martes, 27 de febrero de 2018

Cuando la indiferencia reina por doquier.



"Lo contrario del amor no es odio, es la indiferencia.
Lo contrario de la belleza no es la fealdad, es la indiferencia.
Lo contrario de la fe no es herejía, es la indiferencia.
Y lo contrario de la vida no es la muerte, sino la indiferencia entre la vida y la muerte."

~ Elie Wiesel


Desde El Árbol de la Ciencia
del Bien y del Mal
cuyo fruto acarrea
la infelicidad,
a través de una vida
que es memoria
y voluntad,
hasta la nada,
que nos aterra
porque somos
la única especie animal
que tiene consciencia,
y sabemos
que desaparece,
y nosotros con ella.
¡Qué sinsentido!
Y eso,
después de otra 'faena' mayor:
la vejez.
Visto lo cual,
¿merece la pena
no permanecer indiferente?
De la metafísica
a la realidad.
A pesar de todo:
Sí.
Ya decía un famoso
poema
atribuído a 
Bertol Brecht
que
si no te mueves
cuando van a por otros,
algún día
irán a por tí,
pero ya no habrá
nadie
para que te defienda.
La indiferencia es cómoda,
pero ofensiva.
Y un buen sistema 
individualista
fomentado,
para que
al final
algunos
se queden
con todo
acabando con todos,
o incluso
se queden con todos
acabando con todo.

@fga51

martes, 20 de febrero de 2018

Una visita de invierno a París.




Hastíos invernales
generados
por la lluvia pertinaz
y la rutina,
me llevan a París
y la retina
refleja unos lugares 
recordados.

Hay en París secretos 
muy guardados.
El mayor es su frio,
que rechina.
Cuando azota, lo hace
con inquina,
a parisinos de negro,
habituados.

No pierde su 'glamour'
tan ilustrado,
ni el ágil caminar de
sus viandantes,
que delata al turista
despistado.

Para mí, nada es ya lo que fue
antes.
Lo que eran mil angustias
de expatriado,
se tornaron en calmas
relajantes.

Luz pasada, foranea,
de feriantes,
cual Rueda de Fortuna,
(que no noria),
nítida lucidez de la 
memoria.

@fga51




lunes, 5 de febrero de 2018

El Bilbao del sirimiri y otras coplas.





1. Rutina

Cuando la vida se vuelve una
rutina
se suele proceder con 
inconsciencia.
Se desea no cambiar, sandez 
supina,
que se puede confundir con la paciencia.
Si el cerebro se transforma en pura harina,
es ya tarde, no se arregla con la
ciencia.

2. Sirimiri

En el suelo de Bilbao, no hay losas lisas. 
Llueve, y si patinas, es fácil  
caer. 
Si te rompes un hueso, adiós las prisas. 
Para cuando te curas, ya ha escampado.
Aún tardan un tiempo en volver las sonrisas.
Se pierden las ganas de andar en
mojado.

3.Baldosas

Baldosas que drenan adornan 
aceras,
calzado con suelas de muy buen agarre,
apañan andares de marchas
ligeras,
y libran a muchos de algún
descalabro,
pues se anda deprisa, por aquí no hay
barro,
para dar la imagen de ser muy
activos,
algo imprescindible para seguir
vivos.

4. Cambios

Abundan turistas, esos no se 
enteran.
La villa ha cambiado de forma y de
fondo.
Ya quedamos pocos sabiendo como
eran,
las grises esencias de calado 
hondo.
Torres, puentes, museos, de bellos colores,
hacen que te olvides de aquellos
sabores,
del Bilbao 'de siempre'. ('In Memoriam'
esperan).
¿Dónde está la industria con sus 
altos hornos,
navieras y grúas que tanto 
abundaban?
Ya no existen talleres ni se ven los tornos.
Se echan mucho en falta los cines que
daban
en sesión contínua, aptas para 
niños,
'pelis' muy bonitas, con 'compas'
y guiños.
Jueves y domingos de 
melancolía
sabiendo que siempre, cuando
atardecía,
en casa esperaban, con ganas de
vernos,
deberes del 'cole' para
'entretenernos'.

5. Globalización

Como todo ahora se ha 
globalizado,
nos quieren presto tener muy 
sumisos,
y nos montan líos, todo muy 
pensado,
para decir luego, de lo más 
remisos,
'hagamos las paces', como está mandado,
que estemos formales, todos en sus
pisos,
que el gobierno tiene todo
controlado,
y que no intentemos banales 
avisos,
si es que no queremos vernos
acabados.

6. Servicios

En vez de talleres tenemos
hoteles,
torres y museos y demás
pamplinas.
Contratos basura, de pocos 
'verdeles'.
Muchos camareros sirviendo a los 'guiris'.
Jóvenes bien listos usan sus 
cabezas
en servir a tontos. Cara de arco
iris.
Universitarios sirven las 
cervezas
a muchos turistas que igual son
bedeles.
¡No sean los nietos quienes, por ser finos,
como dependientes le vendan la
ropa,
o cual camareros le sirvan la
copa,
a cualquier gangoso que habla con
rarezas
solo por el hecho de pagar
cervezas,
o es que le apetece beber unos
vinos!

7. Turistas

Cuando estamos fuera, eso somos
todos,
y lo parecemos, no nos damos 
cuenta.
Mas cuando nos vienen, y traen una
renta,
ya no nos molestan sus foráneos
modos.
Vienen en cruceros, coches y
autobuses.
Son bastante amables, no sé
si formales.
En el mapa puestos nos tienen los tales.
Tienen a Bilbao marcado con 
cruces.
Y más que tendrán, si les damos
pluses.
Bilbao en el mundo está ya 
ubicado,
suena por ahí mucho, ya ha sido
premiado.
Ahora ya no es cosa de parar por
miedo.
Esto que ahora digo, lo pensé en Enero.

8. Expatriación

Mas, por otro lado, puedes 
expatriarte.
'Vuela, amiga, vuela', dijo un 
conocido,
a otra amiga mía. No se
había ido.
Efectivamente, para 
espabilarte, 
el mejor remedio: al mundo
lanzarte.
Mas no en todo caso sale por
igual,
en algunos casos, les sale
fatal.
Vas a donde quieres, si eres
ingeniero.
Con muchos idiomas. ¿Te gusta
estudiar?
Pues podrías irte allá al 
extranjero.
Un expatriado no es un
emigrante, 
lleva ya un trabajo, contrato 
garante,
o si no, una beca de buen
estudiante.
No es novedad eso, porque ya en mi 
caso, 
titulado en Bilbao como 
ingeniero,
por el mundo he viajado 
y trabajado.
Ahora que ya estoy en el 
'ocaso',
ya no viajo por trabajo o por
dinero,
mas lamento no haberme
doctorado.
Así que, yo ya he ido, ahora me
quedo.
Harto estaba, al cabo, de tanto
trabajar.
Mucho he cotizado: importa 
un bledo.
Como en Bilbao, en ningún lado,
y a callar.

9. Industria [4.0] ~ (IA)

Muchas fábricas había y eran 
vistas.
Ahora existen, pero son más 
virtuales.
Los hoteles y museos son 
reales.
Y con ellos, ya salimos en 
revistas.
Sin la Industria se puede ir todo
a pique.
Con la que había se cerró (mandaba Europa),
nos han quitado todo, hasta 
la sopa.
Con la industria global vamos a 
popa.
La industria [4.0] está al
repique.
Entre la que cayó y la que está al quite...
'Estamos listos', oímos a quien 
manda.
'Pues no es tan fácil', nos dice el que allí anda.
Los robots nos dirán: 'Somos inteligentes'.
No hay envite.

@fga51






jueves, 1 de febrero de 2018

Feminismo y Vulnerabilidad Estructural.




Frecuentemente nos despistamos buscando soluciones a problemas. 
Guillermo de Ockham (1280 - 1349) decía:

'En igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la más probable.'

Es lo que se llama 'Principio de Parsimonia'  o 'Navaja de Ockham'.

Sin embargo, no solamente es un principio metodológico sino que además tiene otras características:

'La pluralidad no se debe postular sin necesidad'.

En su forma más simple, el principio de Ockham indica que las explicaciones nunca deben multiplicar las causas sin necesidad:

'Cuando dos o más explicaciones se ofrecen para un fenómeno, la explicación completa más simple es preferible; es decir, no deben multiplicarse las entidades sin necesidad.'

Esta regla ha tenido una importancia capital en el desarrollo posterior de la ciencia.

Dicen que Einstein recibió una petición para explicar su Teoría de la Relatividad de forma sencilla, y que su respuesta fue:

'Las cosas deben ser explicadas de la forma más sencilla posible, pero no de forma más sencilla que lo necesario.'

Por otro lado, es 'vox populi' que:

'Quien no es capaz de explicar algo de forma sencilla y entendible, es que no lo entiende bien.'

O sea, que no 'domina' el tema.
Un poco de todo eso nos ocurre cuando queremos explicar cosas o arreglar problemas 'complejos' con explicaciones o soluciones 'simples'. No funciona. No dominamos el tema.

Constatar unas 'condiciones' dadas no es lo mismo que profundizar en el análisis reflexivo y lúcido de sus 'origenes', de sus 'causas', de sus 'efectos, de sus 'soluciones'. Ni mucho menos.

Nos vamos a lo fácil. Ante una situación problemática, o la juzgamos como difícil y compleja y la dejamos estar aunque no estemos de acuerdo con ella, o aplicamos soluciones más o menos simples que no suelen resolver situaciones problemáticas complejas. Mas bien 'a ojo', juzgamos un problema como individual y de corto plazo, lo denunciamos (o no), y pretendemos solucionarlo con sencillas soluciones poco eficaces y de corto plazo. Y como no funcionan, echamos la culpa a otros.

Los problemas sociales y estructurales arraigados y complejos nos desbordan totalmente, como no podía ser menos,
porque requieren soluciones sociales y estructurales complejas y largas, que necesariamente requieren de medidas colectivas que tienen que ser estudiadas, propuestas y aprobadas.

Confundimos la 'actitud' con la 'aptitud' y el 'voluntarismo' con la 'eficacia'. La 'guerrilla' no es útil, salvo para denunciar o asustar. Y el 'marketing publicitario' tampoco, salvo para dar a conocer y concienciar. Pero, de por sí, no cambian nada, no arreglan, no funcionan, no sirven. Hacen falta medidas eficaces.

La propia definición y uso de términos puede ser confusa y manipulable, p.e:
▪'clínicamente probado',
▪'la ciencia ha demostrado',
▪'conformidad',
▪'tolerar',
▪'someterse',
▪'legal',
▪'justo',
▪'adecuado',
▪'machismo',
▪'feminismo',
▪'histórico',
▪'tolerable',
▪'intolerable',
▪'patriota',
▪etc.

Por eso me ha parecido conveniente, y quizás útil, transcribir el resumen de un seminario universitario de ética sobre feminismo y 'vulnerabilidad'. ¡Casi nada...! Tema de actualidad y de mucho 'calado', donde 'patinar' es grave. Quizá vayamos aprendiendo 'paradójicamente', o sea, más allá de la 'doxa' u opinión pública.

Proclamarse feminista es 'fácil'. Serlo, no. Igualdad de géneros. ¿De qué tipo y qué implica?

La 'vulnerabilidad' no 'parece' complicada de asimilar.
▪Todos, sin excepción, somos vulnerables:
Mujeres, niños, ancianos, enfermos, parados, pobres, gente de color, sin formación, discapacitados, etc, y es acumulativa.
▪Pero también:
Hombres, ricos, narcisistas, honorables, famosos, jóvenes, deportistas, universitarios, sanos, etc.
Porque pueden dejar de serlo, alguien les va a desplazar de su condición en su particular competición.


"El martes 30 de enero los profesores del área de Ética de la Universidad de Deusto celebraron un seminario con la filósofa María Xosé Agra Romero, catedrática de la Universidad de Santiago de Compostela.

El trabajo de Agra Romero se centra en la filosofía política y la teoría crítica feminista.

El concepto central sobre el que se discutió fue el de 'vulnerabilidad'. Mientras que el concepto de 'justicia' entra en el panteón de las virtudes ya desde los propios albores del pensamiento filosófico, la vulnerabilidad no aparece hasta el siglo XX.

Esta circunstancia hace que nos preguntemos por los rasgos de esa 'justicia' liberal que, al menos desde Hobbes, se fundamenta en un sujeto autónomo y libre, que oculta el carácter dependiente y vulnerable que la condición humana acarrea.

Junto a esa vulnerabilidad existencial, sin embargo, existen otras vulnerabilidades inducidas y estructurales que nos remiten al ámbito de las injusticias y sus víctimas.

Estas vulnerabilidades, o 'ciclos de vulnerabilidad' en términos de algunas pensadores feministas, apuntan a la responsabilidad de todos los que contribuyen a sostenerlas y de otros muchos que emplean trampas ―como, por ejemplo, una sensibilidad o pudor social exagerados― para esconder o invisibilizar sus consecuencias.

Debe denunciarse ese cínico juego de 'saber y no saber', que sirve de coartada para no afrontar las transformaciones estructurales que debemos a las víctimas de las injusticias.

Okin, Young, Cavarero, Butler o Shklar son algunas de las autoras que Agra Romero maneja para construir una reflexión estimulante, que permite captar la complejidad de las raíces de los desequilibrios de nuestra sociedad.

Una complejidad que, como se evidenció en el diálogo posterior, incluye elementos que van desde lo antropológico a lo económico, pasando por lo social y cultural.

Solo desde esa conciencia podrán abordarse las propuestas de transformación que hagan justicia a víctimas de las 'vulnerabilidades inducidas' en nuestra sociedad, además de colocar en el lugar que merece a la dimensión de 'cuidado' que la condición vulnerable que todos compartimos demanda."

~ Centro de Ética Aplicada
(Información y Opinión del Centro de Ética Aplicada de la Universidad de Deusto)
~ Seminario con María Xosé Agra Romero

Ahora, a aplicarnos todos 'el cuento'.
Incluído el mundillo académico y eclesiástico, que buena falta les hace.
Los Seminarios están bien. Mejor sería no necesitarlos ya para este tema.

Venimos de una larga 'distopía'. ¿Alcanzaremos esta largamente deseada 'utopía'?
¡Que pronto llegue a ser un 'tópico'!

@fga51