la dependencia del hombre respecto a su creador. A menudo constituyen una expiación; la primera función es de gratitud, la segunda de reparación (sacrificio).

Sea cual fuere el nombre que se le dé, el alma está presente, y forma parte de un sistema dualista.

Hay una imagen complicada de dios, rodeada de vida, en la cual estamos todos integrados: un dios retirado de la vida cercana, alejado de la tierra, cercano a las fuerzas inmediatas.

El animismo ha estado presente en todos los continentes. Ocupa la mayor extensión cultural en el mundo, y está relacionado con los albores de la humanidad. Todo cuanto existe está vivo, todo está en relación con todo, nadie es dueño de nada.

Tomando esto en cuenta, y que ha estado presente antigua y contemporáneamente con organizaciones de estructura social muy básica (tribal, clanes), no hay grandes organizaciones sociales, grupos diversos, y como ya hemos mencionado anteriormente, el pueblo vasco, como todo grupo étnico, elaboró una cultura, unos modos de vida que traducen la actitud del ser humano ante los problemas fundamentales de su existencia. Uno de los aspectos que cabe considerar en esa actitud es la religión.

La religión es una forma de mirar la realidad. El espíritu, lo invisible, está en las fuerzas de la naturaleza .La imagen de dios siempre está rodeada de vida, cercano a las fuerzas inmediatas en las cuales estamos todos integrados.

El pueblo vasco sentía veneración respecto al medio: respeto y veneración. El ser humano está relacionado con la naturaleza, con la tierra: nosotros somos la tierra. Todo está vinculado a una fuerza invisible.

Se consideraban  los cultos primitivos, sus creencias, una especie de fetichismo, una idolatría forjada de supersticiones y hechicerías. Se le llamaba paganismo, en sentido  no de irreligión, sino de religión rudimentaria, y por lo tanto, falsa. Pero “pagano” significa aldeano, el que vive en el campo, por lo que como significa la religión de un mundo rural cercano a la naturaleza.

Más tarde se bautizó a estos cultos como religiones tradicionales. Después de haber hablado de totemismo (veneración de un animal), de manismo (creencia en una fuerza misteriosa), y de politeísmo (creencia en la existencia de varias divinidades), se eligió el término de animismo. Este término designa la creencia en los espíritus, en las almas que viven y animan todo cuanto existe.

El animismo ha estado muy arraigado en la cultura vasca y todavía sigue muy vivo en el euskara. Los mitos y creencias que surgieron en las cavernas hace decenas de miles de años han llegado hasta nuestros días a través de los restos arqueológicos, de enseres, pinturas rupestres, de ritos, mitos y tradiciones, pero sobre todo palabras en la lengua más antigua de Europa, el euskara, que insinúan algo sobre el pasado más remoto.

Los ritos y creencias forjados hace miles de años en las cavernas de Euskal Herria, son también los más antiguos de Europa. Pero aunque todavía hay pequeños núcleos  rurales donde perviven estas creencias, poco a poco se van perdiendo, por lo que el  euskara se perfila como único testigo vivo del mundo animista vasco anterior al cristianismo.

El sistema tradicional de los vascos es muy fuerte, y puede decirse que en este ámbito son la última tribu de Europa occidental.  Su lengua, que es la base de su cosmogonía, nos lleva a la Prehistoria. Pongamos algún ejemplo. Cuando llueve decimos “euria ari du”, estamos utilizando el verbo “ukan” que es transitivo, y es porque existe un sujeto elíptico que es ergativo (sería como decir “Ortzik euria ari du”). O si habla de la deidad del sueño, cuando indicamos que hemos dormido, decimos “loak hartu gaitu”. Si alguien muere en el rio, “errekak hil du”, o decimos “hotzak nago” cuando tenemos frío, equivalente a decir “hotzak harrapaturik nago” (o “beroak nago”), etc.

En el Paleolítico empezó a labrarse la cosmogonía que ha llegado hasta nuestros días, cuando los humanos vivían en contacto íntimo con la naturaleza, y su supervivencia dependía en gran medida de la observación y del conocimiento de los ciclos naturales.

Aquellos pobladores de hace 30.000 años vieron que había otras existencias junto a la suya:  la tierra, los astros… y los divinizaron. La antigua cosmogonía se caracterizaba por intentar explicar el mundo desde el naturismo, animismo.

La mentalidad vasca tendía a pensar que todos eran deidades, que existía un mundo mágico, en el que la diosa  Mari era la deidad principal, y luego había otras  deidades, en segundo plano. El alma (gogoa) se liberaba del cuerpo cuando éste moría y se volvía a reencarnar: tomaba el camino de Ortzadar (arco iris) hacia la luna por medio de la lluvia y se reencarnaba de nuevo en otro ser.

Quien con más profundidad investigó y reflexionó sobre el mundo de creencias anterior al cristianismo fue José Miguel de Barandiaran. A él se debe la división de la Prehistoria vasca en tres etapas: a cada una de ellas le corresponde un sistema de producción y unas determinadas estructuras de pensamiento.

1.-Sustrato Arcaico.

En el paleolítico, las comunidades de cazadores y recolectores habitan en cavernas. Ese medio físico determina creencias de carácter telúrico para las cuales ciertas cuevas y oquedades subterráneas están habitadas por genios y dioses misteriosos (númenes). A esta etapa correspondería el mito de Mari, señora del cielo y la tierra, a la que hay que aplacar mediante ofrendas e invocaciones como las que se pronunciaban al arrojar una piedra en cuevas donde se decía que moraban los “genios”.

2. La Cultura Megalítica.

Con el neolítico y la cultura pastoril, en el área vasca pirenaica aparecen las grandes construcciones de piedra o megalitos. La orientación de los dólmenes hacia la salida del Sol y los restos de fuego a su entrada sugieren cultos uránicos o celestes, ya fuesen lunares o solares. El cielo seria venerado como una divinidad: Egu o Ekhi y Ortzi. Datan de entonces los símbolos solares tan característicos del arte vasco, el eguzkilore, el calendario vasco de origen lunar o las hogueras solsticiales.

3. Cultura Epigráfica.

La abundancia de piedras con inscripciones (epigrafía) justifica el nombre de esta etapa marcadamente influenciada por la presencia romana. En lápidas funerarias y aras aparecen representaciones del Sol y de la Luna, fuerzas de la Naturaleza divinizadas como entidades con espíritu propio. Dominaban por tanto las creencias animistas. Algunos de los lugares de culto politeísta de esta época serían posteriormente sacralizados mediante construcciones cristianas.


Procediendo directamente del cromagnon del área pirenaica, (así lo demuestran yacimientos como Santimamiñe, Ekain, Urkiaga, Isturitz entre otros), según Barandiarán hay continuidad del mismo grupo étnico siendo el Neolítico periodo decisivo en su conformación cultural, de la que nos han llegado las raíces mitológicas más primitivas conocidas en el continente europeo: las preindoeuropeas.

Los datos de la religión antigua son pocos, a partir  de las investigaciones arqueológicas y etnológicas, se han descubierto vestigios de sus creencias religiosas telúricas (presencia de genios y númenes en cuevas y bosques), que generaron prácticas rituales, cuyas huellas perduraron y se transformaron a lo largo del tiempo.

Según estos convencimientos arcaicos animistas, la fuerza de la vida está en el interior de la Tierra, que se manifiesta en árboles, montañas sagradas, fuentes: se hace presente en la Madre Tierra, Ama-Lur, en las cuevas habitadas por Mari y en Ilargi (la Luna). Con el auge pastoril, hace unos 5.000 años se multiplicaron las construcciones megalíticas.

Cuando el pueblo vasco entró en contacto con las culturas indoeuropeas, descubre y asimila otros horizontes religiosos,  y se genera una religión politeísta y evolutiva de carácter naturista, de divinidades terrestres, animales totémicos, dando culto al Sol y venerando en dólmenes y crómlechs a sus antepasados con diversos ritos mágicos que expresaban sus creencias en una existencia ultraterrena.

Con la cultura agrícola cambió su perspectiva religiosa, basando la vida en Ekhi-Ortzi e Ilargi, de los que dependía la vida de sus rebaños. La expresión religiosa de forma mítica y simbólica se ha plasmado en diversos ritos.

Los mitos cuentan historias sagradas, acontecimientos que han tenido lugar en un tiempo primordial para ayudar a comprender la realidad tanto de los orígenes como de la actualidad por referencia a los seres y acontecimientos sobrenaturales que la explican.

Como hemos dicho, ese conocimiento vivo, ritual, se expresa a través de la lengua, cuya función es fundamental. Los vascos adoraban la naturaleza y creían que tanto los seres vivos como los inertes tenían alma. Se practicaba el culto a los “ zuhaitzak” (el más sagrado el “ Haritz”, roble), porque sus raíces eran el origen del pueblo vasco y sus ramas lo protegían.

La tierra: Mari o “Ama-Lur”, diosa principal , emitía su energía desde sus entrañas a través de “Arkaitz” y “Harri”. De ahí “Harri eta Herri”, que pervive todavía en el imaginario vasco. “Trikuharriak”  (dólmenes) y “gentilharriak” (menhires), eran las tumbas que construían con grandes piedras, que más adelante con los romanos identificaron con el Ara ( altar), y que después cubrieron formando un  Fanun (templo en latín), y que en época cristiana se transforma en iglesia : “Eliza”.

Se creía que caían durante la lluvia “Euriharri” que eran almas de los difuntos. “Sukarrri”, pedernal, es la piedra del fuego o rayo.

Los mitos y símbolos vascos afectan a todas las dimensiones de la convivencia popular y con la naturaleza, expresando las concepciones básicas de sus relaciones mutuas.

Gran Diosa vasca: Mari, Amari o Maya.

Dioses del cielo: Urtzi, Eguzki, Ilargi.

Gigantes de la montaña: Basajaun, Basandere.

Genios de las profundidades: Herensuge.

Hadas y brujas: Lamiak, Sorgiñak.

Diablos y duendes: Zaldigorrri, Zezengorri.

Animales: erle, otso, hartz, basurde…

Agua-Fuego-Tierra: Ur-Su-Lur.


-La Tierra:  Lur.

Nuestros antepasados veían la Tierra como una extensión inmensa con partes sólidas y partes líquidas. A la tierra se le atribuía un vigor propio para generar vida en forma de vegetales que alimentaban personas y animales.

A la Tierra se le atribuía carácter maternal, acogía en su seno al Sol y la Luna a los que acoge en su seno cuando los astros desaparecen de la vista. Sus profundidades constituyen un inmenso receptáculo donde habitan las almas de los difuntos y también muchos genios que en la mitología vasca habitualmente tienen forma de animales (toro, caballo, verraco, macho cabrío, carnero, etc.) , o un aspecto cercano al humano.

Reinando encima de todos estos númenes y genios se halla la divinidad telúrica o tectónica Mari, diosa principal de la mitología vasca.

 

-Mari.

El numen central de la mitología vasca es de sexo femenino, su nombre es Mari o Maya.

Hace funciones de oráculos, guía de fenómenos climatológicos (característica fundamental para un pueblo agrícola) y somete la naturaleza entera a su voluntad (ella misma es una personificación de la naturaleza).

El trasfondo arquetípico de la mitología vasca hay que inscribirlo en el contexto de un Paleolítico dominado por la Gran Madre, en el que el ciclo de Mari y sus metamorfosis ofrece toda una simbología típica del contexto matriarcal-naturista. De acuerdo con el arquetipo de la Gran Madre, esta suele encontrarse relacionada con los cultos de fertilidad, como en el caso de Mari, quien es la hacedora de lluvia o pedrisco, aquella de cuyas fuerzas telúricas dependen las cosechas, la vida y la muerte, la suerte (gracia) y desgracia.

Mari toma figuras zoomórficas en sus moradas subterráneas y forma de mujer o de una hoz de fuego cuando atraviesa los aires. Las figuras de animales (a las que hace referencia el mundo subterráneo) representan a Mari y a sus subordinados, es decir, a los númenes telúricos. Mari es por tanto, la manifestación de las fuerzas de la naturaleza divinizadas en el sentido de sagrado de los pueblos indígenas.

Mari no es ajena a la creación (trascendencia), sino que ella misma es la creación (inmanencia). Todos los seres y ciclos naturales no son más que distintas expresiones de una misma cosa. Este es el sentido de sus metamorfosis y de su multiapariencia, lo cual está recogida en numerosas leyendas de diferentes formas y percibida bajo diversos aspectos.

Este ancestral mito está extendido por toda la geografía vasca con infinidad de moradas conocidas por tradición oral en montañas, cuevas o simas. Varia en cuanto a sus nombres en cada región o comarca (Andre Mari, Dama de Anboto, Mariurraka, Mari la del Horno, de Muru, de Aketegi…) características y mitotemas peculiares.

A Mari se le atribuye un aspecto positivo, de dama buena que aparece como sedante cuando está en su cueva; sus símbolos y asociaciones tienen virtud mágica positiva, y está presta a ayudar a quien se acerque a ella pidiendo consejo, interpretando naturísticamente en sus mandamientos éticos. Junto a éste aspecto positivo, aparece un aspecto negativo ( la estructura matriarcal-naturalista aparece devaluada). Se puede resaltar la ambivalencia de este arquetipo matriarcal en el inconsciente colectivo vasco que se manifiesta como fascinación y miedo a la mujer al mismo tiempo.


El catálogo de leyendas en torno a Mari es grande, y no raras veces presentan adherencias de sincretismo cristiano. Es notable la convergencia del mito de la Virgen María, aunque la opinión más sólida apunta a que se trata de un nombre autóctono derivado de “Amari”(oficio de madre, lo que daría razón a la interpretación matriarca-naturista del mito) o de” Emanari”(don,regalo).

El carácter que revelan las leyendas es más frecuentemente el de un ser terrible, no el de una madre bondadosa y maternal, aunque eso es ambiguo. Tiene un hijo bueno, Atarrabi, y otro malo, Mikelats.



-La Luna:  Ilargi.

El culto a la luna sobrepasaba en importancia al culto solar. Caro Baroja llega a afirmar que durante un lapso de tiempo, indefinido pero bastante extenso, fue la divinidad principal y más original del pueblo vasco.

“La Luna es un astro mudable, cíclico, sometido a leyes parecidas a las de los mortales. En fases regulares crece y decrece hasta desaparecer, como si falleciera, para renacer a los tres días, y con ese movimiento dibuja la trayectoria de nacimiento, desarrollo y fin propia de todo recorrido vital. De la vida a la muerte y de la muerte a la vida: la Luna representa plásticamente la aspiración espiritual de los ser humanos.”

A la luna se le dedicaban invocaciones orales habitualmente con el apelativo de abuela: (“Amona mantagorri, zeruan ze berri?  Zeruan berri onak, orain eta beti”).

En excavaciones vascas se han descubierto aras de época romana con signos de culto lunar y también posteriormente estelas discoidades de función funeraria que presentan profusos motivos relacionados con cultos astrales. Uno de ellos es la espiral, cuyo simbolismo cósmico respecto a la Luna tiene que ver con la idea de lo que evoluciona, lo que aparece y desaparece.


-El Sol:  Ekhi o Eguzki.

Al igual que otros pueblos de la antigüedad, también los euskaros consideraban al Sol numen o deidad natural. De su culto han quedado huellas desde el periodo neolítico.

Fue creencia que la Tierra es madre del Sol y de la Luna, hierofanías (apariciones sagradas) femeninas que duermen diariamente en su seno: el Sol sale cada mañana de la Tierra y al atardecer regresa nuevamente a sus entrañas en la región de Itxasgorrieta ( los mares bermejos).


Le decían “Adios amandre, biarartio”, “Eguzki amandrea joan da bere amagana. Bihar etorriko da denpora ona bada”, son fórmulas recogidas por la etnografía vasca, aunque hay otra aún más expresiva por el tratamiento de entidad sagrada dado al astro: “Eguzki santu bedeinkatue, zoaz zure amagana”.

Nuestros dólmenes construidos principalmente desde hace 5.000 años hasta hace 3.500, también insinúan una veneración solar por su disposición con la entrada orientada hacia el levante.  El mismo canon se aplicaría posteriormente a las tumbas cristianas medievales y en la construcción de iglesias románicas, cuya fachada mira al este, al igual que las chabolas de los pastores vascos.

Los ritos sagrados eran expresiones mediadoras para pedir protección y rendir culto a sus divinidades telúricas, númenes, genios y divinidades (todo estaba animado y poseía atributos hierofánicos), y vivir en armonía y paz con la naturaleza en todas sus dimensiones.

Bajo estos elementos míticos aparecen concepciones religiosas:  son mediaciones hierofánicas que expresan sus convicciones explicativas cosmológicas y sobrenaturales de manera antropomórfica, relacionadas con la vida y subsistencia del grupo humano.

Como hemos visto, elementos referenciales básicos son el Sol y la Luna, de significado animista y procedencia indoeuropea. Igual que el Sol, el “eguzkilore” ahuyenta los malos espíritus, a los genios de la noche y a los rayos. Se pone en las puertas de las casas y de los establos.


-La casa: etxe.

La casa, “etxe”, es también espacio sagrado en referencia a los muertos. De hecho, la sepultura se daba bajo sus aleros. Más tarde éstas pasaron a la Iglesia. La  “etxekoandre” era la responsable del culto doméstico. A ella estaba encomendado el cuidado del fuego (su), junto al agua (ur) , elemento sagrado, protector de la casa, y se encarga así mismo de la relación con el mundo de los antepasados, el de la trascendencia y de la religión, de bendecir a sus moradores y de la instrucción religiosa de los hijos. La “etxe”, es el cuerpo materno del universo familiar.


Estos mitos, ritos y símbolos son testimonio  de un pasado remoto y mantienen una determinada influencia expresada en múltiples formas sociales, culturales, políticas y por supuesto religiosas.

No existe unanimidad respecto a cuando llegó la cristianización a Euskal Herria, (algunos investigadores la sitúan en el siglo II y otros 650 años más tarde). Sin embargo, los ritos funerarios prehistóricos perduraban por lo que otros autores dicen que todavía en el siglo X, e incluso mucho más tarde, existían núcleos de gentiles (paganos) en territorio vasco.

Tampoco se sabe si con la llegada del cristianismo, éste se encontró con  un mundo de creencias profundamente arraigado, pero lo que sí parece es que en vez de haber un enfrentamiento, se produjo una especie de simbiosis que propició su supervivencia hasta nuestros días.

A pesar del control eclesiástico, han persistido culturalmente, sobre todo en áreas rurales, vestigios de la religión primitiva en las conciencias, también en la lengua, y en costumbres y ritos diversos perseguidos a finales de la Edad Media y Moderna.

Podemos decir que a pesar de la inculturación de una religión racional, masculina dominante, controlada por la institución eclesiástica, el rio ancestral de la religiosidad vasca en su concepción matriarcal arquetípica cuyos referentes simbólicos son “Ama-Lur” y “Mari”, encuadradas en la mitología de los “Jentilak” del periodo neolítico, ha seguido discurriendo.

La religión vasca cumplía una función étnica-simbólica que va a perdurar a lo largo de los siglos. La religión más profunda, original y mítica es identificadora del pueblo, y al mismo tiempo, es generadora de convivencia tanto con los poderes naturales como entre las personas.

Mari era considerada señora de todas las 'brujas': sorgiñak parteras o comadronas y naturistas curanderas. Este dato, unido a que las ceremonias y celebraciones que se consideraban 'brujeriles' tuvieran como escenario cuevas y montañas, algo similar a las ménades dionisíacas griegas, lleva a suponer que hasta la edad moderna llegaron residuos de cultos muy antiguos de tipo telúrico y determinadas creencias que poseían funciones útiles para la regulación de pequeñas comunidades rurales aisladas. Este equilibrio se fracturó con la irrupción de jueces y teólogos externos que movidos por motivaciones doctrinales, desencadenaron violentas campañas represivas. El poso mágico-religioso pre-cristiano, se convirtió así en motivo de persecución en los siglos XVI y XVII. El objetivo de la Inquisición fue acabar con todas las religiones que no fueran la oficial: el judaísmo y el islam eran reconocidas como categorías de religión, pero la religión vasca era considerada sólo como una 'brujería'. Vemos una semejanza con los movimientos ecologistas en oposición a las agresiones contra “Ama-Lur” en la actualidad.

La religión vasca tiene al frente una diosa de sexo femenino: la diosa Mari, Amari o Maya, la cual representa por una parte a la Madre-Tierra, “Ama-Lur”, y se proyecta por otra parte en la “etxekoandre”, señora de la casa.  La gran madre vasca Mari condensa a la Luna: Ilargi y al Sol: Ekhi como sus hijos, se metamorfosea en los cuatro elementos (agua, tierra, aire o fuego), así como en los reinos de la realidad (minerales, vegetales y animales).  El pueblo vasco estaba influenciado por concepciones mágicas y animistas muy aptas para perpetuar numerosas formas de viejas culturas y mitologías.

Es sobre todo el animismo el ambiente propicio para el mito. El animismo pone un genio o una divinidad al frente de cada función, de cada fenómeno y detrás de cada misterio: todo se está penetrado por la divinidad, las cosas son divinas, sagradas.

Para comprender el animismo en el pueblo vasco, es preciso conocer las concepciones mágicas y animistas que forman su base y entorno.

Las religiones surgen en la confluencia de múltiples emociones y experiencias individuales y colectivas de muerte y vida, de oscuridades y clarividencias, de amor y odio, de admiración y de confusión ante la realidad que les rodea. Intentan comprender, explicar, dar seguridad y encontrar la salvación, relacionarse y organizarse en un mundo lleno de incógnitas y peligros, de sombras y luces, de Luna y Sol.

Según los antropólogos, la experiencia religiosa expresada en creencias míticas presentes en todos los pueblos, ha ido en Euskal Herria tejiendo su identidad fundamentalmente en su relación con la tierra: “Ama-Lur”. Era fundamental, y se expresaba en múltiples mitos, ritos y símbolos religiosos. Constituían tales mitos, formas de pensamiento y comprensión de la realidad, modelos de interpretación, de relaciones sociales y de una inteligencia práctica e instrumental, dentro de su lengua, el Euskara , y de sus costumbres. La religión como religación con la Tierra y sus divinidades, tiene además funciones ecológicas y garantiza la fecundidad. La religiosidad del Pueblo Vasco o Euskal Herria requería espacios abiertos, contacto con la Naturaleza, con la Tierra, con lo fenómenos celestes. Lo sagrado tomaba cuerpo en ese medio cósmico natural.  Para el Ser Humano rural tradicional, todo lo que tiene un significado y se refiere a una realidad, tenía un valor sagrado.

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domingo, 7 de junio de 2020

Jada borrokatu ezin duen klasea. La clase que ya no puede luchar.

Klase-borroka bat dago. Galtzen ari gara. Konbentzitu gaituzte jada ez dagoela klase sozialik, eta uste dugu ezin dela borrokarik egon existitzen ez diren gauzen artean.

Potentatuek badakite oso ongi bi gauzak existitzen direla, klaseak eta euren arteko borroka, beste modu batera deitzen dituzten arren, horregatik irabazten dute.

Politikoki zuzena den bertsio ofizialari sistema, meritokrazia, merkataritza askea, demokrazia eta beste hainbat eufemismo deitzen zaio. Esaten digute aberatsa aberats dela eta pobrea pobre bere meritu eta demerituengatik, azken batean merezi dutelako: batzuk bizkorrak dira eta ahaleginak egiten dituzte eta beste batzuk ez.
Deabruzko baieztapen oso azalekoa da, baina, aldi berean, oso zaila da azaleko modu berean gaitzestea. Hori egiteko, pentsaera kritikoa eta azalpen sakona behar dira, eta jendearen gehiengoak ezin du hori egin, bai judizio-elementuak edo horri buruz arrazoitzeko oinarrizko gaitasuna falta zaizkiolako, bai eztabaida kontsekuenteari aurre egiteko gogo, lidergo eta borondate faltagatik, horrek erremediorik gabe borroka edo erresistentzia motaren bat ekarriko lukeelako, bai eta ohiko errepresaliak jasateko ere.

Egia al da klase altuek diotena? Botere sozio-politiko eta ekonomiko itzelak aukera ematen die informazioa, teknologiak, finantzak, iritzi publikoa, segurtasuna, hezkuntza, ideologiak, osasuna eta enplegua kontrolatzeko. Langile-klaseen edozein aukera deusestatzen da haien ageriko arrazoi material eta objektiboak baliatzeko.

Ekintza oso zitalen aurrean herritarrek gaitzesten dituzten kasu jakinetan bakarrik gertatzen dira kexak eta adierazpen publikoak, eta berehala deskalifikatzen dira etiketa txarrenekin: populismoa, sistemaren aurkakoa eta txarragoak edo aipatu ezinak diren beste batzuk ere.

Neoliberalismoak erlijioaren laguntzaz zabaldutako pentsamendu txiki-burgesak klase kontzientzia galarazi die langileei, eta ondorioz klase borroka.

Egoerarik ezberdinenei demokrazia deitzen zaie, komodin hitza, aldian-aldian botoa ematea ekintza formal hutsa dela aipatu gabe, aukeratu beharreko politikariak klase bakar batekoak direnean eta, gainera, ez dutenean benetako botere eta autoritatez gobernatzen, baizik eta benetako boteretsuek baldintzatuta, zeinek ez baitute aurpegia ematen baina beren interesak defendatzeko borondatea ezartzen baitiete. Politikariek badakite eta onartzen dute, konbentzimenduagatik, interesagatik, gaitz txikiagoagatik edo arribismo hutsagatik.

Gaizki ulertutako eta asmo txarreko globalizazioak, itxuraz, herrien, nazioen eta estatuen garrantzia galtzea eragin du, mundua gobernatu nahi dutenei edo jada gaizki gobernatzen dutenei komeni ez zaien bitartean.

Baina nonahikoa dena ez da inongoa. Gizakia, funtsean, tribala eta tokikoa da. Ez dago kultura globalik. Kapitala bakarrik, dirua, da globala. Gizakiak ez dira horrelakorik.

Zerk batzen gaitu gehiago, klase sozialak edo nazioak? Galdera berebizikoa da, kontzientzia aztertzeko modukoa. Kulturak, batez ere hizkuntzak, eta ideologiak batzen ala bereizten gaituzte. Dileman sakonduz, hizkuntza eta ingurunea dira nazioen kultura osatzen dutenak. Klase sozialak eta hezkuntzak ideologia pertsonala baldintzatzen dute.

Globalak garela diote, eta norberaren merituak sistema aske eta demokratikoetan aberastasuna edo pobrezia baldintzatzen duela, "aukera askea" baitugu.
Esaten da, halaber, berdinak izan arren berdinkeria ez dela komeni. Baliteke. Giza eskubideetan (eta betebeharretan) eta justiziaren aurrean izan ezik. Zoritxarrez, praktikan hor ez da horrela gertatzen. Aukera-berdintasuna ez da existitzen, eta gizakiarengan ontasuna eta gaiztakeria daude.

Ez dago etika unibertsalik, etika soziala da, oinarrizko etika natural bat izan ezik. Legezkoa ez da bidezkoa, eta bidezkoa eztabaidagarria da. Giza eskubideak adierazpen hutsa dira bermatzen ez badira, eskubideak bermatu egin behar dira baita betebeharrak bete ere.

Egiak, maila oneko hezkuntzak, informazio onak eta pentsamendu kritikoak, bakarrik, gure giza egoera hobetu dezakete.


☆ ☆ ☆

Traducción:

Hay una lucha de clases. La estamos perdiendo. Nos han convencido de que ya no hay clases sociales y creemos que no puede haber ninguna lucha entre entes inexistentes.

Los potentados saben muy bien que existen ambas cosas, las clases y la lucha entre ellas, aunque las llaman de otras maneras, por eso van ganando.

La versión oficial políticamente correcta ahora es llamada sistema, meritocracia, libre comercio, democracia y otros eufemismos varios. Nos dicen que el rico es rico y el pobre es pobre por sus propios méritos y deméritos, en definitiva porque se lo merecen: unos son listos y se esfuerzan y otros no.
Diabólica afirmación muy superficial, aunque curiosamente difícil de ser rebatida a su vez de la misma forma superficial. Hacerlo requiere un pensamiento crítico y una exposición profunda que el común de las gentes no puede llevar a cabo, bien sea porque le faltan elementos de juicio o capacidad básica para razonar sobre ello, o bien por falta de entusiasmo, liderazgo y voluntad para encarar un debate consecuente que llevaría sin remedio a algún tipo de lucha o resistencia y a sufrir las consabidas represalias.

¿Hay algo de cierto en lo que dicen las clases altas? Su abrumador poder socio-político-económico les permite controlar los medios de información, las tecnologías, las finanzas, la opinión pública, la seguridad, la educación, las ideologías, la sanidad y el empleo. Se anula cualquier posiblidad de las clases trabajadoras para hacer valer sus evidentes, materiales y objetivas razones.

Solo en casos puntuales de rechazo popular ante actos muy viles se producen quejas y manifestaciones públicas que no tardan en ser descalificadas con las peores etiquetas: populismo, antisistema y otras peores o incluso innombrables.

El pensamiento pequeño-burgués difundido por el neoliberalismo, con ayuda de la religión, ha hecho perder a los trabajadores la conciencia de clase, y por tanto la lucha de clases.

A las situaciones más diversas se les llama democracia, palabra comodín, omitiendo citar el hecho de que votar periódicamente es un acto puramente formal cuando los políticos a elegir pertenecen solo a una de las clases y además no gobiernan con poder y autoridad verdadera, sino condicionada por los auténticos poderosos, quienes no dan la cara pero les imponen su voluntad para que se defiendan sus intereses. Los políticos lo saben y lo aceptan, por convencimiento, por interés, como mal menor o por mero arribismo.

La globalización mal entendida y peor intencionada ha hecho que se pierda, en apariencia, la relevancia de los pueblos, las naciones y los estados, en tanto que no convienen a quienes quieren gobernar, o ya malgobiernan, el mundo.

Mas quien es de todas partes no lo es de ninguna. El ser humano es esencialmente tribal y local. No existe la cultura global. Solo el capital, el dinero, es global. Las personas humanas no lo son.

¿Qué nos une más, la clase social o la nación? La pregunta se las trae, es digna de examen de conciencia. Nos unen o nos separan la cultura, sobre todo el idioma, y la ideología. Profundizando en el dilema, son el idioma y el medio quienes conforman la cultura de las naciones. La clase social y la educación condicionan la ideología personal.

Se dice que somos globales y que el mérito personal determina la riqueza o la pobreza en los sistemas libres y democráticos, que gozamos de 'libre albedrío'.
También se dice que aunque seamos iguales no conviene el igualitarismo. Pudiera ser. Salvo en los derechos (y deberes) humanos y ante la justicia. Por desgracia, ahí es donde en la práctica no sucede así. La igualdad de oportunidades no existe, y en el ser humano existe tanto la bondad como la maldad.

No existe una ética universal, la ética es social, salvo quizás una ética básica natural. Lo legal no es lo justo y lo justo es discutible. Los derechos humanos son una mera declaración si no se garantizan, los derechos deben ser garantizados y también los deberes cumplidos.

Sólo la verdad, la educación de nivel, la buena información y el pensamiento crítico pueden mejorar nuestra humana condición.








☆ Ele hitz oro ere heda ☆



Nik
noizbehinka,
halako bat
sumatzen dut,
zubi-rik ez,
ez nigandik higana,
ez higandik nigana,
hari mehe-meheak,
doi-doi,
oso mehar-meharrak,
tai-tail,
ia-ia,
omen, ote, ohi,
senaz eta menaz,
sendotuak, makalduak,
ikusezinak, ulerzailak,
duinak, hauskorrak,
isilak, 
iraun-ge-ak,
mardul-tasun-ik ez,
dar-dar, dir-dir,
ez dor-dor, bor-bor,
ageri-rik ez,
izpi xehe,
txizgar lipar urri,
txi ki tti ini,
ezaren eza,
heze ezin,
gaur ez,
etzi,
ez gi,
ez zi,
lizun-ik ez,
bai liki-ka, 
ez 
neuke 
gura,
ez
nuke
nahi,
amai, hor ge min,
hamai-ka, ahur-ka,
behe-tik, betiko,
isil-ik,
mahai egite,
maite,
bahe, bahi, behe, 
behi, bihi,
bene-benetan,
heda amu,
damu,
egi-egitan,
bihotz-bihotz-etik,
diñotsut,
bainan kében ez ?
ai ene !
Agur, beti-ko !
Hi-eri...
Hurreneko > hurrengo
berri-ihaio > berjaio
eta zan > -tze
heda ino > eraino
Hurrengo berjaiotzeraino !!!

@fga51