sábado, 19 de septiembre de 2020

Bibliako parabola monarkiaren gainean ☆ Parábola bíblica sobre la monarquía


«Behin batez, zuhaitzek erregea izendatu nahi zuten berentzat. Eta esan zioten olibondoari: “Izan hadi gure errege!” Baina olibondoak erantzun zien: “Eta jainkoak eta gizon-emakumeak ohoratzeko den neure olioa emateari uko egin, zuhaitzen gainean dilindan ibiltzeko?”

«Orduan, zuhaitzek esan zioten pikondoari: “Izan hadi gure errege!” Baina pikondoak erantzun zien: “Eta neure fruitu eder eta gozoa emateari uko egin, zuhaitzen gainean dilindan ibiltzeko?”

«Ondoren, zuhaitzek esan zioten mahatsondoari: “Izan hadi gure errege!” Baina mahatsondoak ihardetsi zien: “Eta bai jainkoak, bai gizon-emakumeak pozten dituen neure ardoa emateari uko egin, zuhaitzen gainean dilindan ibiltzeko?”

«Azkenik, zuhaitzek elorriari esan zioten: “Izan hadi gure errege!” Elorriak erantzun zien: “Egiaz zeuen errege izendatu nahi banauzue, zatozte, babestu nire itzalpean; bestela, Libanoko zedroak ere irentsiko dituen sugarra aterako zait”».

(Biblia, Epaileak 9, 8-15)



«Los árboles se pusieron en camino para ungir a uno como su rey. Dijeron al olivo: “Sé tú nuestro rey.” Les respondió el olivo: “¿Voy a renunciar a mi aceite con el que gracias a mí son honrados los dioses y los hombres, para ir a vagar por encima de los árboles?”

«Los árboles dijeron a la higuera: “Ven tú, reina sobre nosotros.” Les respondió la higuera: “¿Voy a renunciar a mi dulzura y a mi sabroso fruto, para ir a vagar por encima de los árboles?

«Los árboles dijeron a la vid: “Ven tú, reina sobre nosotros.” Les respondió la vid: “¿Voy a renunciar a mi mosto, el que alegra a los dioses y a los hombres, para ir a vagar por encima de los árboles?”

«Todos los árboles dijeron a la zarza: “Ven tú, reina sobre nosotros.”
La zarza respondió a los árboles: “Si con sinceridad venís a ungirme a mí para reinar sobre vosotros, llegad y cobijaos a mi sombra. Y si no es así, brotará fuego de mí y devorará incluso a los cedros del Líbano”».

(Biblia, Jueces 9, 8 -15)

jueves, 10 de septiembre de 2020

Gogorik eza ☆ Desgana



¤ Gogorik eza

Gogorik ez.
Gogogabetasuna nagusitzen da.
Ez da olerki garaia.
'Erne!' entzuten da,
egunero goizez.
Banderatxorik altxatu gabe.
Ezer ez soberan.

Hortzak marraskatu gabe.
Gertatzen denari
(txarra edo ona den
eztabaidagarria litzateke),
aurre egin ahal izateko.
Haize gogorra bada ere
(hori ukaezina dirudi).
Ona eta dotorea den zerbait
ez da gertatu aspalditik.
Gorputza zahartzen ari den bitartean,
etengabe errepikatzen digute
egokitu behar dela
errealitate berrian.
Benetan gertatzen dena:
oso penagarria dela oro.
Geratzeko ganorik eta gogorik gabe.
Halere, ezin dugu bidaiatu.

Bakardadea.
Monotonia.
Muxukoa.
Aireztatu.
Egurastu.
Dena alde handiaz:
'alde soziala' deitzen dioten horri.
Egoera horretarako,
gorputz osoa jasoteko
ahaleginak egin,
inork ba al du nahirik?
Ahal ba da, beharbada.

Bakarrik gozamena
autonomoa da,
mugitzen behar dena,
igurtze goxoa baldin badago,
mugituko da,
mugimendu erreflexu baten bitartez,
eta angelu biribildu batez,
bikotekide borondatetsurik badago,
bi alderdiek adostuta,
errespetuz eta gizalegez,
gozamen goxo ta eder batez,
badaezpadak kanpo,
egitandia burutzera,
zeinarentzat ez baita alferkeriarik:
ekimen ederra,
egia osoa,
maitasuna benetakoa bada.
Jendeak,
lar sakondu barik,
'txorta egin' deitzen dio:
"short time" (itsas-gizonen portuetako etimologiaz).

Edo, bestela, lerdo bat bezala jarraitu ikasgaia ikasten,
buruz jakin arte.
Noria da bizitza,
eta musika entzuten da
baldin eta kausa gauza ona bada.
Otoitza ere badu merezi.

Aspergarria hasi da izaten.
Kalean egurastu,
jotze berbera aditu,
jakina delako
lur jota geratuko garela
hilik,
unea zehaztu gabe,
zeren oso mingarria izango litzateke:
jakinaren gainean izateagaitik ez da eramangarriagorik izango.
Jaiotzerakoan denei agindua,
zaharra, gaztea edo begi-bakarra izanda:
denok hilkorrak.

Noria biratzen ari da, jakina,
zoriaren gurpila bezala,
orain arte zehatz-mehatz.
Baina biek, noriak eta zoriaren gurpilak, batera, utziko diote bueltak emateari,
eta horrela akatuko gaituzte.
Ez gara zementuzkoak.
Mugimenduarekin amaitzeak
zer pentsatua ematen digu,
baina horrek piperrik ere ez digu balio.
Ama Naturak oso arima gogorra baitu,
eta guztien bizitzak amaituko ditu.

Urteek eta ilargiak
gurpil biak amaitzen baidituzte:
noria eta fortuna ezeren ezak dira;
eta zorigaiztoko une horretan,
gure kontua bukatzen denean,
ezeren eza bihurtuko gera gu ere,
biratzeari utziko diogulako,
eta geldituko gera betiko.

@fga51



¤ Desgana

No apetece.
Domina la desgana.
No es tiempo de poesía.
Tocan diana,
de mañana cada día,
sin izar un banderín,
sin demasía,
sin castañetear un diente,
para poder hacer frente
a lo mucho que acontece,
malo o bueno, es opinable,
aunque la brisa es relente,
eso parece innegable.

Hace tiempo que no ocurre
algo bueno y de postín.
Mientras el cuerpo envejece
nos repiten sin cesar
que es necesario adaptarse
a la nueva realidad.
Lo que ocurre de verdad
es que todo es un pesar,
y, sin ganas de quedarse,
ya no podemos viajar.

Soledad,
monotonía,
mascarilla,
ventilar,
todo con mucha distancia
de esa que llaman social.
Para ese viaje, ¿quién quiere
el esfuerzo realizar
de levantar todo el cuerpo,
si te puedes menear?.

Queda un autónomo goce,
que se mueve cuando hay roce,
por movimiento reflejo,
en ángulo circunflejo,
si hay pareja que se anime,
en acción de mutuo acuerdo,
con respeto y educación,
y gusto muy placentero,
entre diretes y dímes,
a culminar la proeza
para la cual no hay pereza:
cantar la bella canción,
verdadera por entero,
si el amor es verdadero,
la que el vulgo, con retranca,
con finura que no es manca,
llama, a veces, 'revolcón'.

O bien, seguir como un lerdo
aprendiendo la lección,
hasta saber de memoria
que la vida es una noria,
y que la música suena
siempre que la causa es buena,
y merece una oración.

Empieza a ser aburrido
pasearse por el puerto,
oyendo el mismo tañido,
porque se sabe de cierto
que te vas a caer muerto,
sin precisar el momento,
pues sería gran tormento,
no más suave por sabido,
a todos bien prometido,
al momento de nacer,
viejo, joven o bien tuerto,
es seguro el perecer.

Saber que gira la noria,
cual rueda de la fortuna,
precisando hasta el momento
en que ambas, dos a una,
acaban con nuestra vida,
que no somos de cemento.
Terminar con la movida
nos da mucho que pensar,
mas no vale ni un pimiento,
porque la Madre Natura
tiene un alma que es muy dura,
y con todos va a acabar.

Pues los años y la luna
acaban con ambas ruedas:
noria y fortuna son nadas;
y en ese fatal momento
en que se acaba tu historia,
en pura nada te quedas,
porque dejas de girar.

@fga51

Septiembre 2020

miércoles, 9 de septiembre de 2020

Gramsci: Élites, diletantismo y disciplina.



"No se puede hablar de élite de vanguardia, como de una colectividad indiferenciada y caótica a la cual, por la gracia de un misterioso espíritu santo u otra misteriosa y metafísica deidad desconocida, desciendan la inteligencia, la capacidad, la educación, la preparación técnica, etc. Y, sin embargo, esa concepción es frecuente. 

Se refleja en pequeño lo que ocurría a escala nacional, cuando el Estado se entendía como algo abstracto, separado de la colectividad de los ciudadanos, como un padre omnipotente que ya pensaría en todo, proveería a todo, etc.; a eso se debe la falta de una democracia real, de una real voluntad colectiva nacional, y, por tanto, con esa pasividad de los individuos, la necesidad de un despotismo más o menos larvado de la burocracia. 

La colectividad tiene que entenderse como producto de una elaboración de la voluntad y el pensamiento colectivos, conseguida a través del esfuerzo individual concreto, y no por un proceso fatal ajeno a los individuos; de aquí la necesidad de la disciplina interior, y no solo de la disciplina externa y mecánica. 

Si tiene que haber polémicas y escisiones, no hay que tener miedo de enfrentarse con ellas y superarlas; son inevitables en estos procesos de desarrollo, y evitarlas significa solo retrasarlas hasta el momento en que realmente serán peligrosas o incluso catastróficas."

( A. Gramsci, 1891 - 1937 )

martes, 8 de septiembre de 2020

Estado, dominación y hegemonía.

"El Estado sigue siendo indispensable en la organización de la vida social; orientando las dominaciones y las marginaciones, evaluando las identidades; sobre todo, en lo que respecta a las capacidades de los actores. Capacidades que dependen de las relaciones de poder y las posibilidades de acceso
a los medios para alcanzar las metas, además de su incidencia por inducir comportamientos "normales".

El Estado también es el conjunto de dispositivos para abordar las “soluciones” de los problemas desatados, en los tráficos del comercio, en la crisis de las relaciones de producción, dadas en sus distintas formas y concreciones.


¿Lo es? ¿Entonces por qué no pueden resolver la crisis del capitalismo vigente?  ¿Por qué se alarga la crisis de sobreproducción, desatada en el último cuarto del siglo XX, diferida como intermitentes crisis financieras? ¿Por qué se tiene que recurrir, desesperadamente, al montaje del terrorismo, a escala local, regional y mundial, para justificar el descomunal desborde, inexplicable, de monstruosas máquinas de guerra, manteniendo la amenaza del terrorismo, también como medio para aterrorizar a las poblaciones y mantener a raya a los pueblos?


El Estado, como figura histórico-política, ha culminado su largo ciclo.
Lo que gobierna ahora no son los Estado-nación, incluso tampoco el mito de la representación mundial de los estados, el orden mundial,  sino redes transversales de formas paralelas de poder, no necesariamente institucionalizadas; redes secretas y opacas, en un caso, el relativo a la economía política del chantaje; en otro caso, redes visibles de corporaciones trasnacionales, que tienen la sartén por el mango, que manejan y controlan los circuitos de capital y económicos en el mundo, además de controlar las reservas de recursos naturales y de controlar a los gobiernos mismos, sean de “derecha” o de “izquierda”."


( Raúl Prada Alcoreza, 'Dominación y Hegemonía' ,
2017,
Ediciones La Comuna, Buenos Aires,
Argentina )


lunes, 7 de septiembre de 2020

Enseñar y aprender a pensar.

Como decía Ludwig Wittgenstein, no se puede pensar decentemente si uno no quiere hacerse daño. Pensar es arriesgarse. Es una actividad que exige un gran esfuerzo de concentración, disciplina y voluntad de eludir las conclusiones precipitadas. Cansa. Y, por si fuera poco, sus resultados decepcionan con mucha frecuencia. Nada nos garantiza que partiendo de premisas seguras llegaremos a conclusiones ciertas, como nada impide que una idea surja súbitamente, sin que se sepa muy bien de qué premisas ha surgido ni si somos capaces de extraer de ella las consecuencias oportunas.

Si la escuela, como dicen, está en crisis, no es porque sea una institución vetusta, sino por haber olvidado su noble función: la de reducir, en el mínimo tiempo posible y en el mayor número de alumnos, la distancia entre la ignorancia y el conocimiento poderoso.

Estamos viviendo unos tiempos pedagógicamente extraños y, en ocasiones, estrictamente estúpidos. Si estúpido es aquel que carece de una representación crítica de su ignorancia, bien merecen este título quienes se jactan de fomentar el pensamiento crítico mientras aplican de manera poco crítica metodologías sin soporte empírico o, en algunos casos, con evidencias empíricas que los impugnan. ¿Qué otro adjetivo merece el desprecio del conocimiento en los centros de enseñanza y el énfasis en la diversión y la felicidad por sí mismas?

Hoy, en los tiempos de Google, se insiste en que ya no hay conocimientos poderosos, sino buscadores potentes y competencias fluidas. Si es así, los débiles quedan desamparados y la escuela, al perder los argumentos para defender su nobleza, intenta ocultar sus imperfecciones empeñándose en ser entretenida. Ahora bien, ¿esos niños que no hallarán en ningún sitio lo que no encuentren en la escuela, no se merecen algo más que una escuela divertida?

(Gregorio Luri, 'La escuela no es un parque de atracciones: Una defensa del conocimiento poderoso', Ariel, 2020)

Un perfecto análisis de la educación actual para animarnos a volver a una escuela en donde el conocimiento valioso y las prácticas soportadas por evidencias sean realmente el eje y la base del aprendizaje.

domingo, 6 de septiembre de 2020

☆ Topónimos: VIZCAYA / BIZKAIA



Topónimo que, bajo diferentes grafías, puede hallarse a lo largo y ancho de Vasconia (Euskal Herria), e incluso fuera de ella.

▪︎Baja Navarra: 
•Biscay, caserío de Arraute-Charritte, •aldea y bosque del cantón de Saint-Palais,
•lugar de Arhansus,
•casa de Çaro,
•lugar de Gabat,
•casa en Gamarthe,
•en Orsanco,
•y en Villenave.

▪︎Gipuzkoa: 
•afluente del Deba en Elgoibar, •monte a la izquierda del barrio de Aginaga de Eibar.
•barrio portuario de Pasai Donibane, Pasaia. Perteneciente históricamente a Lezo hasta el deslinde efectuado en 1770 al constituirse Pasajes como villa independiente. En Vizcaya estuvieron durante el s. XVIII los más importantes astilleros de la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas; en la época de su mayor esplendor, hacia 1720, se construían fragatas de hasta 900 Tm. y 60 cañones. La historiografía ha dotado a este último de un peculiar pasado. Según Lope de Isasti, un caballero llamado Pedro de Vizcaya - hermano de Nuño López, conde de Vizcaya - luchó como capitán de Sancho Abarca, rey de Pamplona en el s. X, contra Amet Mulei, caudillo musulmán que, viniendo de Aquitania, intentó penetrar con su ejército en Gipuzkoa. Después de conseguir derrotarlo, este vasallo del Rey pamplonés se habría establecido en Pasai Donibane, donde erigió su casa y dio origen al barrio de este nombre.

▪︎Laburdi: 
•caserío en Ezpeleta.

▪︎Navarra: 
•Bizkai, elevación en Arakil. •comarca histórica del valle de Aibar, en la merindad de Sangüesa. Conocida también como La Vizcaya de Navarra y La Vizcaya del Valle de Aibar, nombre este último que recibe en el Diccionario Geográfico-histórico de la Academia de la Historia (1802). Se trata de un pequeño territorio montañoso, al O. del valle, aventado por el barranco del mismo nombre y su afluente el Gardalain, compuesto por los lugares de Guetadar, Sabaiza, Gardalain, Usunbeltz, Julio, Loia y Arteta. Aparece citado como Las Vizcayas en 1482.
Hace más de medio siglo que el valle de la Bizkaia guarda silencio. La pequeña comarca histórica fue en tiempos pretéritos del antiguo valle de Aibar y desde 1841 pertenece al término municipal de Ezprogui, se sitúa en la Navarra Media Oriental (entre la Valdorba y la Val de Aibar), con Moriones y Ayesa, y hoy es un valle desconocido que los descendientes de sus moradores se afanan por sacar a la luz. Comprendía la Bizkaia (la Vizcaya en castellano) los lugares de Arteta, Gardaláin, Guetadar, Irangote, Julio, Loya, Sabaiza, Usumbelz, Eyzko (dudoso) y Usaregui/ Usaragui (sin constancia de que fuera núcleo vecinal).
Entre sus piedras latía la vida, hasta que en el año 1966 los últimos vecinos del valle que quedaban en Sabaiza se trasladaron a vivir a Pamplona. Antes partieron las familias que habitaban las 9 casas de Sabaiza, las 7 de Guetadar, y otras 7 en Gardaláin, 2 en Usumbelz y 2 en Loya, 3 en Arteta y 2 en Julio, mientras que en Irangote solo vivió el ermitaño.
Gentes sencillas, pobres, alegres y hábiles, protagonistas de formas de vida de un pasado reciente, transmitido entre generaciones, que nunca perdieron su sentimiento de pertenencia a la tierra en que nacieron.
Los que fueron sus últimos moradores hoy cuentan con 80 y 90 años. Repartidos entre Pamplona, la Valdorba o los pueblos cercanos a su territorio, han mantenido viva la memoria gracias al interés de sus descendientes, unidos en esta causa.
Los moradores de la Bizkaia fueron pobres, no propietarios ni de tierras ni de casas, pertenecientes a nobles y mayorazgos que residían fuera, vendieron después a la Diputación foral, hoy propietaria, y ésta los pobló de pinos.
Era una zona pobre y marginal y sus habitantes, renteros o caseros, desarrollaban tareas agrícolas y ganaderas. Las mujeres eran amas de casa. Se movían de un pueblo a otro, con sus enseres. Hacían hogar, sin darle valor a las casas. En ellas no tuvieron nunca ni agua ni luz, y sí, muchas carencias. Estas condiciones de vida pudieron motivar su abandono.
Entre las sopresas en la investigación de Recalde, éste ha encontrado la existencia de cinco palacios, con privilegios de hidalguía, varios de multipropiedad (vecinos foráneos). Su historia es reveladora de continuos conflictos y pleitos desde el siglo XV hasta el XX.
Recakde también ha efectuado un completo trabajo de campo en el que ha recogido las voces y giros de los últimos pobladores y su carácter alegre, se comunicaban cantando coplas. Eran a su vez hábiles para el arte, observadores atentos de su entorno, con sus ritos, miedos, alegrías y fiesta. Hablaban de forma especial, por la influencia del romance y del euskera.
Los apellidos se repiten en los núcleos poblacionales, topónimos que hunden su raíz en el euskera y, en conjunto, relatos de una vida rural dura, que en el fondo añoran y de la que guardan un buen recuerdo.
Se detecta el deseo común de ser rescatados del olvido: necesitaban contarlo, evocar sus recuerdos para que no desaparezcan.
Ese sentimiento de hermanamiento les convoca cada año en el lugar, desde 1966 oficialmente, a celebrar la fiesta del valle de la Bizkaia de Navarra, suspendida este 2020 por la pandemia.
Entre piedras y zarzas con difícil acceso, siguen en pie los restos de la Bizkaia navarra habitada desde el siglo XII hasta mediados del siglo XX, y algo del corazón de sus pobladores obligados a partir.
"Teníamos la obligación de rescatar del olvido el valle despoblado y sus historias de vida"
(Juan J. Recalde, autor de 'La Bizkaia de Navarra.  Memorias de un valle en silencio.', 2020)
•montes de Atondo,
•tierras altas del Baztán,
•paraje de Etxarri-Aranatz,
•término de Garde,
•barranco de Guetadar,
•término de Nardués-Aldunate (Urraul Bajo),
•y de Torres (Elorz),
•montes del valle de Gulina, Tajonar y Roncal,
•cursos de agua afluentes del río Aragón;
•en el Fuero de Castellón (1171) el Rey dona a los pobladores de dicha villa "la vizcaya de sobre Sant Jayme del mont".
•según Iribarren, existió en la comarca de Guetadar la aldea de Bizcaya que destruyó Abderramán III.

▪︎Bizkaia: 
•la del propio territorio así denominado,
•y Bizkaia, caserío de Ranero (Carranza).

▪︎Zuberoa: 
•caserío de Barcus,
•casa de Moncayole,
•casa de Ordiarp,
•casa de Sauguis,
•lugar de Tardets-Sorholus,
•casa de Troisvilles.

▪︎Otros:
•casa en Nabas, Béarn,
•poblado minero de Alcaracejos (Córdoba),
•sierra de Río de Janeiro,
•cordal en los Andes ecuatorianos, •lugares en Lugo.
•Nueva Vizcaya fue un nombre de la actual república de Uruguay.

¤ Derivados y compuestos. 

Son numerosos; podemos citar:

▪︎Alava: 
•Bizkaisolo, término de Amárita, •Biskaibidea, término de Astegieta, •Biscaiazpia en San Román.

▪︎Baja Navarra:
•Bizkaieta, grupo de casas en Biscay y en Larribarri,
•Bizkaiburu, caserío en Saint-Etienne.

▪︎Gipuzkoa: 
•Odria-Bizkaia, término en Azpeitia, •Etxeberri-Bizkai, caserío en Gabiria.

▪︎Laburdi: 
•Bizkailuze, pico montañoso cercano a Ainhoa,
•Biskaienia, término de Hendaya, •Lehenbizkai, barrio de Sara, •Bizkailuze (Mugarria y Egia), paraje fronterizo entre Sara, Baztán y Etxalar.

▪︎Navarra: 
•Bizkaiateka, término de Valcarlos.

▪︎Vizcaya: 
•Bizkaigaine, barrio de Rigoitia.

▪︎Zuberoa: 
•Arkabiskei, término en Larrebieu, •Biscaiburu, lugar de Viodos-Abense-de-Bas,
•Biskaizaku, casa de Sauguis, •Landebizkai, término en Laruns, •Bizkaia-gaña, cumbre de Licq.

▪︎Otros: 
•Vizcainos, municipio de la provincia de Burgos,
•y topónimos diversos en Norte y Sur de América.

(Eusko Ikaskuntza,
Auñamendi Euskal Entziklopedia,
Bernardo Estornés Lasa Funtsa.)

sábado, 5 de septiembre de 2020

Benetakotasuna ☆ La autenticidad


"Erregimen neoliberalak morala ustiatzen du. Domeinua, askatasunetik pasarazten den unean kontsumitzen da. Benetakotasuna produkzio modu neoliberal bat da. Bat bere borondatez ustiatzen da, egiten ari delakoan. Benetakotasuna gurtzearen bidez, erregimen neoliberala pertsonaz jabetzen da, eraginkortasun handiagoko ekoizpen-zentro bihurtuz. Horrela, pertsona osoa ekoizpen-prozesuan sartzen da. Benetakotasuna gurtzea gizarte-arloaren gainbeheraren seinale nahasezina da: pertsona bat benetakoa dela uste denean edo gizarte osoak benetakotasun-arazoak sortzen dituela esaten denean, hitz egiteko modu horrek agerian uzten du gizarte-ekintza zein debaluatua dagoen, eta testuinguru psikologikoak gero eta garrantzi handiagoa hartzen du. Benetazkoa izateko presioak introspekzio nartzisista batera garamatza, norberaren psikologiaz etengabe arduratzera. Komunikazioa psikologikoki ere antolatzen da. Benetakotasunaren gizartea intimitatearen eta biluztasunaren gizartea da. Nudismo animiko batek ezaugarri pornografikoak ematen dizkio. Gizarte-harremanak are egiazkoagoak eta egiazkoagoak dira, zenbat eta pribatutasun eta intimitate handiagoa adierazten den. "

(Byung-chul han, 'La desaparición de los rituales', Herder, 2020)



"El régimen neoliberal explota la moral. El dominio se consuma en el momento en que se hace pasar por libertad. La autenticidad representa una forma de producción neoliberal. Uno se explota voluntariamente creyendo que se está realizando. Mediante el culto a la autenticidad el régimen neoliberal se apropia de la propia persona, transformándola en un centro de producción de una eficiencia superior. De este modo la persona entera se involucra en el proceso de producción. El culto a la autenticidad es un signo inconfundible de decadencia de lo social: Cuando se juzga que una persona es auténtica o cuando se dice que una sociedad en conjunto crea problemas de autenticidad, esta manera de hablar revela lo fuertemente devaluada que está la acción social, mientras que el contexto psicológico cobra cada vez más importancia. La presión para ser auténtico conduce a una introspección narcisista, a ocuparse permanentemente de la propia psicología. También la comunicación se organiza psicológicamente. La sociedad de la autenticidad es una sociedad de la intimidad y el desnudamiento. Un nudismo anímico le otorga rasgos pornográficos. Las relaciones sociales son aún más verdaderas y auténticas cuanta mayor privacidad e intimidad se revelan."

(Byung-Chul Han, 'La desaparición de los rituales', Herder, 2020)